Chuches: luces y sombras

La palabra 'chuches' designa especialmente los caramelos de goma, caracterizados por texturas blandas y colores atractivos. Los ositos, las nubes o las gominolas de fruta son una muestra de lo que abarca el hoy triunfante universo de las chuches. Un triunfo con sombras.

Valor nutritivo
Aportan energía rápida a partir del azúcar u otros carbohidratos simples, pero poco más. Las chuches en general no aportan vitaminas, minerales ni grasas. La mayor parte de su composición son carbohidratos, y de ellos la mayoría es sacarosa o azúcar. Es cierto que algunos caramelos de goma incluyen en su composición pequeñas cantidades de proteínas, pero casi siempre se trata de proteínas de poco valor biológico. Es decir, las chuches no alimentan o alimentan muy poco. Se podría decir que es una forma agradable de tomar energía.

¿De qué está compuesta una chuche?
Dicho de un manera fácil, se trata de una mezcla de azúcar con otros ingredientes, generalmente carbohidratos, que le dan textura, sabor y forma. Entre dichos ingredientes pueden estar jarabes de glucosa, fructosa, gelatinas y, por supuesto, una ración variable de aditivos como aromatizantes, edulcorantes, colorantes, etcétera. Según el tipo de chuche y la marca, la proporción de estos ingredientes e incluso la cantidad de azúcar varían. El denominador común de todas ellas es que más de un 50% de su peso es azúcar.

¿Qué problemas conlleva un consumo excesivo?
El primero es que una ingesta extra lógicamente desequilibra la energía de la dieta. Las chuches en general aportan de 330 a 400 kcal cada 100 g. Por tanto, sólo 50 g de chuches ya aumentan en un 10% o más la energía de la dieta diaria, que en el caso de una persona adulta es de 1.800-3.000 kcal. Aunque depende de la cantidad consumida, de la frecuencia y de qué persona se trate, es obvio que las chuches no ayudan a mantener la salud.

La caries es otro problema que tener en cuenta. Por dos motivos: tienen una alta dosis de azúcar y a veces son pegajosas, por lo que su contacto con el esmalte dental es mayor.

En el caso de los niños, tomar chuches puede alterar fácilmente su ritmo alimentario. Es importante que aprendan que son sólo para ocasiones especiales. No debe ser algo prohibido, pero tampoco una opción cotidiana.

Recomendaciones
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el azúcar no supere el 10% de la energía diaria ingerida. Los niños de 6 a 12 años, por ejemplo, necesitan de 1.600 a 2.400 kcal/día. En teoría, un máximo de 160-240 kcal pueden proceder de 40-60 g de azúcar (100 g de azúcar=400 kcal). Todo ello equivale a que un consumo máximo de chuches en el caso de un niño de 12 años sería de unos 70-100 g. No se trata de cantidades recomendadas sino de cantidades que no deberían superarse.

¿Y las chuches enriquecidas con vitaminas o sin grasa?
Las chuches con vitaminas aportan pequeñísimas cantidades de vitaminas que ya están presentes en los alimentos. Y las chuches sin grasa suelen tener la misma cantidad de azúcares. Es decir, que aunque hay chuches más recomendables que otras, justamente porque no son alimentos deben tomarse con mucha prudencia.

 

El azúcar de algunos productos cotidianos por cada 100 gramos

Cereales de desayuno 
27-28 g 


Cacao soluble
20-25 g 


Galletas
15-20 g


Cremas de cacao
50-65 g


Mermeladas
30-50 g


Bebidas refrescantes
10-15 g


Bollería
20-25 g


Pan de molde
3-5 g 


Ketchup
5-20 g