Enigmas entre lienzos
24/03/2013
Texto de Alexandra R. Cifre
Con la misma capacidad para intentar destapar las grandes incógnitas de la historia, como hizo en su obra más conocida, La cena secreta, el periodista y escritor desvela los secretos que pintores como Rafael, el Bosco, Tiziano, Botticelli o el Greco escondieron entre sus trazos. La cara más fascinante y revolucionaria de la cultura pictórica europea está llena de visiones místicas, conspiraciones y mensajes ocultos paganos disfrazados de imágenes católicas que inundaban dichas pinturas, creadas en una época en la que el arte era concebido como la mejor herramienta para emocionar y conmover al espíritu. Según el autor, el tríptico de El Jardín de las Delicias (el Bosco) es la obra que mejor demuestra que “el arte no era para ser visto, sino para ser sentido”.
A partir de una anécdota autobiográfica, la novela cuenta cómo el maestro enseñó a su discípulo, un joven Javier Sierra que recorría curioso los pasillos del Prado en sus años de universidad, a interpretar la simbología oculta para quienes no se detienen a mirar más allá. Como escribe Sierra, “el arte cuenta historias, pero hay que aprender a leerlas”.
En apenas unas semanas, El maestro del Prado ha alcanzado el primer puesto en la lista de las novelas más vendidas del país, arrebatando el liderazgo a las Cincuenta sombras de Grey de E. L. James.








