Crítica sin concesiones con la corrupción brasileña, que arranca de una traumática aproximación al abismo de las favelas, esta aventura mereció el Oso de Oro del último Festival de Berlín. Hasta ahora, más de veinte millones de espectadores han refrendado en su país de origen esta peripecia, cuya acción se desarrolla entre las filas policiales cariocas. La propuesta era en principio elaborar un documental, pero no pasó del propósito, pues la policía no quiso colaborar, aunque el filme guardó su esqueleto de género. Jose Padilha, el director –autor del espléndido documental Onibus 174–, no hubiera soñado con tales recaudaciones antes del estreno. Se ha calculado que unos once millones y medio de espectadores habían visto la película en copias piratas vendidas por camelôs, antes de la première, lo que obligó a modificar el principio y el final de ésta. Sea como fuere, el éxito de la ficción, basada en auténticos relatos de maderos, ha sido aplastante. La acción acompaña a un comando patrullero especial, que investiga asuntos de drogas en el inframundo de los alrededores de Río, sin ahorrar las aristas más cortantes del tema. Estamos en el año 1997, y la violencia, auspiciada desde todos los vértices sociales por la necesidad y la miseria que ésta genera, unida al estrés personal, harán mella en el capitán Nascimento, en su encomendado operativo ante la visita del Papa; su propia esposa, los aspirantes Neto y Matías y todo un mundo muy poco conocido, cuyas agudizadas contradicciones se llevaron de calle al jurado berlinés.
Ver el tráiler
Más información
Director José Padilha.
Intérpretes Wagner Moura, María Ribeiro, Caio Junqueira, André Ramiro, Fernanda Machado. Género Acción física y psicológica de obligada visión.