Estados alterados, Maitena.
Maitena, en carne y hueso
09/11/2008
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Intérpretes María Adánez, Juanra Bonet, Lucía Quintana. Divertido trasvase del cómic
a la tele de las tiras de la dibujante Maitena. La Sexta la emite de lunes a viernes a las 17 h.
Especial Estados Unidos
Como la vida misma
02/11/2008
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El club del Crimen Ellos y Ellas, a la par Las series actuales muestran una sociedad cada vez menos sexista. En esta, una inspectora de ásperas maneras, una fiscal, una forense que también es ama de casa y una periodista resuelven en equipo los peores crímenes.
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Los Simpson El antisueño americano Han basado su éxito en desmantelar con humor cuanto de falso –por exagerado– se esconde tras el sueño americano en conceptos como la familia, la obsesión por el triunfo, la educación de los hijos o el patriotismo.
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House El triunfo está en el empéño Como John Wayne cabalgando por la pradera –antiguo icono del individualismo americano–, House arremete contra la enfermedad con el mismo coraje con que aquel perseguía pistoleros. Su perseverancia es su mejor aliada.
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Anatomia de Grey Cuestión de prioridades El deseo de reconocimiento en el entorno laboral como algo que interfiere de forma decisiva en lo personal es uno de los elementos clave de este serial, que también reflejan las más recientes Mad Men o Daños y perjuicios.
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El ala oeste de la Casa Blanca El sistema funciona Fue la primera en mostrar que el sistema funciona hasta cuando quienes tienen la responsabilidad de manejarlo cometen errores. Como ocurre con lo jurídico en las series de abogados o con la seguridad en las de investigadores.
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Cinco hermanos Nada mejor que la familia unida O aparentemente desunida. Esta serie ejemplifica la modernización del concepto de familia enfrentándolo a temas espinosos como la homosexualidad, las relaciones interraciales o las diferencias políticas, que ponen a prueba afectos y lealtades.
Ya son legión los estudiosos que afirman que el éxito de las series de televisión made in USA en el resto del mundo ha robado al cine su vertiente como principal muestrario del modo de vida americano actual. El de lo políticamente correcto. El ala oeste de la Casa Blanca, por ejemplo, mostró las miserias y grandezas de los seres más poderosos del planeta en medio de intrigas palaciegas diversas. Sin embargo, una vez resueltas estas, la moraleja siempre servía para reforzar el respeto a las instituciones democráticas, del que los gobernantes estadounidenses se consideran garantes dentro y fuera de sus fronteras. Así, mientras seriales de entretenimiento como CSI muestran la eficacia de los cuerpos de seguridad en la propia nación, la proliferación de productos protagonizados por militares, como The Unit, intenta suavizar la imagen del tan contestado intervencionismo norteamericano, agudizada por el conflicto de Iraq. Del excelente funcionamiento de la justicia estadounidense existen innumerables ejemplos.
En algunos, casos se admite que la conspiración está enraizada en las instituciones. Pero incluso entonces, la serie sirve para subrayar otro arquetipo: que aunque el Estado tenga un desliz, siempre queda alguien que lo sujeta.
El individualismo, presente en la médula del sueño americano, es otro de los valores reflejados en televisión. Jack Bauer –el protagonista de 24– es un ejemplo extremo de ello. Cualquiera puede triunfar si se esfuerza lo suficiente, provenga de donde provenga. Individualistas de moda serían House o el Michael Scofield de Prison Break. O la subjefa Brenda Johnson (The Closer) y las integrantes de El club del crimen. Personajes femeninos que han dejado de ser meros objetos decorativos para remarcar que allí se facilita que la mujer ocupe puestos de relevancia, aun cuando el entorno masculino le sea hostil de entrada. Tampoco se discrimina –aparentemente– a los homosexuales, integrados en casi cualquier producto, aunque existan seriales específicos como L o Queer as Folk.
Por otro lado, la presencia multiétnica es incisiva en el deseo de dejar claro que el racismo quedó atrás. Perdidos podría ser la muestra más evidente: anglosajones, latinos, orientales y negros luchando codo con codo por el bien común.
Un respeto a la diversidad patente en cualquiera de las series juveniles de consumo masivo como Camp Rock, High School Musical o Hannah Montana. Series encaminadas a guiar los pasos de los chavales americanos al tiempo que enseñan sus bondades a sus coetáneos extranjeros y utilizan la música como elemento integrador. Son chicos esforzados en sus estudios, preocupados por lograr sus sueños y con fuertes raíces familiares.
Y es que la familia americana se sigue revelando como pilar de la sociedad, aunque convenientemente puesta al día. En productos como Cinco hermanos coexisten hasta republicanos con demócratas. Todos los problemas se resuelven gracias al cariño y al respeto.
También gozan de enorme impacto aquellas series que ponen en entredicho estos valores, generalmente con humor, con los legendarios Simpson a la cabeza. Mujeres desesperadas desvela lo que podría esconderse en los chalets de clase media a los que aspira todo buen americano. Anatomía de Grey o Mad Men reflejan la soledad de quienes priorizan sus aspiraciones profesionales. La reciente En terapia destruye el sueño americano a través de las historias de los pacientes de un psiquiatra: una atleta adolescente con tendencias suicidas y un militar que bombardeó sin querer un edificio lleno de niños son elocuentes ejemplos.







