Es la tercera entrega de esta mallorquina de madre andaluza y padre macedonio que reside largas temporadas en Nueva York. Este disco homónimo de
Maika Makowski reúne un buen puñado de canciones rotundamente urbanas, extrañamente bellas, como ella, como su voz capaz de cortar aceros sin soltar una sola chispa. Producido por John Parish, el nuevo álbum es su mejor trabajo hasta la fecha. Otro aviso para navegantes diletantes que demuestra que esta joven es uno de los talentos más prometedores del panorama musical de este país. Un valor para seguir y descubrir.