Siempre en casa

La necesidad de proteger el hogar de percances y de intrusos y la tendencia a la hipercomunicación que se impone en el primer mundo están dando un impulso a los sistemas domésticos de seguridad. La opción más sencilla es contratar una central de alarma que provee de equipos, mantenimiento y servicios profesionales a cambio de una cuota mensual. Pero el mercado de hardware y aplicaciones ofrece una amplia variedad de sistemas para quien no quiera o no pueda permitirse pagar una tarifa fija. Desde cámaras independientes hasta equipos completos que pueden crecer para ajustarse a necesidades específicas, pasando por dispositivos que se pueden integrar en redes domóticas cuyas funciones exceden la simple vigilancia, con o sin conexión ADSL, son muchas las opciones disponibles para estar siempre en casa, desde cualquier lugar del mundo.