The Westin Palace Madrid

15/01/2012

Texto de Màrius Carol
The Westin Palace Madrid
Este año cumple su primer siglo de vida el Palace de Madrid, que levantó el empresario de origen belga George Marquet por sugerencia de Alfonso XIII. El rey estaba obsesionado por que la capital de España tuviera unos servicios hoteleros que fueran la admiración del mundo. Marquet, dueño de una cadena de establecimientos en la Costa Azul, y el monarca coincidieron en el hipódromo Deauville, a raíz de su afición por los caballos. El empresario intentó comprar el Ritz, recién inaugurado, y, al no lograrlo, adquirió un solar de 6.000 m2 donde se ubicaba el palacio de los Duques de Medinaceli. El arquitecto Eduardo Ferrés se inspiró sobre todo en el Palace de Bruselas para levantar el inmueble.

El primer ministro José Canalejas lo inauguró de forma oficial. Especialmente popular fue desde el primer día la cervecería La Brasserie, que tuvo en los años 20 una orquesta negra de músicos neoyorquinos. Salvador Dalí, Federico García Lorca y Luis Buñuel figuraban entre sus clientes habituales. En sus salones se celebraron sesiones de boxeo y de esgrima. La cercanía al Congreso convirtió el Palace en el patio de recreo de las Cortes. Desde el 18 de julio de 1936 la primera planta fue ocupada por la embajada de la URSS y el resto quedó en manos del comité de trabajadores. Meses después, fue hospital y hogar de niños desamparados.

Reformado en los años 40, recuperó su esplendor. En sus salones hubo notables tertulias literarias y en sus bajos se levantó un cine. El mundo de la cultura ha desfilado por sus habitaciones: Unamuno, Ortega y Gasset, Hemingway, Borges, Carpentier, Paz, Vargas Llosa han figurado como huéspedes. Aunque las suites más espectaculares están dedicadas a Salvador Dalí y Rita Hayworth. Durante el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, sirvió de refugio a los subsecretarios y a la cúpula militar, así como a la prensa. Un año y medio más tarde Felipe González y Alfonso Guerra se asomaron al balcón para festejar la victoria electoral del PSOE.

La última rehabilitación, hace cinco años, ha mantenido el carácter del hotel, mejorando su confort. Su cúpula de cristal es un lugar emblemático, donde la gente come, toma una copa o disfruta del té. Sus restaurantes La Rotonda y Asia Oriente (un excelente restaurante chino) merecen una visita. Su ubicación frente al Congreso, a dos pasos del Prado y de la Puerta del Sol, resulta inmejorable.

El bar que inmortalizó Hemingway. El bar Palace es un local encantador, de estilo inglés y buenos combinados que inmortalizó Hemingway en Fiesta: “Tomamos un taxi hasta el hotel Palace, dejamos allí las maletas, reservé dos literas para el Expreso del Sur de la noche y nos fuimos al bar a tomar un cóctel. Nos sentamos en los taburetes mientras el camarero nos preparaba los martinis en una gran coctelera niquelada…”. Merece una visita, por sus copas, por sus celebrities y por Hemingway.

Datos de contacto

Datos 467 habitaciones. Precios Desde 205 euros. Dirección Pz. Cortes, 7, Madrid. Teléfono: 913-608-000. www.westinpalacemadrid.com
Danubis Hotel Gellért

08/01/2012

Texto de Màrius Carol
Danubis Hotel Gellért

No es el más confortable de los hoteles de Budapest, pero sí el que acumula más historia. Su celebridad es el resultado de sus baños cálidos y sulfurosos inaugurados en 1918, al mismo tiempo que el hotel Gellért (en su origen, Saint Gellért, en honor a un sacerdote veneciano que difundió el catolicismo en el país y fue linchado por la muchedumbre).

Los baños de mosaicos azules, turquesa y oro y las barrocas piscinas entre columnatas fascinaron al mismo Arthur Miller, que los consideraba propios de los palacios del Oriente de los cuentos. Manuel Legineche escribió de ellos: “Son como la calle mayor de una capital de provincias: lugar de encuentro, centro de conspiración, de intercambio de chismes, de paseo por el agua, de lectura de periódicos. Aquí se tejió el levantamiento del 56.

Hasta juegan al ajedrez en el agua. El húngaro es anfibio y caballista y adora la cultura del vaho”. En la actualidad, los baños los administra una empresa independiente del hotel, pero los clientes del establecimiento disfrutan gratis de ellos. La imagen de estas piscinas interiores es tan popular como el castillo de Buda o el león del puente de las Cadenas, pues la reproducen todas las guías.

El Danubius Hotel Gellért, inaugurado en 1918, es uno de los grandes hoteles históricos de Europa. Palacio de estilo art nouveau, con artísticos mosaicos, vitrales coloristas y singulares estatuas, cuenta con torreones acabados en forma de cúpulas orientales. Entre sus primeros clientes figuraron los marajás de India, con su inacabable séquito, seducidos por el lujo del hotel, pero también por sus baños sulfurosos y las orquestas que llenaban de música sus salones. Los bombardeos de la II Guerra Mundial castigaron seriamente el sólido edificio, que requirió una importante reconstrucción en los años cincuenta. En el establecimiento se cuenta que, cuando los rusos ocuparon Budapest en 1944, el general que se presentó en el Gellért lo hizo en francés con la frase: “Monsieurs, mesdames, les barbares sont ici”. Todo un reconocimiento al refinamiento del hotel, del que eran conscientes los recién llegados.

Las habitaciones y suites del Gellért son correctas, aunque el visitante no debe esperar el confort de antaño. Uno espera mobiliario sólido y alguna pieza de anticuario y se encuentra con camas, mesas y armarios modernos sin ningún encanto especial. Una pena, porque tal acopio de historia merecería un guiño en el interiorismo. En cualquier caso, el hotel tiene una lista de huéspedes impresionante con personalidades políticas como Richard Nixon, el sha de Persia o el Dalái Lama; gentes del mundo del cine como Kirk Douglas, Alberto Sordi o Jane Fonda, y afamados músicos como Pau Casals, Arturo Rubinstein o Andrew Lloyd Webber

Cenar con vistas al Danubio. El hotel tiene el restaurante Panorama, con vistas al Danubio, que permite una cena romántica con música de violines. El chef prepara los grandes platos clásicos de la cocina húngara y su carta de vinos es más que notable. Para quien no desee impresionar a su pareja es una buena opción la Gellért Brasserie, con una carta más ligera y buena selección de cervezas

Datos de contacto

Datos 234 habitaciones. Precios Desde 120 euros. Dirección Szent Gellért tér 1, Budapest (Hungría). Teléfono + 36 1 8995501. www.danubiushotels.com.
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