Arts
31/08/2008
Barcelona Con 154 metros de altura –44 plantas–, es uno de los hoteles más altos del mundo. Situado a 100 metros de la playa, cerca del puerto olímpico, está hecho de acero y vidrio y es el lugar de mejores vistas de la ciudad. 21 ascensores, camas king size, 56 suites, una suite de 350 metros... Todo en él es a lo grande. A pesar de no tener mucho pasado –se abrió en 1994–, ha alojado a mucha gente famosa, desde estadistas como el Dalai Lama o Margaret Thatcher, hasta actores como Marcello Mastroianni o Richard Gere.
A partir de la planta 19 todas las esquinas son suites. Las habitaciones club están en las plantas 30 a 33 y tienen conserje y acceso con tarjeta especial. En todos los pisos hay piezas de arte y esculturas. Destaca el spa (plantas 42 y 43) con vistas al mar tras las enormes cristaleras, el centro de fitness y las dos terrazas: el restaurante Marina, con carta de pescado y marisco, y la terraza Arola, famosa por sus cócteles, situadas al aire libre, en los jardines.
Arquitectura mágica
El paseo de Gràcia barcelonés es un gran bulevar en el que destacan dos edificios de Antoni Gaudí. En ambos se hace realidad su opinión de que había que copiar a la naturaleza llena de curvas. El primero, la casa Batlló; el segundo, la casa Milà (la Pedrera), su última obra civil antes de comenzar la Sagrada Família
Datos de contacto
1 suite real y 29 apartamentos dúplex (de una a tres habitaciones). Precios Deluxe: 385-550 €. Suite ejecutiva: 630- 985 €. Club: 530-770 €. Suites: 1.800 €. Apartamentos: 1.300-2.600 €. Suite Real: 12.000 €. Dirección Marina, 19-21. Tel.: 932-211-000. www.harts.es
La Malcontenta
24/08/2008
Cuando la leyenda es más atractiva que la historia, es mejor quedarse con la primera. Todo en esta antigua masía fortificada rehabilitada rodeada de bosques de alcornoques y pinos está cuidado con mimo, y uno se pregunta el porqué de su nombre. La Malcontenta fue la esposa de un personaje que vivió en el XIX, Pere el Tigre, fundador de Cala Margarida, que estuvo siempre relacionado con el mar y del que se decía era hijo de un pastor y una sirena. Su mujer cuidaba de todo de forma enfermiza. Así que se la conocía como la Malcontenta, y con este nombre se quedo la masía.
Se convirtió en hotel en el 2005. El actual dueño ha recorrido todo el mundo, y los muebles que decoran las habitaciones son fruto de sus viajes. Hay alfombras rusas, piezas orientales, antigüedades francesas, grabados... Predomina el color blanco. En el hotel proporcionan bicicletas para recorrer las numerosas rutas senderistas.
Un paraiso de calas
Un sendero umbrío lleva a Castell, una de las playas más bellas de la costa, en medio de un parque natural y cerca de un antiguo poblado ibero. De allí parte un camino que lleva a Cap Roig (hora y media) pasando por espectaculares miradores y calas encantadoras casi vacías y en gran parte nudistas: Canyes, Corb, Estreta...







