Así suena la otra Navidad

Selección de temas musicales en los que los villancicos adoptan ritmos originales: desde el pop hasta el punk, pasando por el rock alternativo.

Villancicos con ritmos originales

Las versiones de clásicos navideños son innumerables y aumentan año tras año. Artistas de lo más variopinto se han atrevido alguna vez con canciones de esta temática –incluso los hay que le han encontrado el gusto y han repetido, como Mariah Carey–, independientemente de si el origen de las obras es religioso o no. En el caso de Adeste fideles –O Come All Ye Faithful en la versión anglosajona–, se trata de un himno centenario que invita a los fieles cristianos a acudir a Belén para la adoración de Jesucristo, recién nacido. Sin embargo, la interpretación de los estadounidenses Weezer, con distorsión y en clave de rock alternativo, la convierte en una adaptación con mucho gancho radiofónico. Apenas se percibe el pasado en grupos de heavy metal de su líder y cantante, Rivers Cuomo, que adecua con gran naturalidad esta pieza al momento presente.

En Jingle Balls, en cambio, la banda de nu metal Korn deconstruye por completo el clásico Jingle Bells –el villancico Navidad, dulce Navidad–, empezando por el título, para darle una vuelta de tuerca radical con sus particulares afinaciones graves y sus guitarras de siete cuerdas.

Tampoco se queda atrás el padre del shock rock, Alice Cooper, con la reinterpretación que en el 2008 realizó del clásico Santa Claus Is Coming to Town. En su caso, se rodeó de tres virtuosos músicos, el guitarrista John 5 (Rob Zombie, Marilyn Manson), el bajista Billy Sheehan (Mr. Big, Steve Vai, David Lee Roth) y el baterista Vinny Appice (Dio, Black Sabbath), y firmó una inapelable versión metalera que poco guarda en común con las tradicionales de Frank Sinatra, Peggy Lee, Ella Fitzgerald o Elvis Presley.

Por último, ni en sus sueños más optimistas se hubiera imaginado George Michael que su Last Christmas se convertiría en una icónica canción pop de Navidad versionada por decenas de artistas, desde Ariana Grande, la nueva sensación del pop, hasta el infatigable Raphael. De su publicación se cumplen exactamente 30 años, cuando el londinense todavía militaba en el dúo Wham! y empezaba a ser un sex symbol para el público femenino. Tres décadas después, su carrera en solitario va viento en popa y no se ha resentido al anunciar públicamente su homosexualidad. Y, cómo no, sigue cobrando royaltis por esta composición, que ha recibido hasta una versión punk, como la que firman Punk People.

¡Feliz Navidad! Eso sí, con el volumen bien alto.