Lecciones de cine El viaje de la heroína

Todas la fábulas son en su esencia un mismo viaje, ese que procede de los mitos o historias fundacionales. Su estructura básica es separación-iniciación-retorno, y su héroe o heroína son el mismo. Sólo vamos cambiando su cara, de ahí que el mitólogo norteamericano Joseph Campbell lo llamara “el héroe de las mil caras”. Todos nosotros somos ese héroe que un día puede viajar al país de Oz y descubrir que la felicidad anida en lo más profundo del corazón. Lo importante es sentir la llamada de la aventura, la necesidad de ser feliz y no conformarse con vivir en la conformidad, porque más allá del arco iris siempre habrá un lugar donde los sueños se hacen realidad.

El mago de Oz | victor fleming | 1939

Clásico infantil basado en un cuento de Frank Baum que la Metro Goldwyn Mayer rodó en technicolor para crear el mundo de Oz, repleto de colores y elementos fantásticos. Judy Garland fue la niña protagonista que cantó la famosa Over the rain­bow y vivió el viaje de la heroína que trasciende su mundo cotidiano para adentrarse por la senda de lo desconocido. Allí siguió el camino de las baldosas amarillas y superó pruebas ante brujas malignas y ayudó con su valentía a quienes encontró por el camino.

“Si algo quieres, has de desearlo con el corazón”

Como el león cobarde, el oxidado hombre de hojalata o el tristón espantapájaros. Juntos viajaron hasta la ciudad Esmeralda, donde el mago de Oz les puso una última prueba que lograron superar. Su recompensa fue el elixir de la felicidad. Valor para el león cobarde, una cabeza ilustrada para el apagado espantapájaros y un reloj que marca el ritmo del hombre de hojalata. Dorita, la niña protagonista, sólo quería volver a casa, pero el mago de Oz se fue sin ella. Entonces, Glinda, su hada protectora, viene decirle que ella siempre pudo regresar y que el secreto anidaba en su interior. La felicidad consiste en escuchar el corazón y sabernos mantener puros como los niños. Estas son las enseñanzas de los cuentos que alguna vez leímos. La lección es no olvidarlos y pensar que pueden iluminar nuestras vidas cuando veamos el cielo gris. Todos podemos ser héroes y heroínas de nuestro propio viaje de la vida. Si transitamos la senda de la aventura llenos de ilusión e imaginación nada podrá detenernos. La pequeña Dorita viajó a Oz, y cuando regresó a su mundo, lo vio transformado. Donde había oscuridad apareció la luz y donde sintió tedio experimentó la felicidad.