24/02/2008
Palabra de Estopa
Texto de Joaquim Roglan
Fotos de Carlos González Armesto
Estopa sigue creciendo a partir de sus raíces. Los hermanos Muñoz presentan un nuevo disco, Allenrok , que juega con el nombre de su ciudad (Cornellà) dicho al revés y en el que han querido componer hasta los arreglos. Fieles a sí mismos y a su mundo.

Estopa ante el paisaje que se ve desde Cornellà: la ciudad de l’Hospitalet y, al fondo, la montaña de Montjuïc, en Barcelo
“Antes la periferia eran las ciudades que rodean Barcelona, ahora la periferia es Barcelona, porque en estos barrios hay más creatividad que ya empiezan a imitar hasta las marcas más caras"
Tópicos y patrañas
Ni en sus sueños de adolescencia lo pensaron. “Es cierto que nos ganamos la vida con la guitarra, pero aún no entendemos por qué y no pensamos el motivo. Lo hemos asumido, pero plantearse el porqué sería malo, lo ligaríamos con el triunfo, y si te autopsicoanalizas metes la pata. Porque no es cierto que mucha gente de la clase obrera sobresalga, ni es cierto aquello de los hombres salidos de la nada y hechos a sí mismos que nos ponen como ejemplo. Eso es una ilusión, una patraña para dar esperanzas a la gente y que funcione el sistema. Es como la lotería, que no puedes contar con ella. Por eso, ahora que reflexionamos sobre lo que nos ha pasado, lo único que sabemos es que hemos tenido mucha suerte.”
Su padre sí soñaba con los Beatles cuando cerraba la persiana del bar y les dejaba tocar y cantar para los amigos y la clientela, o cuando les llevaba de garito en garito durante sus primeros pinitos, y cuando se cruzaba media España en coche mientras ellos dormían detrás para ganar cuatro perras, y cuando grabaron aquella primera maqueta… “Por eso consideramos irracional esa gente que tiende a olvidarse de lo mal que lo han pasado. En los años sesenta y setenta del siglo pasado, miles de andaluces y extremeños llegaron a Cornellà huyendo de la pobreza, como ahora lo hacen los árabes o los sudamericanos, o los chinos… Y vivían hasta doce amontonados en un piso que les realquilaba alguna dueña. Era lo mismo, pero ahora lo llaman camas calientes y está peor visto. Que alguien se queje ahora porque se meten siete árabes en un piso alquilado nos parece una amnesia irracional.”
Nunca han olvidado la mala fama que tenía el barrio de Sant Ildefons, conocido también como ciudad satélite. “Íbamos a Barcelona y cuando decíamos dónde vivíamos, las pijas nos preguntaban si teníamos agua corriente, y los pijos se creían que salíamos del infierno y les robaríamos la cartera. Pero teníamos buenos profesores y buenos institutos, que nos infundieron conciencia social, y ahora Cornellà tiene muchos universitarios.” David aún tiene clavada la espina de no haber podido estudiar la carrera de Historia, “por culpa del inglés, que no es lo mío”. Lo suyo era la poesía, según recuerda una nueva canción donde hablan de unos cuadernos que habían olvidado. “Los encontré en el fondo de un mueble de mi madre. Era cuadernos con apuntes de matemáticas y al lado había poesías con versos que decían cosas como ‘soy la rata de tu casa’. Mi madre estaba preocupada y espantada por lo que le pasaba a su niño”, ironiza David. Su madre se llevó un disgusto cuando los dos hermanos dejaron los estudios para ponerse a trabajar, pero le salieron “muy trabajadores, muy honrados y daban todo el sueldo en casa para que se lo administrásemos. Sólo me daba miedo que pasasen demasiadas horas en la calle, porque en la calle no se aprendía nada bueno”, evoca Paula.
Ellos aprendieron lo que era un calorro, un quinto, una tapa, una huelga, una manifestación y más de algún tipo salido de página. “Nuestra cultura es de bar y de calle, y es lo que contamos en nuestras canciones. Al fin y al cabo, Cornellà y otros barrios como el nuestro en toda España son como pueblos. Vas a Barcelona, preguntas a alguien en Portal de l’Àngel dónde está la calle Avinyó y nadie lo sabe. Aquí cualquiera sabe dónde está la calle Acacias.”
Ni en sus sueños de adolescencia lo pensaron. “Es cierto que nos ganamos la vida con la guitarra, pero aún no entendemos por qué y no pensamos el motivo. Lo hemos asumido, pero plantearse el porqué sería malo, lo ligaríamos con el triunfo, y si te autopsicoanalizas metes la pata. Porque no es cierto que mucha gente de la clase obrera sobresalga, ni es cierto aquello de los hombres salidos de la nada y hechos a sí mismos que nos ponen como ejemplo. Eso es una ilusión, una patraña para dar esperanzas a la gente y que funcione el sistema. Es como la lotería, que no puedes contar con ella. Por eso, ahora que reflexionamos sobre lo que nos ha pasado, lo único que sabemos es que hemos tenido mucha suerte.”
Su padre sí soñaba con los Beatles cuando cerraba la persiana del bar y les dejaba tocar y cantar para los amigos y la clientela, o cuando les llevaba de garito en garito durante sus primeros pinitos, y cuando se cruzaba media España en coche mientras ellos dormían detrás para ganar cuatro perras, y cuando grabaron aquella primera maqueta… “Por eso consideramos irracional esa gente que tiende a olvidarse de lo mal que lo han pasado. En los años sesenta y setenta del siglo pasado, miles de andaluces y extremeños llegaron a Cornellà huyendo de la pobreza, como ahora lo hacen los árabes o los sudamericanos, o los chinos… Y vivían hasta doce amontonados en un piso que les realquilaba alguna dueña. Era lo mismo, pero ahora lo llaman camas calientes y está peor visto. Que alguien se queje ahora porque se meten siete árabes en un piso alquilado nos parece una amnesia irracional.”
Nunca han olvidado la mala fama que tenía el barrio de Sant Ildefons, conocido también como ciudad satélite. “Íbamos a Barcelona y cuando decíamos dónde vivíamos, las pijas nos preguntaban si teníamos agua corriente, y los pijos se creían que salíamos del infierno y les robaríamos la cartera. Pero teníamos buenos profesores y buenos institutos, que nos infundieron conciencia social, y ahora Cornellà tiene muchos universitarios.” David aún tiene clavada la espina de no haber podido estudiar la carrera de Historia, “por culpa del inglés, que no es lo mío”. Lo suyo era la poesía, según recuerda una nueva canción donde hablan de unos cuadernos que habían olvidado. “Los encontré en el fondo de un mueble de mi madre. Era cuadernos con apuntes de matemáticas y al lado había poesías con versos que decían cosas como ‘soy la rata de tu casa’. Mi madre estaba preocupada y espantada por lo que le pasaba a su niño”, ironiza David. Su madre se llevó un disgusto cuando los dos hermanos dejaron los estudios para ponerse a trabajar, pero le salieron “muy trabajadores, muy honrados y daban todo el sueldo en casa para que se lo administrásemos. Sólo me daba miedo que pasasen demasiadas horas en la calle, porque en la calle no se aprendía nada bueno”, evoca Paula.
Ellos aprendieron lo que era un calorro, un quinto, una tapa, una huelga, una manifestación y más de algún tipo salido de página. “Nuestra cultura es de bar y de calle, y es lo que contamos en nuestras canciones. Al fin y al cabo, Cornellà y otros barrios como el nuestro en toda España son como pueblos. Vas a Barcelona, preguntas a alguien en Portal de l’Àngel dónde está la calle Avinyó y nadie lo sabe. Aquí cualquiera sabe dónde está la calle Acacias.”
de: Francisco Javier Sánchez Pérez | 16/10/2008
Buenas. ¿Qué tal? Resulta que ayer es tuve en Cornellà y la verdad es que fui y vi el bar de la española. El bar está en Sant Ildefons y el pequeño, que es el hermano de David Muñoz, el José Muñoz, vive en Sant Just. Así que, bueno, los rumores de que habían quitado el bar son falsos. Tan sólo lo tienen alquilado a otra persona para que no se pierda la tradición del barrio.
de: María José Capilla | 27/02/2008
Me ha encantado el reportaje, yo soy de Chillón, del pueblo donde se hace el "guarillo frito" y de donde es Santie el que regenta el bar del padre de los Estopa. Conozco ZarzaCapilla y me hace ilusión que estos pueblos sean nombrados por gente que es famosa ahora y que se conozcan aunque sea por esta razón.
de: Gustavo Breña Méndez | 27/02/2008
Soy un amigo de la infancia de Estopa. Muchas veces todavía ni me lo creo, verles en tele, conciertos y demás, pero me alegro mucho de lo que les está pasando, porque siguen igual que siempre, que es lo mas flipante de todo. Suerte con este disco.
de: VANESSA RUIZ | 25/02/2008
¿QUE DECIR, DESPUES DE LEER ESTO? SOLO DECIROS QUE, JODER, QUE SIGAIS ASI, AUTENTICOS Y SIN QUE TODO ESTE MARKETING DE VIDA QUE MARCA AL 99.9% DE LA GENTE QUE EMPEZO SIENDO NADIE, GENTE DE LA CALLE, GENTE CURRANTE, GENTE QUE LAS HAN PASADO PUTAS PARA LLEGAR A FINAL DE MES, DE REPENTE SALTAN POR LA FAMA Y SE OLVIDAN DE DONDE VIENEN Y DONDE HAN NACIDO. NO SE QUE ME PUEDE TRANSMITIR DE LO REAL ESE TIPO DE CANTANTES EN SUS LETRAS, "POS VA SER QUE NA". ASI QUE, LO DICHO, MUCHA MIERDA PA EL RESTO DE VUESTRAS VIDAS Y MUCHA SALUD PA TODA LA FAMILIA. FELICIDADES A LOS PACRES POR EL TRABAJO QUE HAN HECHO CON VOSOTROS. NO OS DIGO QUE SIGAIS SIENDO LOS MISMOS PORQUE NO ME CABE DUDA DE QUE SERA ASI.
de: EVA Mª MUÑOZ | 25/02/2008
EL REPORTAJE ES INCREIBLE. YO TAMBIEN SOY DE CORNELLA Y MI APELLIDO ES MUÑOZ, AUNQUE NO TENGO NADA QUE VER CON ELLOS. ME GUSTARIA DAROS ANIMO PARA EL PROXIMO DISCO, QUE SE VENDA MUCHO, YO LO COMPRARE, Y QUE SIGAIS IGUAL QUE SIEMPRE, BUENOS CHICOS Y PERSONAS SUPER SENCILLAS. MUCHOS BESOS.








