11/11/2007
Extra Vino
Sabia elección
Texto de Cristina Jolonch
Fotos de Carlos González Armesto
Ilustraciones de Flavio Morais
El Magazine repasa lo último en vinos: desde el gran momento que viven los blancos gallegos, al auge de los cavas de autor, el éxito de las botellas mágnum para regalar o los nuevos vinos que se adaptan a los gustos de la gente joven. Además, los mejores sumilleres recomiendan algunos de sus vinos predilectos

CON BURBUJAS
Los cavas de autor, de producciones pequeñas y elaboración muy cuidada, se han situado ya en las cartas de algunos de los mejores restaurantes del mundo. Su precio, de momento, es mucho más asequible que el de su gran competidor, el champán, cuyo éxito ha encarecido un producto que resulta escaso para la desbordante demanda.
Cavas de autor
Crecieron a la sombra de las grandes producciones, del cava asequible que se compraba, en cantidad, para brindar en los días de fiesta. Las familias del cava mandaron a sus hijos a estudiar para que conocieran el cuidado de las viñas y las mejoras necesarias en la elaboración. Y esa nueva generación es la que ha conseguido un producto que ha ido ganando prestigio. Los nuevos cavas de autor se elaboran en pequeñas producciones, especialmente cuidadas, con crianzas más largas de las que se hacían hasta ahora, y son más complejos y sutiles. Las nuevas generaciones supieron ponerse las pilas para ofrecer un producto exquisito que hoy compite con el champán a un precio razonable y asoma en las cartas de los mejores restaurantes del mundo. Nombres como Gramona, Torelló i Mata, Recaredo, Torelló, Nadal, Llopart, Rovellats, L’Origan o Raventós i Blanc han subido el listón del cava.
La fiebre del champán
Hay pocos viñedos en el mundo tan codiciados como los que pertenecen a la D.O. Champagne. Un total de 35.000 hectáreas, de las que están cultivadas 32.500, con las variedades pinot noir, pinot meunier y chardonnay. El terreno resulta escaso para satisfacer la demanda cada vez mayor de la bebida de lujo por excelencia. No es extraño que los franceses tengan a un grupo de expertos que lleva varios años buscando la manera de agrandar esa parcela de oro que se les ha quedado pequeña. Ellos proponen incluir cuarenta nuevos municipios bajo la etiqueta de Champagne. Pero la cosa no será fácil, porque la idea ha de ser analizada por el Instituto Nacional de Denominaciones de Origen, que debe investigar antes de aprobarlo, y, son muchos los que sueñan ocupar esa tierra prometida y están dispuestos a pelear por ella. El consumo dentro de Francia sigue funcionando estupendamente, pero no hay que olvidar que este producto obtiene la mitad de la cifra de ingresos (2.100 sobre los 4.100 millones de euros) de las ventas en exportación. Tras años de crecimiento sostenido de un 2% anual, en los dos últimos años se ha pasado a un 4,6%, y en el 2007 se vendieron 330 millones de botellas. El consumo interno contribuye a esos datos tan positivos, pero es en los países emergentes donde
la demanda se ha disparado de forma desorbitada. En India, nada menos que un 126 %, y en Rusia, un 39 %. El lujo es cada vez más lujo.
Nuevos txakolís y sidras de mesa
No son las sidras que se escancian en las sidrerías, frente a los clientes. Las llaman sidras de nueva expresión, o sidras de mesa, y han surgido para servirse en los restaurantes y no beberlas de un trago rápido, sino degustarlas sorbo a sorbo. Maridan con mariscos, jamón ibérico, foie y platos grasos. También las leves burbujas del popular blanco vasco, el txakolí, están de moda. Los elaboradores se han esmerado y están lanzando un producto que gana día a día en calidad.
Lo que vendrá: la cerveza
Es una bebida refrescante, contiene poco alcohol, es rica en minerales, vitaminas, fibras, micronutrientes, carbohidratos y antioxidantes. Es barata y, además, en los supermercados cada vez es mayor la oferta entre la que se puede elegir. Sólo tenía pendiente entrar en la alta gastronomía y ya lo ha hecho: en algunos grandes restaurantes empiezan a ofrecerla como maridaje de algunos platos de alta cocina. José Carlos Capel acaba de publicar Las cervezas en la mesa. Armonía con los tesoros gastronómicos españoles, un libro en el que cataloga los diferentes tipos de cervezas, explica las cualidades de cada una y aconseja los mejores platos para degustar esta bebida que, sin duda, está más de moda que nunca.
Los cavas de autor, de producciones pequeñas y elaboración muy cuidada, se han situado ya en las cartas de algunos de los mejores restaurantes del mundo. Su precio, de momento, es mucho más asequible que el de su gran competidor, el champán, cuyo éxito ha encarecido un producto que resulta escaso para la desbordante demanda.
Cavas de autor
Crecieron a la sombra de las grandes producciones, del cava asequible que se compraba, en cantidad, para brindar en los días de fiesta. Las familias del cava mandaron a sus hijos a estudiar para que conocieran el cuidado de las viñas y las mejoras necesarias en la elaboración. Y esa nueva generación es la que ha conseguido un producto que ha ido ganando prestigio. Los nuevos cavas de autor se elaboran en pequeñas producciones, especialmente cuidadas, con crianzas más largas de las que se hacían hasta ahora, y son más complejos y sutiles. Las nuevas generaciones supieron ponerse las pilas para ofrecer un producto exquisito que hoy compite con el champán a un precio razonable y asoma en las cartas de los mejores restaurantes del mundo. Nombres como Gramona, Torelló i Mata, Recaredo, Torelló, Nadal, Llopart, Rovellats, L’Origan o Raventós i Blanc han subido el listón del cava.
La fiebre del champán
Hay pocos viñedos en el mundo tan codiciados como los que pertenecen a la D.O. Champagne. Un total de 35.000 hectáreas, de las que están cultivadas 32.500, con las variedades pinot noir, pinot meunier y chardonnay. El terreno resulta escaso para satisfacer la demanda cada vez mayor de la bebida de lujo por excelencia. No es extraño que los franceses tengan a un grupo de expertos que lleva varios años buscando la manera de agrandar esa parcela de oro que se les ha quedado pequeña. Ellos proponen incluir cuarenta nuevos municipios bajo la etiqueta de Champagne. Pero la cosa no será fácil, porque la idea ha de ser analizada por el Instituto Nacional de Denominaciones de Origen, que debe investigar antes de aprobarlo, y, son muchos los que sueñan ocupar esa tierra prometida y están dispuestos a pelear por ella. El consumo dentro de Francia sigue funcionando estupendamente, pero no hay que olvidar que este producto obtiene la mitad de la cifra de ingresos (2.100 sobre los 4.100 millones de euros) de las ventas en exportación. Tras años de crecimiento sostenido de un 2% anual, en los dos últimos años se ha pasado a un 4,6%, y en el 2007 se vendieron 330 millones de botellas. El consumo interno contribuye a esos datos tan positivos, pero es en los países emergentes donde
la demanda se ha disparado de forma desorbitada. En India, nada menos que un 126 %, y en Rusia, un 39 %. El lujo es cada vez más lujo.
Nuevos txakolís y sidras de mesa
No son las sidras que se escancian en las sidrerías, frente a los clientes. Las llaman sidras de nueva expresión, o sidras de mesa, y han surgido para servirse en los restaurantes y no beberlas de un trago rápido, sino degustarlas sorbo a sorbo. Maridan con mariscos, jamón ibérico, foie y platos grasos. También las leves burbujas del popular blanco vasco, el txakolí, están de moda. Los elaboradores se han esmerado y están lanzando un producto que gana día a día en calidad.
Lo que vendrá: la cerveza
Es una bebida refrescante, contiene poco alcohol, es rica en minerales, vitaminas, fibras, micronutrientes, carbohidratos y antioxidantes. Es barata y, además, en los supermercados cada vez es mayor la oferta entre la que se puede elegir. Sólo tenía pendiente entrar en la alta gastronomía y ya lo ha hecho: en algunos grandes restaurantes empiezan a ofrecerla como maridaje de algunos platos de alta cocina. José Carlos Capel acaba de publicar Las cervezas en la mesa. Armonía con los tesoros gastronómicos españoles, un libro en el que cataloga los diferentes tipos de cervezas, explica las cualidades de cada una y aconseja los mejores platos para degustar esta bebida que, sin duda, está más de moda que nunca.
de: Jose Manuel Lopez Ponce | 25/11/2007
Más que un comentario es una pregunta; después de lo leído sobre el vino turbio mal llamado gallego, juro por Baco que no volveré a beberlo, pero hasta ahora mantenía una disputa con mi suegro que no se si alguien sabrá despejarme, es la siguiente: ¿se debe agitar el vino turbio antes de beber? o por el contrario que su enturbamiento se devenga del hecho de servirlo y se produzca de forma natural y solo a las últimas copas?
de: Israel Rodriguez | 21/11/2007
Soy gallego, y no seré yo precisamente quien discuta la calidad del Rías Baixas, pero me parece que la excelente labor de marketing también ha ayudado lo suyo. Creo que está un pelín sobrevalorado (aunque yo en mi boda también puse un Rías Baixas, ojo). No debéis olvidaros de los vinos D.O.Monterrei, aunténticas joyas, blancos o tintos.
de: Sergio González Gutiérrez | 14/11/2007
Soy gallego y de las rías baixas; aun asi, e intentando que esto no influya, aunque es difícil, la tierra "tira". Sólo puedo decir que me encanta el albariño desde siempre. Pero no por encima de todo o de otros, todo depende de con que se combine. Para mi el maridaje es un factor tan importante como la calidad del vino, la variedad de su uva o el terreno de donde sale. El no combinarlo bien con la comida puede rebajar las buenas sensaciones que un buen vino puede dar. Sólo añadir que me encanta el mundo del vino (no soy ningun experto en el tema) pero aún por encima de los expertos está el gusto individual de cada uno, que tambien se puede educar. Arriba los blancos gallegos.








