Amérigo
04/05/2008
Alicante. El antiguo convento de Dominicos del centro histórico de Alicante, al lado del paseo Marítimo y de la playa del Postiguet, ha sido transformado en un lujoso hotel de cinco estrellas. En la minuciosa restauración se han respetado partes como las paredes de piedra, los arcos ojivales, la balaustrada de la planta principal y la fachada neoclásica. Las habitaciones están decoradas con tonos crema, y en ellas dominan la luz y el minimalismo. Destaca un tranquilo pasaje con mesas (el Tapas-bar), pero lo más agradable es su terraza en la cuarta planta, con gimnasio, sauna y piscina climatizada, desde donde se ve la ciudad y al fondo el castillo de Santa Bárbara. En el 2006 recibió el premio al mejor hotel de Europa en diseño e innovación de Condé Nast Johansens y el premio al mérito turístico del Patronato de Turismo Costa Blanca. Su restaurante Senzone está especializado en platos mediterráneos, entre los que destacan arroces y pescados.
Tabarca
Desde el puerto de Alicante, en una hora, se llega a la isla de Tabarca. Fue refugio de piratas hasta que Carlos III mandó fortificarla. Hoy es lugar turístico donde abundan los restaurantes y los chiringuitos de playa especializados en arroces y pescados. Sus aguas han sido declaradas reserva marina del Mediterráneo.






