22/08/2010

Scott Schuman

"Mi revolución es la de la sutileza”

Texto de Joaquim Roglan
Fotos de Xavier Cervera
Empezó haciendo fotos a la gente que le interesaba por la calle y ha acabado convirtiéndose en un gurú de la moda a través de internet. Scott Schuman es el creador del blog The Sartorialist, la biblia de la moda urbana para miles de personas de todo el mundo. Se ha convertido en una ventana de referencia desde la que observar cómo viste el ser humano.

Scott Schuman es el creador del blog The Sartorialist, uno de los más leídos en la aldea global que está revolucionando muchas cosas a la hora de vestir y ha dado paso a una nueva palabra que ya es un estilo de vida internacional. A base de gastar zapatos por las calles, su arte le ha convertido en el coolhunter más influyente del mundo de la moda, y sus fotografías inspiran a los grandes creadores. Vestido con ropa tejana e informal, tiene ojos azules, transparentes y sencillos.
 
¿Qué se siente al verse convertido en uno de los hombres más influyentes del mundo a la hora de inspirar moda y estilos?
Pienso que todo se debe sólo a que vi la moda de una manera distinta.  Creo que la gente se enamora de la belleza y de la artesanía de la ropa, pero también de los gestos y del glamour.  Por eso nunca me interesaron las grandes estrellas del cine ni las pasarelas de los estrenos. Para mí, la belleza es la artesanía de la confección de la ropa. Igual que a la hora de tomar fotos, sólo porque me gustan, también aplico un criterio artesano.

¿De dónde sacó un gusto tan especial y distinto?
Crecí en Indiana, un estado que no tiene nada que ver con el mundo de la moda, pero en la universidad me empapé de la parte más artesanal de la ropa y de estudiar y hacer patrones. Una vez en Nueva York, asumí que tenía una visión personal, lo asumí y lo incorporé a la fotografía, que para mí sigue siendo un oficio artesano. Como me encanta cocinar, hice igual que en la cocina, un poco de aquí, un poco de allí, y se mezcla todo.

¿Y cómo pasó de ser un cazador de estilo a convertirse en un gurú para los grandes diseñadores?
No pienso en eso y no me aparta ni me influye a la hora de hacer fotografías. No creo que sea una persona influyente, sino más bien un inspirador. Pero tal vez el que inspira no soy yo, sino la ropa y más bien el espíritu de las personas que la llevan. Por ejemplo, en esta fotografía lo que inspira es el estilo personal de esta chica con pantalones amplios y chaqueta tejana tan amplia que le viene grande, pero se la arremanga, la combina con un top escotado y sexy, y te fijas en sus sonrisa, en sus labios… Es una combinación de cosas y ella como persona. No es una modelo, pero los creadores de moda la miran y dicen que es el tipo de chica que quieren vestir y que se ponga su ropa. Por eso muchos creadores tienen mis fotos para inspirarse en ellas y las toman como un punto de partida para su siguiente colección.

Defina la moda.
Mi trabajo consiste en reexaminar constantemente las modas y los estilos, moverlas y volverlas a usar. En los últimos treinta años, la chaqueta del traje masculino siempre es la misma y sólo va cambiando la solapa más grande o más pequeña. Personalmente, me encantan los elementos separados, no pienso en la moda y, aunque me inspira, no afecta a mi trabajo.

¿Su éxito ha sido combinar moda, fotografía, arte y nuevas tecnologías de la comunicación?
Sí, un poco de todo y mucho trabajo. Antes hice muchos otros trabajos y ninguno se me dio tan bien. Me interesaban demasiadas cosas, el arte, la moda, la comunicación y me costaba trabajar en Valentino porque quería que me centrase sólo en una cosa. Ahora estamos combinando esos elementos del éxito en un nuevo programa de televisión que no tratará de mí, sino de mis entrevistados. Como en mi blog, aparecerán restauradores, artistas, fotógrafos y hablarán para que afloren su arte y su artesanía. No hay programas de moda como este, y es muy novedoso. En cuanto al blog, hoy en día los individuos se concentran en comunidades en la red, los medios son más baratos, la tecnología es fantástica y permite hacer fotos y escribir un punto de vista. Ahora puedes hacer los editoriales de los viejos tiempos sin un periódico y dirigidos directamente a la gente. Es una nueva era de los medios de comunicación.

A la hora de colgar una foto o una editorial en su blog, ¿tiene en cuenta que, sólo en Estados Unidos, la moda moverá este año 40.000 millones de dólares?
¿Quiere decir que la mitad de esa cifra me la deben a mí y la otra mitad a la chica de la portada de mi libro? Es broma. Llevo quince años en el sector y en el negocio de la moda y los conozco, pero no me afectan, porque lo mío es estar en la calle y hacer fotografías a la gente maravillosa que comunica algo, y me da igual que sean arquitectos importantes o madres de familia.

¿Usted trabaja o se divierte?
Me pagan para divertirme. Cuando empecé no ganaba dinero y tenía el mismo estilo de vida que ahora. Lo hice por pasión y no pensaba en forrarme. Era algo nuevo que nunca planifiqué. Sólo lo hice algo de una manera que nadie había visto. En los blogs todo era texto, letra y política local, mientras que el mío era visual e internacional. Sólo ponía buenas fotografías que lo dijesen todo y lo entendiese todo el mundo sin necesidad de saber inglés. Lo que me encanta de un negocio es cómo construir un producto, cómo Armani puede crear un negocio de miles de millones. Yo trato de hacer una marca, igual que Armani ha construido la suya.

¿Se considera una marca?
Mi blog ha creado un concepto y una idea sobre el estilo personal que no se basa en cosas caras ni en el lujo. He visto artículos en la prensa que hablan de los nuevos sartorialistas, son gente que se viste de manera sartorial. Para comprenderlo, mire esta chica. No va a la moda, pero tiene estilo, y la gente la considera cool y guay. Los sartorialistas son gente de todo tipo y de toda profesión, franceses, americanos, milaneses o españoles que visten con cierto parecido. Mi marca puede ser un no sé qué más que un diferenciador. Hay tiendas de lujo, como Santa Eulalia en Barcelona, que respetan lo que hago porque mucha gente, como yo, no puede pagar según qué marcas muy caras, pero una prenda de Zara les cae bien y les puedo fotografiar. Y eso ocurre a pesar de que la integridad y la sinceridad no sean algo muy común en la moda.

¿La moda está perdiendo aquel clásico concepto de utilidad que consistía en que con un par de trajes ya bastaba?
No. En una sastrería de élite, como Santa Eulalia, veo caballeros muy chic con trajes a medida que les sientan como un guante. No hace falta tener muchos trajes si tienes dos perfectos. La gente que elige las telas y toma medidas sabe del cliente lo suficiente para entender que comprar según que ropa es un estilo de vida. Una tienda fundada en 1843 no aguanta tantos años si no es capaz de crear algo útil. Si vendes humo, no aguantas tanto tiempo, pero por desgracia se ve mucho humo. También pasa que la gente del mundo de la moda siempre habla de chicas jóvenes y guapas, pero casi nunca de caballeros elegantísimos.

¿Usted es de los que piensan que la moda cambia las costumbres sociales, o de los que creen que las costumbres sociales cambian la moda?
No lo he pensado. Igual que hago fotos a mis hijas jugando en el parque y en plena naturaleza, doy vueltas por ahí porque en cualquier calle hay toda una historia. Hay gente estrecha de miras que no se da cuenta, pero no busco lo muy distinto ni lo estrafalario. Lo revolucionario es que no enloquecí y he sido sutil en los detalles. Si he hecho una revolución, es la de la sutileza. Muchos fotógrafos no se entregaban totalmente a la belleza y sólo informaban. Yo me acerco y miro el plano y el detalle porque no soy reportero. Lo mío es una manera romántica de ver las cosas. Las personas que fotografío no son estrellas, sino gente normal que comunica, ya sea por la sonrisa o por la luz. Las capto al vuelo y en sólo dos minutos, pero lo que dicen inspira mucho.

¿Las grandes franquicias están homogeneizando a todo el mundo a la hora de vestir?
Sí, unifican, pero también solidifican el mensaje del diseñador. Luego, depende de la gente a escala local cómo afecte a una zona. Hay tiendas que venden muchas marcas de diseñadores como también yo vendía colecciones, pero estas tiendas son muy importantes para captar el paisaje general y adaptarlo al mercado local. Sólo las grandes marcas pueden tener tiendas por todo el mundo, pero las marcas no tan grandes dependen del gusto local.

Scott Schuman pasea con su cámara por el paseo de Gràcia de Barcelona. Su observación de la moda callejera ha sido la base de su éxito

¿Qué pasa si usted se equivoca al cazar un nuevo estilo o una nueva tendencia?
No busco tendencias. Soy artista y si no estoy inspirado no hago fotos. Hay días que tengo la inspiración a flor de piel y otros que me supone un esfuerzo. Sólo me equivoco si escribo algo en mi blog porque resulta gracioso para un norteamericano pero a otra gente no le hace gracia porque se me ha olvidado un sentido del humor internacional. Pero si me equivoco, no pasa nada.

¿Cuando era joven usaba la ropa del armario de su padre?
No, porque entonces tenía una talla más grande y ahora ya no me cabe. Sí que conservo mi primer traje de Armani, que compré hace veinticinco años. La única ropa que guardo es la de mis niñas, porque me recuerdan el momento en que les hice las fotos. No le pongo sentimiento a mi ropa, pero sí a la de mis niñas.

¿En la moda todo pasa y todo vuelve?
Sí. La ropa de mi padre no sería de mi talla, pero sería romántico ponérsela, y hay gente que lo hace. Mire la foto de este importantísimo editor italiano. El traje es de su padre, tiene los puños gastados y el cuello raído, pero le queda perfecto. Me parece de un romanticismo tremendo. Es un hombre muy rico, pero ahí lo tiene, con su traje desgastado y un look perfecto.

¿Usted es un sentimental?
Sé apreciar la sentimentalidad, pero no. Soy un romántico, que no es lo mismo. La palabra sentimental tiene cierta connotación negativa.

¿Qué piensa cuando ve a un hombre con camiseta y calzón corto caminando por el paseo más elegante de una ciudad?
No me doy ni cuenta. Me centro en la belleza y sólo busco la belleza; no pienso mal porque si alguien no viste bien no es importante para mi trabajo. Cuando trabajo, soy como un cirujano que cuando opera no piensa en otras cosas. Los dos años que pasé cuidando a mis niñas, yo también vestía pantalón corto y camiseta.

¿Dónde traza la frontera entre el buen y el mal gusto?
Si la sociedad es tan cambiante y tan fluida como la actual, no hace falta poner fronteras. Hay cosas que están pasadas de moda, pero que me hacen recordar algo que me influye un pensamiento romántico. Una falda larga hortera te puede evocar tiempos y cosas agradables. Yo no juzgo.

¿Qué considera de muy mal gusto?
La idea de ser avaro visualmente. La avaricia visual consiste en juzgar a la gente por la ropa que lleva y no por lo que puedes aprender de esa persona. Volvamos a la chica de la portada de mi libro. Es muy improbable que haya fotos tan perfectas, pero la razón es porque ella no es físicamente perfecta, su piel no es buena, tiene poco cabello y cojea al caminar, pero eso no impide que haya tenido una carrera de éxito en un mundo profesional que trata de la belleza física. Ella aceptó el reto, tuvo el coraje de ir a Nueva York y no paró hasta conseguir la vida que quería y un equipo de gente que trabaja para ella. Hay que aceptar la belleza que se te ha dado y aprovecharla al máximo. Como este señor gordito de esta fotografía, que viste con cierto estilo de vagabundo y parece un sin techo, pero resulta que gana mucho dinero trabajando para Ralph Laurent. Poner el énfasis en sacar algo positivo de la gente es lo revolucionario. No hay que juzgar a los demás, sino centrar toda la presión sobre ti mismo. Soy egoísta, y eso puede ser positivo. Mis libros están llenos de fotos egoístas que me gustan, pero no juzgo a las personas que aparecen en ellas, y sólo celebro lo positivo. ¿No cree que debería ser político?

Los asesores de imagen de su partido no le dejarían vestir como ahora viste.
O tal vez sí, porque no hay muchos políticos tan guapos como yo.

Le invitamos a que sea el primero en comentar esta información.

Por seguridad copia en la casilla de texto el código que aparece en la imagen inferior antes de enviar el formulario con tus datos.

captcha Escribe el código que aparece en la imagen
13 de mayo
13 de mayo
Publicidad
Buscar en