Inspiración material Piedra en el barrio de la seda

“Es más barato y más rápido que construir con cemento”, explica el arquitecto Marco Lammers, de Perraudin Architecture, responsables de esta construcción en Lyon (Francia). Los muros de esta vivienda, situada en un edificio con patio en la parte trasera de la galería de arte de los propietarios, son de piedra caliza, tanto en el interior como en el exterior. “La piedra no es un recurso caro, lo es su manufactura. Cuanto mayor sea el volumen del encargo, menor es su precio y mejor su calidad”.

La casa se ubica en Croix Rousse, uno de los distritos más densamente poblados de Europa, ocupado durante el siglo XIX por cientos de talleres de seda donde vivían y trabajaban los canuts. Los edificios tenían techos de al menos cuatro metros de altura y grandes ventanas para que pasaran los telares. Y ese es el modelo que tomaron los arquitectos para construir esta vivienda en un solar difícil con forma de L. Las piedras se cortaron pieza a pieza siguiendo patrones precisos y se montaron en seco, lo que aceleró la construcción. La distribución traza un recorrido que marcan las aristas de los muros, que forman un paisaje de huecos y puntos de fuga constructiva. Una mirada a los antiguos telares que también tiene algo de monacal.

 


INSPIRACIÓN
EN PIEDRA