Acné adulto

Cuando la adolescencia ya es un lejano recuerdo, todavía hay momentos en que la aparición de granos y espinillas puede estropear el día. Y no son casos concretos: según los datos que manejan los dermatólogos, casi el 40% de las mujeres entre los 20 y los 40 años muestran signos de acné, que puede ser persistente (sigue ahí desde la pubertad) o de aparición tardía, y suele hacerse visible en la parte inferior del rostro (boca y barbilla) sobre todo.

Su proceso es prácticamente el mismo que en el acné juvenil –comienza cuando los poros se obstruyen con exceso de grasa, células muertas y bacterias, lo que provoca lesiones inflamatorias– y las causas hay que buscarlas en cambios hormonales, el estrés, la herencia genética, la polución y hasta en una rutina cosmética equivocada. Acabar con el acné no es fácil a ninguna edad, pero en el caso del adulto el reto es tratar los signos de envejecimiento a la vez que las imperfecciones.

Lo que hay que hacer

Para combatirlo con eficacia es fundamental averiguar qué lo provoca, por lo que conviene pedir cita al especialista para que pueda evaluar el tipo de acné, prescribir los cuidados y tratamientos más adecuados y evitar futuras cicatrices que después son difíciles de borrar. El doctor Josep González Castro, dermatólogo y director del Instituto de Dermatología Avanzada (Iderma) del hospital Quirón Dexeus, recomienda “seguir una buena rutina de limpieza apta para pieles con acné y que no reseque la piel; tener constancia en los tratamientos, que deben ser específicos para pieles adultas y no para adolescentes y evitar manipular las lesiones y los remedios caseros”.

También incide en la importancia de unos “buenos hábitos cosméticos, que incluyen la limpieza periódica de esponjas y brochas de maquillaje y el uso de productos no comedogénicos (que producen puntos negros)ni grasos, que deben retirarse cuidadosamente y sin excepción cada noche”. No hidratar las pieles grasas y mixtas, las más propicias a la aparición del acné, es otro error básico de la belleza. “Todos los tipos de piel se deshidratan, es decir, pierden la capacidad de retener agua en la capa córnea”, señala Leonor Prieto, directora científica de La Roche-Posay. Las mixtas y grasas necesitan texturas ligeras y matificantes y una formulación libre de aceites (oil free).

El doctor Colbert, consulta de referencia de celebridades y de los ángeles de Victoria’s Secret, destaca el papel de las hormonas en el acné adulto por encima de la alimentación: “Las mujeres embarazadas experimentan cambios en su piel debidos a los cambios hormonales, y uno de ellos es el acné. Cuando se trata de otros factores, como la alimentación, no existe una relación clara, pero hay teorías al respecto”. No abusar de comidas grasas y de alimentos procesados o con exceso de azúcares es un consejo. Por otra parte, Colbert opina que, en algunos casos, el acné puede tener solución cosmética: “Ingredientes como el retinol o los ácidos glicólico y salicílico se pueden utilizar para exfoliar y disminuir la inflamación causada por el acné”, asegura.

 

1. Discos exfoliantes (2-3 veces por semana). Intensify Facial Disc. 20 unidades , 62 €.Dr. Colbert.

2. Gel limpiador libre de aceites y con acción antibacteriana. Compatible con tratamientos antiacné. Dermo Purifyer, 12,95 €. Eucerin

3. Sérum oil free con ácido salicílico y glicólico. Trata los signos de envejecimiento, minimiza las imperfecciones, controla la producción de sebo y corrige la hiperpigmentación. Usar 3-5 gotas. Blemish + Age Defense, 86 €. Skinceuticals

4. Cuidado global para el acné adulto. Emulsión de tacto seco antiimperfecciones, antimarcas residuales y antiedad. Triacnéal Expert, 19 €. Avène.

5. Con color Tratamiento antiimperfecciones para pieles grasas con tendencia acnEica. Effaclar Duo, 19 €. La Roche-Posay.

 

 

► El arte del disimulo 
Además del tratamiento, la cosmética propone productos de camuflaje que ayudan a disimular con color la presencia del acné y se aplican sólo sobre la afección, igual que los que aceleran el proceso de secado. El acné también tiene falsos amigos, como el sol, que produce una mejoría inicial en su aspecto, pero genera un efecto rebote que lo agudiza.

 

► Exfoliación sí o no 
“En el tratamiento del acné la rutina de higiene es fundamental, pero hay que cuidar la exfoliación, ya que actúa sólo sobre uno de los factores que lo provocan, la hiperqueratosis”, dice la doctora Isabel Aldanondo, dermatóloga del Grupo de Dermatología Pedro Jaén. “Lo mejor es no hacer exfoliación mecánica sino química, con moléculas como retinoides o hidroxiácidos”, concluye. En manos médicas, los peelings son una buena opción para minimizar las cicatrices de acné, igual que la radiofrecuencia fraccionada, la luz pulsada y algunos tipos de láser.