La Guía del Magazine
ElKano
25/12/2011
Hay alimentos y preparaciones que crean adicción. Y también restaurantes. Son esos que los asiduos visitan en cuanto tienen ocasión o la propician, dispuestos a dejarse sorprender una vez más. No importa que sea cocina creativa o tradicional. Ni siquiera que sepas perfectamente lo que vas a comer, de principio a fin. Hay casas como Elkano en las que el comensal, cuando repite, lo hace convencido de haber acertado antes de entrar. Ahí está, para recordarlo, la parrilla a la entrada, dando la bienvenida antes de que lo haga, con amabilidad, la familia Arregui.
El padre, Pedro, practica con habilidad el arriesgado deporte de comprar el mejor pescado. Ha ganado campeonatos mirando al rodaballo o a la merluza de pincho a los ojos, como a las personas, para ver aún en su brillo el reflejo del mar. Sabe que una de las normas del juego es primero elegir, luego preguntar el precio. Su hijo Aitor Arregui cambió la emoción del fútbol por la de la sala. Fue jugador del Deportivo Alavés y luego fichó por el Villarreal. Cuentan que era fuerte y escurridizo. Él ya pasó páginas de aquellos tiempos. Prefiere recordar que su padre revolucionó el mundo de la parrilla hace muchos años; que fue el primero en meter el cogote de la merluza sobre los hierros y que incluso se hizo fabricar una parrilla especial para trabajar las kokotxas. Que Pedro Arregui siempre supo que el marisco había que hacerlo vivo y entero. Que la piel era un bocado de lujo, y la cabeza del buen pescado, una exquisitez: el morrillo o cogote, la papada, la careta crujiente, y la gelatina saboreada en una cuchara, palabras mayores y un privilegio que había que merecerse.
Es buen momento para el rodaballo. Desde la luna llena de septiembre hasta finales de febrero y marzo es el mejor. Es difícil encontrar piezas tan hermosas y bien asadas como las de esta casa de Getaria o la de sus vecinos y parientes, El Kaia. Hay que probar también las kokotxas, tanto a la brasa como rebozadas, o las almejas, casi crudas. No es extraño que los grandes cocineros vascos y sus colegas se cuenten entre la clientela adicta.
A la parrilla
- Kokotxas en diferentes texturas.
- Txangurro al horno
- Rodaballo a la parrilla.
- Cogote de merluza.
- Bogavante a la parrilla.






