EL TITÁN DEL BENDITO 2014 Un "loco francés" en Toro

EL TITÁN DEL BENDITO 2014 DO TORO. Tinto, 15%. pvp aproximado: 48 €

Bienaventuradas las uvas cincuentonas (hasta centenarias) del pago de Jara, que crecen a unos venerables 700 metros de altura. Y la santa viticultura ecológica y la humilde ecología artesanal que ensalza Antony Terryn. Este joven y elogiado viñatero enaltece la denominación de origen Toro con vinos benditos, auténticos, dichosos y personales: vinos de terruño." data-share-imageurl="http://www.magazinedigital.com/sites/default/files/field/image/vino-el-titan-del-bendito.jpg">

EL TITÁN DEL BENDITO 2014 DO TORO. Tinto, 15%. pvp aproximado: 48 €

Bienaventuradas las uvas cincuentonas (hasta centenarias) del pago de Jara, que crecen a unos venerables 700 metros de altura. Y la santa viticultura ecológica y la humilde ecología artesanal que ensalza Antony Terryn. Este joven y elogiado viñatero enaltece la denominación de origen Toro con vinos benditos, auténticos, dichosos y personales: vinos de terruño. “Me gusta estar en contacto físico con la uva, tocarla, olerla, verla, probarla, bazuquearla, incluso nadar en ella”, dice este enólogo francés. Empezó su carrera en la Provenza, y en su currículum los rosados originales se encuentran tan bien como los tintorros. Fruta osada, profundidad de moras, intensidad de regaliz, trama tánica de calidad, el deseado torrefacto, hierbas aromáticas que enaltecen el frescor del alcohol… El Titán del Bendito es un vino que, como el chocolate muy amargo, no empalaga.

Terroso, maduro, equilibrado, intenso, provocativo y voluptuoso. Sin miedo al envejecimiento, al pronunciado clima continental (porque las noches de verano la temperatura puede bajar hasta 10ºC), al pie franco de la uva tinta de Toro –vides autóctonas europeas que resistieron a la plaga de la filoxera, en las que toda la planta es de la misma variedad, sin injertos sobre pie americano– ni a las puntuaciones de los mejores críticos (porque siempre están por las nubes). Una tierra que, siendo casi desértica con el entusiasmo, la vocación y el potencial de un “loco francés”, explica la historia líquida de esta parte del Duero con unos vinos venerables.