09/03/2008

Teresa Pàmies

Memoria del último adiós al compañero de toda la vida

Texto de José Martí Gómez
Foto de Roger Velázquez
La escritora  Teresa Pàmies publica Informe a un difunt, que dirige a su marido, el histórico dirigente comunista Gregorio López Raimundo, en el que le explica todo cuanto ocurrió en el último periodo de su vida, cuando él era un enfermo dependiente. El libro rebobina el pasado con cariño y sin autocompasión
“El libro no es una confesión ni una crítica. Recoge lo que nos unió más allá de nuestras diferencias”

DIRIGENTE DISCIPLINADO, ESPOSA DíSCOLA
“Para mí siempre fue López o Gregorio. Lo que nunca hice fue llamarle Gregori. En el Informe le recuerdo que el día que catalanizó su nombre le dije que eso era falso, una decisión electoral y oportunista. Él se encogió de hombros ante mi crítica. Nunca le gustó que le llamasen Gregori, pero lo aceptó porque era el perfecto dirigente disciplinado. En este aspecto chocamos bastante porque yo no lo soy. No lo he sido nunca. La prueba está en que cuando se rompió el PSUC y él creó un nuevo partido, yo seguí militando en el PSUC histórico hasta que me di de baja cuando pasó a ser Iniciativa. ‘Los camaradas no lo entienden’, decía él. ‘¿Y a mí qué me importa lo que digan los camaradas?’, le respondía yo. ‘Fundar otro partido es mi decisión’, decía él. ‘Yo la respeto. Respeta tú la mía’, le contestaba yo. El Informe le recuerda esas discusiones. Siempre vivimos así. Sin renunciar cada uno de nosotros a sus ideas. En la agrupación del PSUC a la que yo asistía como militante activa, aunque nunca quise entrar en una lista electoral, algunos camaradas se quedaban perplejos cuando impugnaba tesis del partido. ‘Eso es estar en contra del secretario general’, me decían, perplejos, porque sabían que el secretario general era mi marido. Él nunca fue eso que ahora se llama políticamente incorrecto. Yo lo he sido siempre.”

CARIÑO MÁS QUE AMOR
“Y pese a nuestras muchas discrepancias, le recuerdo en el Informe, nos quisimos porque nos unía lo esencial: el cariño, que es algo diferente al amor. El amor sirve para todo. Ahora todos dicen te quiero, te quiero, y creo que hay una diferencia entre amor y cariño. El cariño sale de más adentro, y a veces incluso te puedes enfadar por cariño con aquel al que quieres. No sé si el cariño es más sólido que el amor, pero sí que es más profundo. Cuando en el hospital se producían las situaciones tensas en la que me gritaba que me fuese, le cogía de la mano y le decía: ‘Me iré si me dices por qué quieres que me marche’. Yo no entendía tu reacción, le digo en el Informe, hasta que un día el doctor Acarín, su neurólogo y viejo amigo, me dijo: ‘Teresa: sigue cogiéndole las manos. Es la única forma de tratarle. No le discutas’. Me quejé de que él no argumentaba su reacción de por qué quería que me marchase, dije que no soportaba la incomunicación, su encerrarse sobre sí mismo, y Acarín y Espasa, otro médico y fiel amigo, me dijeron: ‘Tú, Teresa, le sigues hablando como si él continuase siendo la persona que has conocido siempre, y ya no es así. Él ya es otra persona distinta’.”

MÁS ALLA DE LAS DIFERENCIAS
“El libro no es una confesión ni una crítica al que fue mi marido. Es un informe que recoge lo que nos unió más allá de nuestras diferencias. Porque, pese a tantas discrepancias, nunca estuvimos más unidos que cuando estuvo enfermo, y es en esos momentos cuando has de demostrar el afecto que sientes por la persona que dices querer. El momento de la incomunicación con la persona que está perdiendo sus facultades físicas y mentales es un problema que deben afrontar las personas que le quieren. Un problema que es doloroso. Un día, la mujer de limpieza que tenemos en casa desde hace muchos años me dijo que quería acompañarme al hospital. ‘Tengo mucho afecto por el señor Gregorio y me gustaría verle’, me dijo. Me acompañó, y el señor Gregorio la recibió de uñas. ‘¿Qué hace esta aquí? Que se marche. Y tú, con ella.’ Pienso que en su interior sufría porque se daba cuenta de que con su enfermedad estaba trastornando nuestras vidas. Por eso también le gritó a su nieto Sergi que se marchase a pasear con la novia y no perdiese el tiempo en la habitación. Quizás por eso repetía en la Raimundo y te aseguro que no seré la viuda convencional. Tú ya me entiendes.”

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de: Restaurant La Taula/Barcelona | 07/05/2008
Benvolguda Sra. Pàmies: "Felicitari pentru cartea care ati publicat, despre sotu Dv. Gregorio". Si vol recordar la vostra epoca de Bucuresti i La Pirenaica, us recomano que vingueu a tastar els nostres "Sarmale cu Varza la Cuptor", farcellets de col romanesos fets al forn, una de les nostres especialitat de la Cuina d' Europa del restaurant La Taula, des de 1994, l'únic de Barcelona amb les especialitats més tipiques de România. Pot visitar la nostra web: www.lataula.com. Fins aviat! Angi i Francesc.
de: Joan Vendrell i Campmany | 22/04/2008
Demà, Diada de Sant Jordi, penso comprar-ne més d'un exemplar, per llegir-lo amb deteniment i atenció, incorporar-lo al meu fons documental i, la resta, obsequiar-lo a famílies que estan passant per situacions també delicades, i que ho agraïran.
23 de noviembre
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