Para empezar bien el año

Olvidémonos del peso. El objetivo no es hacer una semana adelgazante, sino una semana de dieta suave. Tanto si hay sobrepeso como si no. Eso sí, no es extraño que algunas personas pierdan algo de peso entonces.

Sin azúcar. No sólo evitar caer en la tentación de añadir azúcar, sino además todos aquellos alimentos y productos que claramente conllevan azúcar. Sea una galleta o una mermelada." data-share-imageurl="http://www.magazinedigital.com/sites/default/files/field/image/gettyimages-dexph109_045.jpg">
Pueden venir bien unos días de austeridad dietética pasadas las fiestas navideñas. No se trata de ninguna pauta especial (para las personas adultas sanas). Sólo seguir durante una semana una dieta equilibrada convencional con algunos matices. Simple, pero efectivo. Y se puede repetir durante todo el año.

Olvidémonos del peso. El objetivo no es hacer una semana adelgazante, sino una semana de dieta suave. Tanto si hay sobrepeso como si no. Eso sí, no es extraño que algunas personas pierdan algo de peso entonces.

Sin azúcar. No sólo evitar caer en la tentación de añadir azúcar, sino además todos aquellos alimentos y productos que claramente conllevan azúcar. Sea una galleta o una mermelada.

Dosis de sal mínimas. En general, la dosis de sal de los alimentos suele ser suficiente para mantener un equilibrio saludable. Durante al menos una semana, evitar la sal añadida y, por supuesto, todos los alimentos que conllevan mucha. 

Con pocas proteínas animales. Una semana sin carne ni pescado es toda una experiencia. Lo que sí estará permitido son entre 3 y 6 huevos de la mejor calidad (huevos con el número 0), leches fermentadas desnatadas (yogur) y legumbres. Recordar que una ración de carne o pescado puede sustituirse por 60-90 gramos de legumbres (peso en crudo) o dos huevos.

Con frutas y verduras diarias. Que no falten las cinco raciones de frutas y verduras diarias. Si es posible, ecológicas.
Cocciones al vapor, hervidos y plancha. No se hará ninguna cocción que requiera aceite o algún tipo de grasa. 

Mínimo de alimentos procesados. Ni precocinados, ni salsas preparadas ni, dentro de lo posible, conservas. Hay que optar por los alimentos frescos. 

Agua e infusiones como bebida única. Ni siquiera las bebidas light sirven. Agua y punto.

Sin alcohol. Absolutamente nada de alcohol

Sin sensación de repleción. Procurar levantarse de la mesa sin hambre, pero con la sensación de que todavía queda algo, poco, de apetito.

Ni un día sin moverse. Es un clásico imprescindible. No hace falta ejercicios intensivos, pero cuanto menos sofá, mejor.