Viajar de mascota en mascota

¿Qué tienen en común una casa de campo en Italia, una mansión en Londres o una granja en Alaska? Pues que sus propietarios ofrecen alojamiento gratis a cambio de cuidadores temporales para las viviendas. Cientos de ellas aparecen en webs que ponen en contacto a propietarios (owners, en inglés) con cuidadores (sitters) interesados en viajar con un presupuesto muy bajo e incluso vivir en una mansión lujosa sin ser rico.

Ser cuidador de casas (house sitter) implica un acuerdo que permite alojarse gratis a cambio de asumir ciertas responsabilidades como cuidar las mascotas o realizar tareas de mantenimiento (de la piscina, el césped, recoger el correo…) cuando el dueño está ausente. 

En la mayoría de los casos son los dueños de mascotas quienes recurren a esta fórmula cuando no pueden viajar con sus animales, para que no tengan que moverse del hogar en el que se sienten cómodos con sus rutinas. Además, la casa estará cuidada, y si está ocupada es un modo de ahuyentar a los posibles ladrones. 

Los cuidadores pueden pasar sus vacaciones en mansiones fabulosas, pero hay que tener en cuenta que, aunque no remunerado, es un trabajo que exige ser muy responsable. No es lo mismo cortar el césped o limpiar la piscina que ocuparse de tres perros, cinco gatos, un caballo o incluso animales de granja. 

Ambas partes deben pactar a qué se compromete cada una, y aunque se pueda usar la casa con libertad, hay que ser respetuoso. El cuidador, además, no podrá alejarse demasiado para descubrir los encantos de los alrededores ni pasar toda la noche fuera. Y si se ha comprometido a pasear, limpiar o jugar con una o varias mascotas, o medicarla si está enferma, debe hacerlo. Pese a todo ello, esta opción de hacer turismo tranquilo es una buena manera para conocer la auténtica vida local de un lugar y trabar amistad con los vecinos. 

Hay varias webs especializadas en house sitting, y es un mundo por el que es imprescindible moverse en inglés. Todas requieren un pago para registrarse (en algunas sólo pagan los cuidadores), y el servicio permite que los dueños ubiquen en una lista segura su propiedad y buscar referencias, fotos y perfiles de los inquilinos. Para asegurarse de que el cuidador es de fiar, los propietarios piden varias referencias verificables de trabajos anteriores. 

Los cuidadores deben informarse bien de la ubicación de la propiedad y pactar exactamente cuáles serán sus obligaciones, porque a veces no compensa alojarse gratis en un sitio maravilloso si no se va a tener tiempo para disfrutarlo.

TrustedHouseSitters
Se lanzó a finales del 2011 y es una de las webs con más miembros (tanto propietarios como aspirantes a cuidadores). Para registrarse hay que pagar 6,99 euros al año.
 
HouseCarers
Es australiana. Cobran 50 dólares a los cuidadores. Los propietarios pueden publicar sus casas gratis.

Housesitworld 
Otra web australiana con casas en todo el mundo. Cuesta 30 € al año a los inquilinos.

MindMyHouse
Los dueños se registran gratis, y los cuidadores pagan 20 dólares anuales.

LuxuryHouseSittings
Clasifican las casas con estrellas. Los aspirantes a cuidadores deben pagar 25 dólares al año.

KiwiHouseSitters
Para casas dentro de Nueva Zelanda. Cuesta 65 dólares al año.