Imanol Arias

De izquierda a derecha, el actor en Pájaros de papel, con Lluís Homar y Roger Príncep
No cree haber modificado sus principios en esa materia, de sobra conocidos, pero sí los ha “refocalizado”, con la convicción de que la división de la sociedad ya no aporta nada.
“El ciudadano debería ser más independiente, menos permeable al bombardeo al que se le somete desde los medios de comunicación. A estas alturas me niego a tener que ilusionarme de nuevo cada cuatro años, cuando luego las realidades no están a la altura de esa ilusión.” Por eso prefiere esforzarse en iniciativas novedosas que demuestren que “se pueden realizar acciones de alcance en países como Haití, antes de que el foco informativo se centre en otro lugar y quede de nuevo olvidado”.
Su propio futuro pasa, sin embargo, “por vivir el presente, que no es poco, y de modo mucho más relajado, desde que he descubierto que la alegría es la base de la supervivencia entre los animales de este zoológico de lo artístico. Que es algo que nos vincula, vengamos de donde vengamos. Y ese es un privile-gio que, con cada nuevo trabajo, que-remos compartir con los demás”.
Un cómico amante de la buena mesa
En Pájaros de papel, el popular Emilio Aragón se inspira en anécdotas y en momentos vividos por su familia –aquellos inolvidables Payasos de la tele– para elaborar la trama de su ópera prima cinematográfica. Rodada con un notable despliegue de medios, con una excepcional fotografía y ambientación, tiene a Lluís Homar y al niño Roger Príncep como coprotagonistas. Si en ella uno de los retos para Imanol Arias ha sido el de estrenarse como cantante, en el televisivo Un país para comérselo inicia carrera como presentador, junto a otro actor, Juan Echanove. El espacio recorrerá todo el país con la gastronomía como hilo conductor. El programa iniciará sus emisiones próximamente en La 1.







