Lo bueno (y lo malo) del ultratrail

Las carreras de montaña de larga distancia se han consolidado como una de las modalidades de running en los últimos años. Con distancias que pueden llegar a superar los 170 kilómetros, los límites de la resistencia fisiológica se ponen en entredicho mucho más que en cualquier otro deporte. Aunque tiene beneficios, un ultratrail no es apto para todos los públicos. La muerte súbita en plena competición ha oscurecido algunas carreras y se cuestionan las capacidades de los corredores amateurs para afrontar este tipo de desafíos.

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Beneficios

♦ Control mental.
Las exigencias psicológicas que implica la finalización de una carrera de este tipo (dura y larga) preparan al corredor para afrontar todo tipo de retos en el día a día. Los numerosos bajones que se deben superar a lo largo de las horas forjan mentalidades de hierro que potencian la perseverancia en la consecución de los objetivos.

♦ Prevención de patologías. 
La realización de 30 minutos de ejercicio al día reduce en aproximadamente un tercio el riesgo de sufrir hipertensión arterial, cardiopatías y accidentes vasculocerebrales, según un estudio que hizo el doctor Subirats Bayego, profesor de Medicina de la Universitat de Girona. Además, disminuye el riesgo asociado al desarrollo del cáncer de colon y de mama. Sin embargo, numerosas fuentes médicas ponen en cuestión este beneficio del deporte en el caso de una excesiva participación en carreras de ultrafondo.

♦ Mejor estado mental. 
La gran cantidad de endorfinas que se producen al practicar ejercicio producen una sensación de liberación y felicidad, que coinciden en destacar la mayoría de los practicantes. Según algunos estudios, esto puede llegar a disminuir hasta un 41% el riesgo de sufrir afecciones tales como la ansiedad o depresión.

♦ Incremento de la esperanza de vida. 
Un estudio conjunto de las universidades de Ballarat y Gippsland (Australia), que analizó el ADN de 67 corredores de ultradistancia, constató que los telómeros de sus cromosomas eran un 11% más largos que la media, lo que podría traducirse en un incremento de hasta 16 años en la esperanza de vida.

 

Riesgos

♦ Problemas renales y hepáticos.
Es una de las complicaciones más comunes entre los practicantes de ultradistancia. El intenso proceso de deshidratación (acentuado en los principiantes) implica una importante pérdida de sales que incrementa el riesgo de lesión. Durante este proceso, además, el metabolismo libera sustancias que pueden originar disfunciones renales.

♦ Anemia.
“Se han detectado cuadros anémicos en algunos corredores como consecuencia de la pérdida de glóbulos rojos, por los roces creados por las zancadas durante una carrera”, explica Emma Roca, bioquímica, ultrafondista y emprendedora del proyecto Summit, iniciativa que intenta determinar el riesgo sobre la salud de la practica de deporte de larga duración y gran intensidad. Entre sus participantes se encuentra la estrella mundial de este deporte Kilian Jornet.

♦ Osteoporosis y artrosis.
El ejercicio físico de entre 2,5 y 6 horas es beneficioso para la prevención de estas dos enfermedades, según diversos estudios. Por el contrario, la superación de este límite incrementa el riesgo de sufrir osteoporosis a temprana edad (especialmente en las mujeres), a la par que se produce una cierta degeneración de cartílagos que, a largo plazo, puede causar problemas de artrosis.

♦ Paradas cardiorrespiratorias.
Miguel del Valle Soto, vicepresidente de la Federación Española de Medicina del Deporte, explica que en la gran mayoría de los casos, estas paradas se producen por una falta de cautela del corredor. Es de vital importancia someterse a, como mínimo, una prueba de esfuerzo y un electrocardiograma antes de participar en cualquier competición de larga distancia.