La sugerencia de Maximiliano Bao
Finca coronado 2001
19/08/2007
Amante de los espumosos, los vinos de corte mediterráneo y los que buscan la elegancia sin perder la potencia, Maximiliano Bao cree que el vino puede estar presente en todos los momentos de la vida, y por ello entiende que un sumiller asume el papel de divulgador del vino para acercarlo a todas las personas, incluso aquellas con recursos limitados. La selección que propone, con dos listas paralelas, pensadas para presupuestos muy distintos, da fe de su postura.
La pasión es el fondo de los vinos de Miguel Ángel de Gregorio, vinos marcados, más que por un sello, por cicatrices: las que surgen tras años elevando bodegas a la gloria, las que recuerdan haber logrado cambios radicales en sistemas de elaboración, las que se forjan en un abrazo, uno de esos que sólo se dan cuando uno ama lo que hace.
La experiencia de este enólogo, uno de los mejores de España, queda patente en el vino que realiza en su tierra, combinando la potencia que ésta aporta a los caldos con una marcada acidez, equilibrando a su vez la carga tánica presente en todas las botellas cálidamente abrazadas.
Su nariz, muy expresiva, evoca, a copa parada, recuerdos de frutas frescas del bosque, para pasar a los mentolados, continuar con notas vegetales y acabar hablando de flores, cueros, maderas nobles, vainillas…, dulce tertulia mientras se degusta un pichón guisado y asado, aguardando el momento del postre: lógicamente, quesos manchegos curados.






