La Guía del Magazine
Aris Bar
23/11/2008
“Hay que adaptarse a los nuevos tiempos y aguzar el ingenio.” Lo afirma el cocinero Juan Pablo Felipe, quien se define con vocación de supervivencia y reconoce que muchos establecimientos, como el suyo, están sufriendo el mazazo de la crisis que durante los últimos meses se ha reflejado en la disminución de casi un 40 por ciento de los clientes. El afán de sobrevivir a los malos tiempos le ha llevado a aplicar un 30 por ciento de descuento en la factura de quienes visitan su restaurante El Chaflán a mediodía. También ha reformado la entrada de este local para crear el nuevo Aris Bar, un espacio sin lujos donde ofrece tapas y platos caseros a precios ajustados. “Quiero rentabilizar cada metro cuadrado con dignidad y con estilo pero de una manera realista”, dice Felipe, cuya estrategia pasa por no bajar en absoluto el nivel de los productos con los que trabaja en El Chaflán y compaginar la alta cocina que allí practica con los platos elaborados con productos más modestos que prepara en su nuevo bar. Los clientes pueden elegir entre el menú por 15 euros –poco original– u optar por las sugerencias más creativas de la carta, dividida en varios apartados: los que presentan como procedentes de “la factoría Chaflán”, entre los que se encuentran los paninos (con torta del Casar, angula ahumada y mascarpone o sobrasada y mermelada), los sandwiches, el surtido de sushis españoles (que incluye calamares en su tinta o atún con pimientos), los pinchos o los platillos y vasitos, ya sean de ensaladilla, steak tartar o espárragos. Y, por otra parte, los platos tradicionales como las migas con huevos de corral, el pollo al señorito o el cochifrito.
Tapas económicas
Quienes buscan un precio ajustado deben optar por compartir varias tapas –cada una oscila entre los dos y los cuatro euros–. Los platos tradicionales cuestan entre 8 y 15 euros.






