Seda, cuerpo y camino

CAMINO DE MAGARÍN 2015 DO rueda. Blanco, 13,5%, pvp aproximado: 16 €

“Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”, canta Joan Manel Serrat parafraseando el poema de Antonio Machado. Un paso serpentea cerca de la orilla sur del río Duero. Llega hasta las cepas de verdejo arraigadas en un suelo de grandes cantos rodados, conglomerados de matriz arcillosa del pleistoceno y gravas. Exuberancia, vivacidad, fondo, solemnidad, singladura de sensaciones en nariz." data-share-imageurl="http://www.magazinedigital.com/sites/default/files/field/image/3007-vino-camino_de_margarin_300ppp.jpg">

CAMINO DE MAGARÍN 2015 DO rueda. Blanco, 13,5%, pvp aproximado: 16 €

“Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”, canta Joan Manel Serrat parafraseando el poema de Antonio Machado. Un paso serpentea cerca de la orilla sur del río Duero. Llega hasta las cepas de verdejo arraigadas en un suelo de grandes cantos rodados, conglomerados de matriz arcillosa del pleistoceno y gravas. Exuberancia, vivacidad, fondo, solemnidad, singladura de sensaciones en nariz. Seda, cuerpo, caminata vinosa que muestra su potencia en boca con un trayecto largo. Una añada marcada por la línea cálida que hizo descender la producción, pero no la ruta hacia la calidad. La comunicación entre la densidad y la palpabilidad de los cuatro meses que este vino ha pasado sobre lías se combina con el innovador cupage de tres métodos de elaboración precedidos de una meticulosa y clásica selección de parcelas y un intenso y tradicional trabajo en viña. Esta uva tan bien escogida fermenta en huevos de hormigón (que aporta untuosidad), vía depósitos de acero inoxidable (potenciando los aromas varietales) y barricas de roble francés (sumando complejidad y estructura). Nace en una propiedad de 20 hectáreas capitaneada por Juan Ramón García, colaborador desde hace muchas añadas de la familia Torres, sinónimo de máxima calidad y respeto con el medio ambiente; por ello The Master of Wine Institute acaba de premiar la trayectoria de Miguel A. Torres. Camino de Magarín 2015 es un blanco para recordar, pero para olvidarlo en la bodega unos tres años antes de para admirar su andadura de verbena, piña, confitura de limón. “Caminante, son tus huellas el camino, y nada más”.