Scribe

22/01/2012

Texto de Màrius Carol
Scribe

El hotel Scribe está regentado por la cadena francesa Sofitel, lo que acostumbra a ser garantía de calidad y buen servicio. Situado en el barrio de la Ópera, muy cerca del teatro lírico que levantó el arquitecto Charles Garnier por encargo de Napoleón III en 1875, acostumbra a alojar a numerosas figuras de la lírica, pero también del cine. De hecho, el edificio del hotel, construido en 1861, fue donde los hermanos Auguste Marie y Louis Jean Lumière mostraron el resultado de su invento llamado cinematógrafo. La primera película de la historia fue vista en este imponente edificio de la Rue Scribe en 1895: era una cinta titulada La salida de los obreros de la fábrica Lumière en Lyon Montplaisir, que había sido rodada apenas tres días antes. Su gran éxito vendría poco después con el filme Llegada de un tren a la estación de la Ciolat, donde el efecto de la irrupción de la locomotora impresionó a los espectadores, algunos de los cuales gritaron por el temor a que la máquina de tren se saliera de la pantalla.

Los hermanos Lumière están inmortalizados en el restaurante del hotel, llamado precisamente Café Lumière, con una gran foto en la que no miran a la cámara. Los ingeniosos inventores lucen traje, pajarita y bigote. El establecimiento, con luz natural gracias a su cubierta de cristal y a la cristalera sobre un cuidado patio interior, está regido por el creativo chef Sébastian Crison y es una buena opción, particularmente a la hora del almuerzo. Por cierto, los hermanos Lumière, a pesar de que ganaron dinero con el cinematógrafo, que incluso les permitió viajar por toda Europa, no pensaron que su invención llegaría a ser tan importante, pues declararon en su tiempo: “El cine es una invención sin ningún futuro”.

Tan bien le fue al nuevo arte como al recinto que lo albergó, que ya en el siglo XX se convirtió en reputado hotel que ha sido objeto de una última renovación hace apenas cuatro años. Jacques Grange ha conseguido un recinto encantador, muy cómodo, con un lujo contenido. La apuesta por el diseño clásico no impide la inclusión de piezas muy modernas. Tienen gran importancia los detalles florales y las fotografías en la decoración de los ambientes, incluido el amplio hall.

A menos de diez minutos no sólo de la Ópera Garnier, sino también de la plaza Vendôme o de la Madeleine, el Scribe es un hotel perfecto para el viajero al que no le gustan los barroquismos, ni en el trato ni en la decoración. Su spa impecablemente blanco, silencioso y atento es la mejor metáfora de la filosofía del establecimiento.

Un elegante salón de té. Uno de los espacios más sugerentes es el suntuoso salón de té, que tiene por nombre la dirección del hotel: 1T Rue Scribe. Su elegante decoración, con los grandes botes de té de color rojo a la vista, igual que su mostrador de pasteles recién horneados, se complementa perfectamente con una escalera de caracol que conduce a una gran biblioteca, donde el huésped puede coger un libro con el que evadirse mientras toma su reconfortante infusión de media tarde.

Datos de contacto

Datos 213 habitaciones. Precio Desde 330 euros. Dirección 1 rue Scribe, París (Francia). Teléfono: +33-144-712-424. www.sofitel.com
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13 de mayo
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