Fue la indiscutible revelación del 2005. Su debut, Back to Bedlam, consiguió unas ventas millonarias que todavía no se han visto superadas en este siglo en que el hip hop parece comérselo todo. Sin embargo, una sencilla canción de amor como You’re Beautiful y su personal voz trémula con falsetes agudos convirtieron a este ex capitán del ejército británico destinado en misión humanitaria a Kosovo en el nuevo salvador del pop. Su esperado segundo trabajo, All the Lost Souls, ha tardado dos años en llegar. Compuesto durante su exitosa gira y terminado de pulir en Eivissa, este nuevo disco ha ocupado pronto los primeros puestos de las listas inglesas. Dos temas destacan en él: One of the Brightest Stars y 1973, el primer sencillo, que evoca con nostalgia la vida nocturna de la más grande y díscola de las Pitiusas. Precisamente en aquellos años 70 es cuando mejor se ubican sus nuevas composiciones, per-sonales como es habitual en el cantautor anglosajón e inspiradas en la vida y la muerte. “Mi música es autobiográfica. Es mi forma de expresión y es para mí”, asegura Blunt, de 33 años, quien reflexiona abiertamente sobre una de sus virtudes más valo-radas: “La sensibilidad no es ser blando, es ser tan consciente de todo que el mero sonido de una pulga saltando sobre un perro es como una bomba sonora”. Palabra de un gran estratega… en todos los campos.