Los castillos de Al Ándalus

Castillo de Alcalá del Júcar. Albacete 
Sobre este pueblo declarado conjunto histórico y artístico descansa una fortaleza construida por los almohades a finales del siglo XII. Formado por un torreón pentagonal y dos torres, se conservan restos de la muralla que lo rodeaba. Su estampa, sobre las casas escalonadas de la villa y el río Júcar, dibuja una imagen de postal que congrega al año miles de visitantes." data-share-imageurl="http://www.magazinedigital.com/sites/default/files/field/image/albacete.png">
En los años de Al Ándalus, cuando la tensión entre musulmanes y cristianos crecía, los castillos fueron la mejor manera de consolidar fronteras y servir de base para ataques. De las fortalezas construidas por los primeros, muchas pueden visitarse.

Castillo de Alcalá del Júcar. Albacete 
Sobre este pueblo declarado conjunto histórico y artístico descansa una fortaleza construida por los almohades a finales del siglo XII. Formado por un torreón pentagonal y dos torres, se conservan restos de la muralla que lo rodeaba. Su estampa, sobre las casas escalonadas de la villa y el río Júcar, dibuja una imagen de postal que congrega al año miles de visitantes. El castillo está abierto todos los días, y hay empresas locales que organizan visitas guiadas. 
Más información: www.turismocastillalamancha.es

 

 

Castillo de Atalaya Alicante 
La ciudad de Villena, situada al noroeste de Alicante (Al Laqant bajo dominio árabe), esconde uno de los castillos mejor conservados de España, el de la Atalaya. Aunque su aspecto actual es resultado de obras de distintas épocas, fueron los musulmanes quienes lo levantaron en el siglo XII; prueba de ello son las bóvedas almohades de las dos primeras plantas o grafitos de simbología islámica que abundan en varias de sus salas. Fue una importante plaza fuerte, y las tropas de Jaime I tuvieron que asediarlo tres veces para conseguir tomarlo. Hay visitas guiadas casi todos los días, por la mañana y por la tarde. 
Más información: www. turismovillena.com

 

 

Castillo de Burgalimar Jaén
En lo alto de los Baños de la Encina, este fortín omeya es de visita obligada para los apasionados de los castillos. Declarado monumento nacional, es el conjunto fortificado mejor preservado de la época del Califato de Córdoba. Hay visitas guiadas todos los días, excepto martes, y con variedad de horarios y rutas. Construido en el año 968, fue escenario de un sinfín de batallas entre musulmanes y cristianos, que lo veían como lugar clave para acceder a Andalucía. 
Más información: www.bdelaencina.com

 

 

Castillo de la Suda Tortosa
La Tortosa de hoy, en el sur de Catalunya, estuvo bajo dominio árabe durante más de cuatro siglos y se consolidó como un referente en el extremo norte de Al Ándalus. El castillo de la Suda se exhibe como fiel testimonio de aquella época: su posición estratégica, en la orilla del río Ebro, fue clave para defender la zona. Hoy alberga el parador de turismo, con servicio de restaurante, hotel y piscina, y conserva el único cementerio árabe descubierto en Catalunya. Se puede visitar a diario y, con ruta guiada, los fines de semana. 
Más información: www. tortosaturisme.cat

 

 

Castillos del Pallars
Catalunya fue la frontera entre el mundo árabe y el cristiano. El condado de Barcelona y el reino de Aragón bordeaban el extremo septentrional de Al Ándalus, donde se libraron varias batallas. De aquella época se conservan muchos castillos en la provincia de Lleida; la mayoría abiertos al público, e incluso en algunos se puede pasar noche. 
Destacan: castillo de Mur, castillo de Llordà y castillo de Orcau.

 

 

Castillo de Alarcón  Cuenca
Alarcón, en la orilla del río Júcar, debe su nombre al paso musulmán: en árabe significa “fortificación”. Su castillo islámico es el principal reclamo turístico. Ahora como parador –cuenta con restaurante, entre otros servicios–, conserva la muralla, cinco torres de estrategia y restos de un núcleo antiguo de población asentado a sus pies. Se puede visitar a diario y ofrece rutas guiadas. 
Más información: www.descubrealarcon.es

 

 

Castillo de las Aguzaderas Sevilla 
Este castillo no se halla en ningún punto alto, sino que en medio de una llanura rodeada de cerros, frontera del reino de Granada y el de Castilla. Defendía el manantial de agua de la fuente de las Aguzaderas, históricamente el más importante del territorio. La fortificación, íntegramente visitable a cualquier hora del día, se encuentra a 3 km de la localidad sevillana de El Coronil, en la carretera A-376.
Más información: www.andaluciarustica.com