Recibida con alborozo por serias publicaciones como Variety, Hollywood Reporter o Time Out, Happy (un cuento sobre la felicidad) es la última pirueta fílmica, en clave de comedia pura y dura, de Mike Leigh. El cineasta impresionó con su estupenda Indefenso y se reafirmó como uno de los grandes directores ingleses actuales, con sendas nominaciones al Oscar por Secretos y mentiras (Palma de Oro en Cannes, Goya y Fotogramas de Plata a la mejor película extranjera en España) y Vera Drake (León de Oro en Venecia). Ahora nos cuenta la historia de Poppy, una alegre profesora de niños, prototipo de la chica feliciana, que siempre es positiva y procura conducir al terreno de la broma todo cuanto le acontece. Aunque pise las fronteras de asuntos serios, como el amor o la individualidad, y su alegría no resulte, a veces, tan conveniente. La responsabilidad absoluta de la película cabalga sobre Sally Hawkins, a quien conocimos en Vera Drake o El sueño de Cassandra, de Woody Allen, presente a lo largo de todo el metraje. El trajín de pasarse más de hora y media haciendo monerías sin parar, a caballo entre Charlie Chaplin y Giulietta Masina, había de ser recompensado, y el jurado de la Berlinale 08 le dio el premio a la mejor actriz. Cocinada con todos los ingredientes del actual realismo inglés, aporta esperanza en tiempos de crisis, porque la dicha se puede encontrar en lo cotidiano.
Ver el tráiler