Pinte y coloree

Los adultos se apuntan a completar intrincados mandalas, diseños de artista, láminas con mensaje... Una actividad muy entretenida.

Los adultos están regresando con entusiasmo al pinta y colorea, animados por los cada vez más numerosos libros que, con expresiones como “antiestrés” o “terapia del arte” como reclamo en sus portadas, animan a coger lápices de colores y rotuladores y olvidarse del mundo. Esta actividad no requiere habilidades artísticas especiales, pero con un poco de tiempo por delante se puede lograr combinaciones muy atractivas. “Aunque colorear un par de horas no elimine todos los problemas que nos preocupan, sí nos aparta y alivia del estrés que nos abruma”, explica el psiquiatra Luis Rojas Marcos. Y esto funciona tanto en niños como en mayores.

Francia, donde empezó esta moda, es líder mundial en este tipo de libros, sobre todo entre el público femenino, y sus ventas ya superan a los de cocina. La pionera fue la colección Art-thérapie 100 coloriages anti-stress, de Hachette, que no para de crecer con diseños para todos los gustos: psicodélicos, flores, bestiarios, tatuajes... Entre las propuestas más novedosas de esta editorial está Rap coloriages, con retratos de Queen Latifah, Jay Z, Ice-T o Kanye West hechos por el rapero Bun B.

En España, MTM Editores, fundada en 1998, está especializada en “libros artísticos e interactivos, que requieren la participación del lector”. También Plaza & Janés publica láminas que siguen el estilo de los mandalas, y la propuesta de Ediciones B es el pinta y colorea a partir de páginas que no son todas en blanco y negro, sino que ya cuentan con algunos fondos.

Hasta Forges se ha sumado a esta tendencia con su libro Coloréitor (Espasa), una selección de los motivos y personajes más representativos de sus viñetas. Marianos, Conchas y forgendros para colorear y reflexionar. El dibujante explica que “viene muy bien” usarlo cuando se mantienen conversaciones telefónicas “baladíes”.

En una línea aún más vitriólica está Colouring for Grown-Ups. The Adult Activity Book, unos mordaces cuadernillos de Ryan Hunter y Taige Jensen, comediantes de Brooklyn conocidos por su serie on line Poykpac (que acumula más de 75 millones de visualizaciones en YouTube). La colección es una muestra de lo que sucede “cuando los adultos con un sentido del humor enfermo hacen libros para colorear”. Por ejemplo, que les da por dibujar gamberradas estudiantiles. Hunter y Taige Jensen han desarrollado también una versión para tableta.

Los seguidores de la moda y las celebrities tienen su nicho en la colección Colour Me Good, con ilustraciones de Mel Simone Elliot, que dibuja a los personajes de los que es fan. Así se puede rediseñar las cejas de Cara Delevingne, dar color a estrellas del cine como Ryan Gosling o James Franco o acabar sangrientas escenas del cine de terror.

Terapia o entretenimiento, hay propuestas para que cualquiera se ponga manos a la obra. Eso sí, sin pasarse de la raya.