20/07/2008

Carla Bruni

"Sarkozy es un hombre inteligente, y usted ya sabe que, a mí, la inteligencia me parece sexy”

Texto de Núria Escur
Fotos de Denis Rouvre
Desde su casa de soltera, Carla Bruni explica su último disco, rodeada de amigos de siempre y del barullo de su hijo. Cero maquillaje. Reconoce que lo más difícil de ser la esposa del presidente francés es ser una persona casada. Cree que su marido es valiente por arriesgarse con ella, que se siente libre, eternamente insatisfecha y no piensa renunciar a su carrera. Asegura que ella es socialdemócrata, le encanta discutir a la italiana y se toma la vida en serio.

Carla, instruida, educada, formada y de izquierdas; Carla capaz de nadar en el glamur o en la progresía con el mismo estilo; Carla, blanca como el mármol, sigilosa y con ojos azules de gato siamés, de pómulos angulosos y porte cortés. Carla, que pasó de primera dama de la moda a primera dama de la canción para estrenarse como primera dama de un país, nos recibe en su casa de soltera. Un cuerpo de metro setenta y seis centímetros de altura y unas medidas impares que representaron a Dior, Givenchy, Versace, Chanel o Prada: 86-61-89.
Calle Pierre Guerain, el pintor, en el corazón de París. Se abre una pequeña valla y aparece una casa provenzal, de tiznes rústicos, jardín de hortensias y madreselvas y unas paredes blancas con suelos de parquet envejecido. La lluvia de verano que asusta al perro minúsculo. Pastilla de jabón de loto en el lavabo, toallas blancas pero también pegatinas en la nevera y notas a medio escribir por todos los sitios. Una casa vivida. Circulan arriba y abajo cinco o seis personas que (no es difícil de adivinar) son sus amigos “de antes” de ser primera dama. Un pequeño colectivo de gente que ahora se reparten el trabajo: horarios, agenda, relaciones públicas… La canguro peruana que prepara la leche fría del niño al salir de la escuela. La mesa de mármol gigante de la cocina, con un centro de fruta. Este es su refugio, aquí sigue trabajando Carla (Carlita, como la llama su esposo) como si nada hubiera pasado (el mismo nombre de su último disco). Esta es su casa de día, su mundo. Luego están las citas oficiales y las noches en el Elíseo, pero su espacio, su verdadera alma, sigue aquí, donde pasaron su primera noche de amor.
Presenta su tercer disco, Comme si de rien n’était (Como si nada hubiese pasado) editado por Naïve, en pantalones negros y polo gris perla. Todas las canciones han sido compuestas por ella, excepto una letra de Michael Houellebecq y una melodía de Bob Dylan. Desde sus canciones propone “volver al tiempo de las rosas, de la inquietud feliz”. Ni una pizca de maquillaje, una sola joya: el aro de diamantes, delgadísimo, en el dedo de la mano izquierda.
Quien fue la top-model italiana por excelencia, la esencia de Guess, ya nos recibió al editar su segundo disco. Para entonces vivía con el filósofo Raphael Enthoven. Sigue teniendo un altísimo caché y fumando unos larguísimos cigarrettes marca Vogue. Erguida como un junco. “La moda nunca me impidió pensar”, insiste. Sólo que ahora es la esposa del presidente Nicolas Sarkozy. Recuerdo lo que nos dijo en aquella ocasión: “Las promesas, en el amor, tienen que existir. Aunque después no se cumplan”.

En Francia las mujeres que se casan adoptan el apellido de su marido. ¿Debo dirigirme a usted como Carla Bruni o como Carla Sarkozy?
Bueno, ahora tengo los dos nombres. Pero como artista sólo soy Carla Bruni.

¿Es ese personaje muy distinto del de Carla Sarkozy?
No, para nada. Son la misma persona, no se alejan.

¿Por qué ese título?
Era el título más explícito. Se refiere a una fotografía que hizo mi hermano y a él se lo dedico. Esa expresión también resume el modo, absolutamente natural, sin censuras ni tropiezos, en que he grabado el disco.

Su hermano Virginio murió hace unos años de sida. ¿Cómo le recuerda?
Diría que era un chico muy discreto, muy observador. Muy distinto a mi hermana y a mí misma, que somos más expresivas.

Más italianas.
Eso es, a menudo me siento italiana por dentro y francesa por fuera.

El dinero que se consiga con ese trabajo lo destinará a una fundación.
Todavía no he decidido a cuál pero, desde luego, por mi situación actual, todo el dinero se destinará íntegramente a una fundación para causas humanitarias.

La última vez que hablamos le comenté que su música era como si te abrazaran bajo techo, cuando fuera llueve. ¿Encontrarán lo mismo ahora sus seguidores?
Esa definición me gusta. El sentimiento es muy similar. Con algunos matices porque la vida avanza y mi vida ha cambiado mucho. Pero, sí, me siguen saliendo composiciones “bajo la lluvia”.

¿Alguna vez se ha levantado a media noche porque la ha despertado la inspiración?
No en medio de la noche. Pero sí cuando empiezo a sentirme dormida, a punto de caer; entonces llegan ideas a mi cabeza y tengo que levantarme para no perderlas.

En sus canciones las letras son esenciales. Usted sabe que desde que es primera dama son analizadas con lupa aunque usted asegura que la mayoría se escribieron antes de conocer al presidente Sarkozy. ¿Calculó que habría tanta polémica con la letra que compara el amor con la adicción a la droga? En Tu es ma came usted escribe: “Eres mi droga, más letal que la heroína afgana, más peligroso que la cocaína colombiana”.
La escribí antes de Nicolas. Y luego pensé: ¿por qué razón debería cambiarla? Cuando escribo no calculo, se trata de un proceso de libertad. Esa referencia a la droga no es más que una canción de amor, una metáfora de la pasión, alguien que se siente absolutamente obsesionado y atraído por otro. Y en francés es una expresión muy común. ¿No existe algo similar en castellano?

Bueno, sí, se dice que alguien está enganchado cuando está muy enamorado.
¿Lo ve? ¿Por qué debería escandalizarse el mundo?

¿Por si usted conoce la droga?
Odio el mundo de la droga, odio la dependencia que genera, me repugna sólo pensar que mi hijo pudiera caer en ello. Los cigarrillos también son droga, una porquería, pero ¿los ve encima de esa mesa?, me siento incapaz de dejarlo. Me sorprende que la gente arme tanto revuelo por una canción de amor, “eres mi droga” es una expresión de pasión, parte del argot.

La otra letra que ha levantado ampollas es aquella en que usted dice que sigue siendo una niña, a pesar de sus 40 años y sus 30 amantes…
Es la historia de una ironía: he cruzado mis 41 años llena de episodios intensos y sigo teniendo espíritu de niña. El paso del tiempo es algo interesantísimo, la piel ya no tiene la tersura infantil pero nuestras reacciones de adulto, a menudo, siguen sin pasar de los diez años.

En su lista de ex, desde Eric Clapton o Laurent Fabius, Luc Ferry o Mick Jagger, pasando por Vincent Pérez. Es una mujer espontánea e imprevisible. Nacida en Turín, es hija de un gran industrial, compositor dodecafónico que dirigió el Teatro Reggio, y de una pianista y concertista, descendiente de la adinerada familia Tedeschi. Con ellos se traslada Carla a París con apenas siete años. Algunas de sus frases no tienen desperdicio: “Estancarse es peor que fracasar”.

Entrevistas 1 | 2 | 3 | 4 | siguiente
de: Lilia Pineda | 22/12/2008
Considero que ellos dos son personas adultas y no hay porque enojarse cuando dos personas se aman en serio. Hay mucha gente a la que le molesta el amor y el cariño que dos personas se llegan a tener en la vida, pero, bueno, a nadie le gusta ver ojos bonitos en cara fea.
de: Francisca Leonardi | 15/09/2008
No es la inteligencia lo que le parece sexy a esta mujer, si no más bien la asexualidad del poder, cosa que la mata, casi tanto como lo insatisfecha que se siente de la vida. ¿En qué más podría perder el tiempo una mujer de su altura? Al menos prostituirse de esta manera tiene algo más de valor, ¿no creen?
de: Marce Mercier Frescomarce | 30/07/2008
Soy española, pero vivo en Francia. Para mi, la pareja arkozy no es el amor lo que les une, sino el dinero. Ella siempre ha dicho que le gustan los hombres de poder, y más poderoso no ha podido encontrar. Él recuerda mucho a Cecila. No creo que la haya olvidado.
de: A. S. | 20/07/2008
No es de risa que este semanario y el "País Semanal" salgan el mismo día con la misma portada, es decir con la foto de Carla Bruni y una entrevista. Si se ponen de acuerdo avisen para no comprar dos diarios. Por otra parte, de 95 páginas, 64 son de publicidad... es un poco tomadura de pelo al lector.

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