Sigue al servicio de su majestad, seduciendo a esculturales mujeres, pidiendo martinis agitados, conduciendo deportivos, teniendo como jefe a M y usando los gadgets de Q. Pero si las señas de identidad del agente 007 perviven, el mundo cambia, y aquí su enésima reencarnación se enfrenta a villanos de la industria del reciclaje, viaja al Dubái de moda, se acicala con esmero metrosexual y lleva un iPhone tuneado.
Jeffery Deaver, autor del best seller
El coleccionista de huesos, es la última pluma de alquiler para que
Bond siga fiel al estilo que le imprimió Ian Fleming y a la vez conecte con las pautas del siglo XXI. La acción y la clase vienen de serie.