Rebeldía de Nobel Doris Lessing
"Hombres y mujeres vivimos en mundos diferentes"
y mujeres, de las dificultades reales de la gente, de la edad y del amor. Sus libros, los serios
y los de ciencia ficción, recorren su universo, rico, cambiante, abarrotado. Con esta entrevista
se cierra la serie que el Magazine ha dedicado a 14 premios Nobel de Literatura y que iniciamos
en el año 2006 con José Saramago

Libros para el tercer mundo
Lessing aprovechó el discurso de recepción del premio Nobel para hacer campaña por el envío de libros a los países en vías de desarrollo, su última y apasionada cruzada. "Todos los gobernantes hacen que sus gobernados nos avergoncemos de ellos alguna vez", afirma, al recordar con furia que el Gobierno laborista ha recortado fondos para la Book Aid International (BAI), una organización que promueve la literatura en los países del Tercer Mundo exportando libros de segunda mano. La propia autora se ha implicado personalmente en la organización de un sistema para llevar libros a las aldeas más polvorientas y remotas, porque "los escritores no surgen en casas vacías de libros", y todo el mundo debería poder optar a desarrollar su potencial creativo.
Su descripción de la realidad de Zimbabue y de la importancia de la lectura para que los jóvenes mantengan la esperanza ha llevado a la editorial Harper Collins a donar 10.000 títulos a las escuelas de la antigua Rhodesia del Sur. Para la Nobel, en Zimbabue "todo el mundo pide libros", pero "las escuelas no tienen material escolar y los profesores tienen que guardarse la tiza en el bolsillo para evitar que la roben", mientras que en Occidente, "los libros formaban parte de la cultura general", pero hoy los alumnos prefieren los ordenadores e internet. Lessing acusa directamente al presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, de privar a la gente de la posibilidad de comprar libros o escribir para mantener su "horrible reino del terror".www.bookaid.org
“No somos muy buenos con los que son diferentes”
Lessing ha reflejado “la épica femenina” y “una civilización dividida”, según el jurado de la Academia Sueca. Si ella tuviera que escoger cuál es el tema predominante en sus obras, responde que “las relaciones entre gente diferente, los contrastes de sexo, cultura, raza, edad, intereses…”. Es una autora que, para horror de críticos como Harold Bloom, alterna sus novelas consideradas serias con las de ciencia ficción. “Es todo lo mismo –argumenta–. Un escritor tiene una idea y busca un camino para desarrollarla. Si has de narrar una historia que sucede dentro de millones de años, no puedes decir: ‘Él salió de la cocina, se sentó mientras un rayo de sol iluminaba su rostro a través de los visillos y sorbió su taza de té recién hecha’”. Sus páginas están pobladas de gente que no puede seguir el ritmo de nuestra sociedad. “No somos muy buenos –opina– haciendo que los que son diferentes se adapten. Los cuidamos mal, no los miramos de forma adecuada, somos desagradables, crueles e hirientes con ellos.” De entre sus más de 40 títulos, ella ha seleccionado para el Magazine:
• La hierba crece (1950). Su primera novela. Describe la relación entre una granjera blanca y su sirviente negro.
• El cuaderno dorado (1962). El punto de vista de Anna Wulf sobre los hombres, el sexo, el comunismo, África, Jung…
• Memorias de una superviviente (1974). En un mundo horrible, una mujer debe criar a una niña.
• Shikasta (1979). Inicio de su popular serie de ciencia ficción.
• La buena terrorista (1985). Visión irónica acerca de una terrorista del IRA.
• El quinto hijo (1988). Thriller psicológico en que una pareja tiene un hijo inquietante.
• De nuevo, el amor (1997). Una mujer de 60 años experimenta fuertes sentimientos amorosos.
















