Zermatt, Lujo cotidiano

Zermatt es una de las poblaciones suizas que saben jugar a fondo la carta de la experiencia. Esta empieza en el tren con ventanales panorámicos que lleva hasta allí, de uso obligatorio, puesto que en el casco urbano sólo circulan cochecitos eléctricos o carros tirados por caballos. El viajero se baja del avión y gracias al Swiss Transfer Ticket (www.swisstravelsystem.com) toma un ascensor hasta la puerta del tren y llega al destino de nieve elegido sin pestañear. En eso consiste el verdadero lujo, en no tener que preocuparse de nada. Lo mismo sucede cuando se esquía por los dominios de Gornergrat o Klein Matterhorn: cuando aprieta el hambre, basta con acercarse a una de las cabañas que salen al paso, algunas distinguidas con estrellas Michelin. Además, los forfaits permiten esquiar en el lado suizo o en el italiano del Matterhorn o monte Cervino. Y por la tarde, nada como un vino caliente especiado en algún local de un lugar que mantiene la escala humana a pesar de su popularidad.