The Connaught
13/01/2013
The Connaught ya no era un homenaje al esposo de la reina, sino a su tercer hijo, Arturo, primer duque de Connaught. El establecimiento pasó a ser reconocido como uno de los escenarios favoritos de la sociedad victoriana, en cuyos salones tomaban el té, bailaban o cenaban. En 1956, fue adquirido por el Grupo Savoy, y en el 2007 sufrió una profunda reforma, encargada al diseñador Guy Oliver, que costó cien millones de euros. La intención de la propiedad era convertirlo en un hotel que, sin perder el encanto de su historia, tuviera las comodidades de uno nuevo. El resultado fue satisfactorio, y actualmente igual puede verse a Victoria Beckham cenando con la directora del Vanity Fair en el restaurante del hotel que a Gwyneth Paltrow alojada con su familia en sus suites.
Las habitaciones son amplias, luminosas, acogedoras, incluidas las llamadas standard. El restaurante gastronómico Hélène Darroze at The Connaught es una referencia, pues esta joven chef francesa ha conseguido dos estrellas Michelin en tan sólo cuatro años de regentarlo; el local es encantador, con cómodos sillones de motivos florales, y el menú de mediodía, a 42 libras (55 euros), incluye tres platos y dos copas de vino. Recomendables son también el Coburg Bar, el afternoon tea con vistas del Espelette y el spa Aman, con una piscina excepcional.
Un mayordomo a la puerta. The Connaught tiene un servicio de mayordomos (personal butlers) a disposición del cliente que, si lo pide, le ayudarán a hacer y deshacer la maleta, le limpiarán los zapatos (han sido entrenados por la prestigiosa firma John Lobb), le servirán un té o una cena en la habitación. Es un servicio muy exclusivo para que el cliente se sienta como un aristócrata de hace un siglo, pero el mayordomo también le puede dar un consejo sobre el uso de la tecnología en las suites.
Datos de contacto
Eurostars Book Hotel
06/01/2013
Munich, la capital de Baviera, es la ciudad con mayor calidad de vida de Alemania. Magnífica, cargada de historia, tiene una oferta en cada época del año. Cuando no es la fiesta de la cerveza (Oktoberfest) es el mercado de Navidad, el festival de la ópera o la muestra de cine, que atraen visitantes de medio mundo. Aunque las dos terceras partes de Munich fueron destruidas durante la II Guerra Mundial, se conservan espectaculares monumentos, como la catedral de Nuestra Señora (con sus dos torres de 99 metros de altura), el nuevo Ayuntamiento (neogótico) con su carillón, sus tres pinacotecas (la antigua, la nueva y la moderna), la Ópera Estatal (una de las más célebres de Europa) o el espectacular palacio de Nymphenburg (residencia de verano de los reyes bávaros). Los amantes de los deportes cuentan con el Allianz Arena, que cambia del rojo al azul según juegue en casa el Bayern o el Munich 1860, o el estadio olímpico de 1972, que ofrece manifestaciones deportivas y culturales todo el año. Si a uno le gusta la automoción, BMW tiene allí su sede y un espectacular museo.
El empresario Amancio López acaba de inaugurar el hotel Eurostars Book, diseñado por el arquitecto Juli Capella, en el corazón de la ciudad. Es un establecimiento de líneas racionalistas, luminoso y confortable que homenajea al mundo de los libros. Cada una de sus plantas está dedicada a un género literario: la uno, a los cuentos; la dos, a las aventuras; la tres, a los clásicos medievales; la cuatro, al teatro; la cinco, a la ciencia y la ciencia ficción; la seis, al pensamiento; y la siete, a las grandes novelas. El nombre de las obras está en las paredes de los pasillos, junto a ilustraciones alegóricas, pero también en las mamparas de cristal del cuarto de baño. Sobre las camas king size uno puede leer párrafos de estos grandes clásicos, y en las habitaciones figuran algunos de esos títulos. En el capítulo de grandes novelas han sido seleccionadas para formar parte de la decoración Rayuela, de Julio Cortázar; Madame Bovary, de Gustave Flaubert; Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez; La montaña mágica, de Thomas Mann; El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde; Guerra y paz, de Émile Zola; Cumbres borrascosas, de Émily Brontë, y El guardián entre el centeno, de J. D. Salinger.
Uno de los espacios más singulares es el hall, con cortinajes en púrpura y vanguardistas sillones, donde tomar una copa o un té a media tarde. Este espacio es conocido como The 4 Cats, en homenaje a la cervecería barcelonesa donde se reunían escritores y artistas a finales del siglo XIX. La recepción está coronada por un gigantesco libro, a modo de escultura.
un restaurante literario. Apicius, el nombre del restaurante del Eurostars Book, homenajea al escritor romano del siglo I precursor de los autores de gastronomía. Es un establecimiento de colores claros, basado en la excelencia, donde igual puede tomarse un jamón con pan con tomate o un plato de salchichas muniquesas, una ligera ensalada mediterránea u otra alemana de fuertes contrastes.








