Cultura / Cine 

Red de mentiras

Espionaje en alto nivel

09/11/2008

Texto de Juan Luis Álvarez
Espionaje en alto nivel
Cinco de los talentos más solventes del Hollywood actual han puesto sus saberes al servicio de Red de mentiras; un filme de intriga y suspense con trasfondo político que ha permitido a Ridley Scott, Leonardo DiCaprio, Russell Crowe y a los guionistas William Monaghan y Steven Zaillian que sus nombres comiencen a sonar al inicio de la anual carrera de los Oscar. Zaillian lo consiguió por La lista de Schidler, y Monaghan, más recientemente, gracias a Infiltrados, de Scorsese, también protagonizada por DiCaprio. De hecho, los roles de este en ambas cintas poseen ciertas similitudes. Interpreta a un agente de la CIA que organiza meticulosamente un entramado ficticio para colarse en el seno de una organización terrorista que planea realizar atentados indiscriminados contra la población civil. Para atrapar a los islamistas dependerá una vez más de su contacto en la agencia de espionaje, un agente veterano y con problemas de salud interpretado por Russell Crowe. También precisará de la colaboración del enigmático jefe de la inteligencia jordana. En un instante decisivo, su vida y las de otros muchos van a depender de si puede confiar en ellos o no.
Se trata de una película de género, basada en la novela de David Ignatius, prestigioso columnista de The Washington Post, lo que le imprime cierto tono crítico contra las idas y venidas de las agencias de espionaje estadounidenses en el conflictivo panorama de la política internacional. Salvo algunas escenas en Marruecos, el director y a la vez productor Ridley Scott prefirió simular en suelo americano diferentes localizaciones inglesas o alemanas donde se desarrolla el relato. Las mejores críticas han sido para DiCaprio, pese a que Russell Crowe –actor fetiche de Scott, con el que ha trabajado cuatro veces– ha puesto todo de su parte para que le consideren nominable. Para empezar, engordó 25 kilos…
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Director Ridley Scott.
Intérpretes Leonardo DiCaprio, Russell Crowe.
Género Interesante película de espionaje político. Entretiene y da que pensar.

Especial Estados Unidos

Cineastas en guerra

02/11/2008

Texto de Juan Ignacio Francia
Cineastas en guerra
Los momentos de mayor descontento social en Estados Unidos han llevado el cine de protesta cosido a festón. En los 70, el cineasta Robert Kramer promovió el grupo Newsreel, dedicado al cine militante, contra la guerra de Vietnam y en ayuda a los desertores para pasar a Canadá. Protestaban cámara en mano y se colaban en las manifestaciones filmando películas sobre los Black Panthers, los derechos civiles y sobre aquella maldita contienda imperialista. Ante las inminentes elecciones en EE.UU., en el epicentro de una crisis internacional y con una histórica estabilidad que ya sólo es pasado, los cineastas no están tan organizados, pero su presencia es más global. Uno de los más guerreros, Michael Moore, acaba de lanzar por internet Slacker Uprising (el alzamiento de los vagos), un reportaje construido en las anteriores elecciones. Con actores como Roseanne Barr o Viggo Mortensen, trata de movilizar a los jóvenes para evitar la victoria de Bush.
En similar línea crítica se sitúan Sean Penn, Jessica Lange, Barbra Streisand, Tim Robbins, Susan Sarandon, Woody Harrelson, Martin Sheen, Meryl Streep o la propia Jane Fonda, que ya dio el cante contra Vietnam. Es evidente que Obama es el chico de moda entre las gentes del séptimo arte: Will Smith, Jessica Alba, Tom Hanks, George Clooney, Scarlett Johansson o Antonio Banderas: “Apoyo a Obama porque pienso en el futuro de mi hija”.
Entre los directores, desde Spike Lee a Jonathan Demme y los independientes, se respira parecido: un grupo formado por Sean Penn, Shohei Imamura, Amos Gitai, Ken Loach o González Iñárritu estrenó en EE.UU., al año de la catástrofe, 1109”01 September, filme compuesto por cortos de nueve minutos, 11 segundos y una imagen.
El mencionado Moore realizó en el 2007 Sicko, un recorrido por las deficiencias del sistema sanitario estadounidense. Antes fue Farenheit 9/11, sobre el atentado de las Torres Gemelas, y antes aun, Bowling for Columbine, sobre la violencia en las aulas.
El año 2007 ha sido movidito: en Leones por corderos, Robert Redford busca en motivos económicos y, a veces, de patriotismo inculcado la respuesta al alistamiento juvenil. Paul Haggis (Crash) aborda en En el Valle de Elah la desaparición de un soldado. Redacted, sobrecogedor alegato de Brian De Palma, denuncia la censura y la falta de imágenes como cómplices de la ignorancia ciudadana sobre la barbarie en Iraq. Basada en hechos reales, describe la violación de una niña iraquí por soldados estadounidenses. Ausente, de Kimberly Pearce, denuncia una práctica que obliga a los soldados a permanecer en el frente por interés económico.
Y lo que falta por venir. Recordemos sólo W, el biopic de Bush firmado por Oliver Stone, y la que se dice será película definiti-va sobre la guerra de Iraq: el anunciado proyecto de Spielberg, No True Glory: Battle for Fallujah.

Películas

Título W.
Director Oliver Stone.
Intérpretes Josh Brolin, Elizabeth Banks.
Biopic de G.W. Bush, a cargo de un gran aficionado a la controversia (y a las vidas de presidentes, como Kennedy o Nixon), que asegura haber “intentado entender a Bush y convertirlo en un ser humano”, con un inquietante parecido entre Josh Brolin y el actual y denostado ocupante de la Casa Blanca.


Título No True Glory: Battle for Fallujah.
Director Steven Spielberg.
Intérpretes Harrison Ford.
Faluya, en abril del 2004, presenció el atroz espectáculo del asalto por parte de las tropas americanas que, enfurecidas por haber encontrado a varios compañeros ejecutados por los iraquíes, atacaron con fósforo blanco (prohibido por las convenciones internacionales) y mataron a más de 1.500 civiles.

Los años desnudos. Clasificada S

Musas del destape

26/10/2008

Texto de .I. Francia
Musas del destape
Tres actrices en su punto exacto son el secreto de esta película, a caballo entre el drama y la comedia evocadora. Sabroso y Ayaso (Perdona bonita pero Lucas me quería a mí, Descongélate) viajan a los años del destape, una época fea, estética y espiritualmente; llena de remiendos e insatisfacción. Tres chicas dedicadas a hacer cine S, lamentable sucedáneo del porno que la época (albores de la democracia) podía permitirse, trabajan y evolucionan casi con timidez, con el sambenito de putas a la espalda. Candela Peña ya supo de algo parecido en Torremolinos 73 y en Princesas. Pero aunque no hubiera rozado el tema, habría bordado el personaje de candidata a maciza con aspiraciones de actriz seria, porque Candela Peña es talento en estado puro. La más loca, la que rompe moldes y se pasa muchos pueblos, es Goya Toledo, a quien no faltan tablas ni oficio. La sorpresa es Mar Flores, contenida y sutil (tras sus vapuleos interpretativos con el fallecido J.A. Bardem o con Mario Camus), como una pobre chica de pueblo abusada, que busca una nueva vida en la capital. Va a resultar lo más llamativo. Las tres arropan unos arquetipos harto familiares para quienes vivieron tan árido trance en edad adulta. Un tiempo sobriamente recreado; unos títulos que regresan tenebrosamente a la memoria (El fontanero, su mujer… y otras cosas de meter; Isidoro, métele mano al tesoro…) y la reaparición de unos personajes, como una Susana Estrada rescatada del salazón, para recordarnos que el paso del tiempo, en ciertos asuntos, se agradece.

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Título Director Félix Sabroso y Dunia Ayaso.
Intérpretes Candela Peña, Goya Toledo, Mar Flores, Antonio de la Torre, Luis Zahera.
Género Drama de época gris y asuntos pendientes.
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