La Guia del Magazine
Cidón
07/11/2008
Quienes vayan a visitar el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (Musac) cuentan con dos opciones distintas para comer, según el tiempo del que dispongan. En la planta de arriba, desde donde se puede contemplar la colorida fachada del museo, se ofrece un menú degustación que cambian todas las semanas, y abajo, en el bar, propuestas para quienes sólo quieren picar algo o prefieren elegir los platos a su antojo, sin someterse al dictado de una propuesta cerrada. Las cocinas de ambos espacios están a cargo de Carlos Cidón, ex discípulo de Pedro Subijana y propietario del restaurante Vivaldi, en el barrio húmedo de León. Pimientos del Bierzo, carne de ternera pastuenca del valle del Esla o la sabrosa carrillera de ternera confitada que ya era uno de los platos más solicitados del Vivaldi se están convirtiendo en clásicos en este establecimiento que abrió hace dos años. Cidón, que en el Musac cuenta con la ayuda de su hijo Noé, siempre ha sido un apasionado de los productos de su tierra
–ha hecho investigaciones sobre setas y legumbres– y prepara entrantes a base de ensaladas, sopas, verduras o arroz (recomendable el cremoso de hongos, foie-gras y verduras en tempura), seguidos siempre de un pescado y una carne. Se agradece la selección de quesos, antes de los postres. Además del pequeño comedor, con una decoración confortable, cuentan con otras salas en las que suelen celebrar banquetes y donde, de vez en cuando, organizan catas a ciegas.
Hamburguesas en el bar
Algunos de los platos que tienen más éxito en el bar del museo son la hamburguesa elaborada con carne de buey del valle del Esla y servida con pan de sésamo, las hamburguesas de sepia o los calamares en tempura.






