Cuidar la piel respetando el planeta

La revolución de la cosmética no está sólo en las fórmulas. El respeto por la naturaleza, el compromiso con la diversidad, los envases más ecológicos, el origen y la forma de producir ingredientes y hasta el impacto climático de las fábricas son factores que millennials y generación Z tienen en cuenta a la hora de comprar. Un consumo más consciente de la necesidad de proteger el planeta y más coherente con un estilo de vida que apuesta cada vez más por lo natural intenta abrirse paso e impulsa los cambios de una industria que no para de evolucionar para adaptarse a esta nueva realidad. El desafío no se limita a los activos ni a la composición de un producto, se busca reducir su impacto en el medio ambiente, y eso significa políticas de ahorro de agua, reducir las emisiones de CO2 y apostar por la agricultura ecológica, pero también por una conciencia ética y social.

Micropartículas de plástico
Cuando cada año se vierten al mar entre 6.000 y 14.000 toneladas de crema solar, que estos productos reformulen sus filtros para no afectar a los arrecifes de coral, los grandes damnificados, contribuye a la sostenibilidad. Este año ha sido la mayor novedad de los solares. También se ha puesto el foco en las micropartículas de plástico (o microperlas) de algunas limpiadoras, exfoliantes, geles de ducha… “Una sola ducha supone 100.000 partículas de plástico vertidas al océano”, dice la firma Lush. Son indetectables para las depuradoras y acaban en el mar.

“Son diminutas partículas de plástico, de entre un milímetro y un micrómetro, que causan un daño irreversible al medio ambiente y a la vida marina”, explica el doctor Pedro Català, creador de Twelve Beauty. “Sus ingredientes más comunes –añade– son el polietileno (PE) y el polipropileno (PP). Otros compuestos que tener en cuenta son el nylon, el ácido poliláctico (PA), el polimetilmetacrilato (PMMA) y el tereftalato de polietileno (PET)”. La cosmética orgánica sustituye las microesferas por alternativas naturales como copos de avena, cáscaras de nueces en polvo, azúcar, sal o perlas de jojoba.

Envases y empaquetado
Envases de plástico o vidrio reciclado, reciclables y reutilizables, bioplástico, compostables (con hojas de piña, maíz o cáñamo), menos papel en el prospecto (o eliminarlo poniendo la información en el envase), tinta sin aceites minerales fabricada a partir de soja, botellas de perfume rellenables, ecorrecargas, adiós al retactilado plástico… La marca australiana de productos capilares Kevin Murphy acaba de anunciar que todos sus envases estarán hechos al 100% con plástico recuperado del océano. Calculan que evitarán más de 360 toneladas de plástico nuevo al año. 

Buscar soluciones que piensen en el medio ambiente (lujosas en muchos casos) supone un reto abierto a distintas opciones. Incluso el cartón ha de estar bien elegido. El certificado FSC (Forest Stewardship Council) garantiza que procede de bosques gestionados de forma sostenible. 

Uno de los objetivos de los distintos proyectos de sostenibilidad de Guerlain es que en el 2020 todos sus productos tengan ecodiseño. Su línea Orquídea Imperial es pionera en ello. Los envases de cristal de Abeille Royale han sido reinventados: están hechos con un 90% de cristal reciclado y son más ligeros y compactos, manteniendo su capacidad. Esto se traduce en una reducción de sus emisiones de carbono en un 44% (565 toneladas menos de CO²) y de su consumo de agua en un 42%.

1. Exfoliante facial y corporal con una fórmula autoconservante de limas maceradas en vodka, pomelo y mucha sal marina, que se recoge a mano con técnicas tradicionales y se transporta en velero para reducir la huella de carbono. Ocean Salt, 12,95 €. Lush.

2. Pastilla de jabón. Vuelve a estar de moda porque respeta el manto lipídico de la piel y no genera residuos. Este huele a lima y albahaca. 14 €. Claus Porto. 

3. Gel limpiador detox Lemongrass con agua de flor de aciana ecológica, 5,95 €. Garnier Bio.

4. Elixir facial multifunción para piel seca, fina, reactiva o sensible. Rico en antioxidantes, calma la piel frente a los cambios de temperatura y el estrés y la protege de la luz de ordenadores y móviles. Ultra Revitalising Elixir, 52 €. Twelve Beauty. 

5. Desodorante con ingredientes naturales y orgánicos. No contiene alcohol ni aluminio. Holi(stick) No3, 28 €. Agent Nateur. jcapotecari.com

6. Crema de noche. La miel y la jalea real de las abejas negras de la isla de Ouessant son los pilares de la tecnología BlackBee Repair de Guerlain. Recogida con respeto por el medio ambiente, ha propiciado que la marca impulse colaboraciones y programas dedicados a la protección y el estudio de las abejas. Se combinan con vitamina E para reparar la piel en las golden hours (de las 11 de la noche a las 4 de la madrugada), cuando se maximiza la acción de los tratamientos regenerantes. Abeille Royal, 158,20 €. Guerlain.

7. Brochas de maquillaje (a partir de 4,30 €) con mangos 100% reciclables y neceseres de yute (11 € el grande). El packaging está elaborado con cartón certificado FSC que garantiza un uso sostenible de los bosques. Natural Fiber. Beter.