09/03/2008

Teresa Pàmies

Memoria del último adiós al compañero de toda la vida

Texto de José Martí Gómez
Foto de Roger Velázquez
La escritora  Teresa Pàmies publica Informe a un difunt, que dirige a su marido, el histórico dirigente comunista Gregorio López Raimundo, en el que le explica todo cuanto ocurrió en el último periodo de su vida, cuando él era un enfermo dependiente. El libro rebobina el pasado con cariño y sin autocompasión
“Su vida fue bilingüe, y el proceso de formación de esa vida ofrece muchas enseñanzas positivas”

El Informe a un difunt ha terminado. Teresa Pàmies me enseña unas fotos familiares. La del nicho que recibió las cenizas de su esposo, entre ellas. La lápida, cumpliendo los deseos de López Raimundo, se actualizó para reunir los restos de Gregorio junto a los de su hermano Antonio, muerto durante la Guerra Civil. Me explica que cuando su esposo murió, el novelista Francisco Candel ya estaba muy grave y no pudo enviarle ninguna carta de condolencia, pero su biógrafo ha explicado que al saber de la noticia, tumbado en la cama del hospital, Candel, el que abrió los ojos hacia el mundo de la inmigración con el libro Los otros catalanes,  estrujó la sábana en un gesto de impotencia.
Sentada a la mesa en el pequeño comedor del que ha sido su hogar desde que regresó a Barcelona, Teresa Pàmies lanza una mirada fugaz al sillón en el que reposó su esposo antes de ingresar en el hospital. Escribir el Informe le ha permitido superar el vacío de la ausencia, dice.
Como todas las mañanas, Teresa extiende sobre la mesa las páginas de los periódicos que lee cada día y ante una noticia que le llama la atención levanta los ojos hacia la butaca o gira la vista hacia la habitación en la que él dormía y siente el impulso de exclamar: “Mira qué dicen, Gregorio”, que eso era lo que también le decía cuando al regresar del mercado le traía el último rumor de la calle. Pero Teresa frena el impulso y vuelve a leer, porque él ya no está ni estará nunca. Pero, pese a ser muy consciente de eso, a veces le habla.


UN POLÍTICO DE RESIDENTES
Gregorio López Raimundo
(Tauste, Zaragoza, 1914-Barcelona, 2007) vivió en la clandestinidad una veintena de años, pues tras haber sido expulsado de España en 1954  volvió de inmediato para dirigir el Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC). Años después, en 1965, fue elegido secretario general del partido, siempre en la clandestinidad. Defensor de la corriente eurocomunista de Santiago Carrillo, fue diputado en tres ocasiones. El cantante Raimon le dedicó en 1973, sin citar su nombre, una canción T’he conegut sempre igual, que arranca con la frase: “T’he conegut sempre igual com ara, els cabells blancs, la bondat a la cara” (Te he conocido siempre igual que ahora, los cabellos blancos, la bondad en la cara). Uno de sus hijos es el escritor Sergi Pàmies.

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de: Restaurant La Taula/Barcelona | 07/05/2008
Benvolguda Sra. Pàmies: "Felicitari pentru cartea care ati publicat, despre sotu Dv. Gregorio". Si vol recordar la vostra epoca de Bucuresti i La Pirenaica, us recomano que vingueu a tastar els nostres "Sarmale cu Varza la Cuptor", farcellets de col romanesos fets al forn, una de les nostres especialitat de la Cuina d' Europa del restaurant La Taula, des de 1994, l'únic de Barcelona amb les especialitats més tipiques de România. Pot visitar la nostra web: www.lataula.com. Fins aviat! Angi i Francesc.
de: Joan Vendrell i Campmany | 22/04/2008
Demà, Diada de Sant Jordi, penso comprar-ne més d'un exemplar, per llegir-lo amb deteniment i atenció, incorporar-lo al meu fons documental i, la resta, obsequiar-lo a famílies que estan passant per situacions també delicades, i que ho agraïran.
23 de noviembre
23 de noviembre
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