Inspiración material Luz y cerámica

La construcción de esta casa situada en Cilleros (Cáceres) fue de una sencillez aplastante y, sin embargo, es una vivienda elegante con una gran calidad ambiental lograda gracias al uso muy preciso y coherente de la cerámica, que le otorga calidez. Por este motivo, y por lo bien que sus autores resolvieron la inserción de un nuevo interior en un edificio preexistente, obtuvo el galardón de interiorismo en los XII premios Cerámica Ascer.

Arquitectura-G (Jonathan Arnabat, Jordi Ayala-Bril, Aitor Fuentes e Igor Urdampilleta) partió de una ruinosa casa de pueblo entre medianeras y con huerto, pero con un área central poco habitable, sin luz ni ventilación. “Hay ocasiones en las que lo contemporáneo no es utilizar materiales de última generación, sino aprovechar el saber hacer local y la fiabilidad de los materiales naturales adaptándose al contexto económico y geográfico. Esta es una de ellas”, explican los arquitectos. Para ello construyeron cuatro forjados escalonados que rodean un patio presidido por un abedul. Cada bandeja sirve a un único uso: cocina, salón y sendas habitaciones.

La obra muestra los materiales sin complejos y contrasta las texturas irregulares del tapial y la piedra encalada. La cerámica proporciona una textura y un color cálidos, por lo que no fueron necesarios pinturas ni falsos techos.


INSPIRACIÓN
DE CERÁMICA