El mundo en una camiseta

La Roca Village acoge la exposición ‘T-Shirt: Cult-Culture-Subversion’. Un recorrido por la evolución de la prenda más duradera. La más democrática. La más atrevida.

Desde las más transgresoras y llamativas camisetas de Vivienne Westwood que han marcado tendencia en las tres últimas décadas del siglo XX, hasta la de “We Should All be Feminists” con que Maria Grazia Chiuri debutó al frente de Dior invitan a visitar, cuanto antes, la exposición T-Shirt: Cult-Culture-Subversion. Es una muestra que habla de la  evolución de la camiseta a través de 140 prendas excepcionales. Un recorrido por sus casi 100 años de historia para el que se han seleccionado piezas aportadas por grandes firmas y grandes coleccionistas como Lee Price o Malcom McLaren, que atesoran camisetas de los Sex Pistols. Pero habrá que correr porque la exposición, comisariada por el Fashion and Textile Museum de Londres y The Civicde Barnsley, estará en España sólo hasta el 23 de junio gracias a una iniciativa de La Roca Village inaugurada el 18 de abril a la que también se ha dado cabida a artistas basados en Barcelona como TvBoy, Jordi Gispert Pi y Mario Eskenazi.

Actualmente es una herramienta poderosa. El lienzo válido para la expresión artística o para reclamar y manifestar cambios sociales, políticos y medioambientales

Ninguna prenda ha sido tan transversal, tan democrática, tan versátil como la camiseta. Tal y como la conocemos hoy, nació en 1913. Para no ser vista. Pero tras la Segunda Guerra Mundial pasó de ser una pieza de ropa interior a un complemento con un enorme potencial. Los que comenzaron a exhibirla sin pudor abrieron, sin darse cuenta,  la caja de pandora inesperada hasta convertirla en el vehículo perfecto para los mensajes más diversos. Una herramienta esencial (directa y asequible) de comunicación, “capaz de transmitir ideas sociales, políticas y musicales, que ha mutado en un canal de comunicación poderoso para llegar a las masas”, explica Dennis Nothdruft, uno de los comisarios de esta generosa muestra que llega por primera vez a España.

¿Las camisetas, imprescindibles en la historia de la moda? Pues la blanca y perfecta, the basic t-shirt, sigue siendo la ideal.  La madre de todas las locuras posteriores. Y es también la que encabeza el ranking según Dennis Nothdruft, que en segundo lugar posiciona la camiseta roquera, que define como “aquella que refleja la banda que tu escoges, la que pone la música en tu vida”. Y en tercer lugar destaca las Sex-t-shirts de Vivienne Westwood, “con las que la diseñadora en cuestión y quienes supieron entender el mensaje ocasionaron un auténtico shock al establishment otorgando a la gente el poder de la provocación”.

Así es como la camiseta ha pasado de ser un soporte publicitario sin más (al comienzo las firmas de moda solo la usaban para eso) a una de las prendas más valiosas dentro de esta industria cambiante. Es sinónimo de comodidad, de bienestar. Una prenda de lo más democrática que, además, puede convertirse en “un lienzo para la expresión artística y un elemento definitorio de vestuario para casi todas las tendencias y subculturas imaginables, conectando así a las personas que comparten idénticos ideales e inquietudes”, resume Nothdruft.

En esta muestra con que La Roca Village renueva una vez más su compromiso con el arte, el diseño y el talento, se analiza también la evolución de la producción de las t-shirt. Desde su confección artesanal hasta su producción y personalización en masa y todos los avances tecnológicos son temas que se analizan estos días en la Roca Village así como también la importancia de las técnicas de impresión, la serigrafía, el bordado y las prácticas digitales sobre las camisetas. Se explora, también, esta capacidad de este básico como herramienta para el cambio, “incidiendo en su capacidad de subvertir una imagen o eslogan y convertirlo en algo puramente político”, especifica Nothdruft.

Es la pieza más vestida y vendida del mundo,pero también la prenda de moda más potente para atravesar los roles tradicionales de género

Esta prenda, la más vestida y vendida en el mundo, trasciende según los comisarios de la muestra “todos los roles tradicionales de género (por ello la muestra incide en su capacidad para convertirse en la prenda abanderada del movimiento unisex, o agender) y las normas básicas del puro coleccionismo”. Eso explica, por ejemplo, hechos curiosos como “la  reapropiación de la camiseta por las bandas de música y que diseños propios de Joy Division, The Rolling Stones, The Velvet Underground & Nico o Los Ramones se hayan reutilizado en homenaje a otros artistas o movimientos”.

Está claro que, con el tiempo,  esta prenda ha llegado a “convertirse  en un elemento identificador para los fans y la herramienta perfecta para conectarse con otras personas que comparten inquietudes y pasiones” y también en una pancarta asequible de las reivindicaciones más personales. Precisamente uno de los apartados más interesantes de la muestra es la que aborda las creaciones de diseñadores como Katharine Hamnett y Wonder Workshop, todas ellas dotadas de eslóganes de lo más reconocible. Están ahí, por ejemplo, el Stay Alive in’85 e Ignorance=Fear, Silence=Death de Keith Haring.

Su papel como icono de la cultura pop (y su protagonismo dentro del grunge y la moda urbana) y su capacidad “para apropiarse de una imagen o mensaje desde la réplica de cierto ideario de la cultura de masas de Barbara Kruger hasta la adopción de las pinturas de Rubens por Vivienne Westwood”, también se tratan en esta exposición. Y, claro, tampoco olvida su aportación al feminismo (destacan las camisetas de las Guerrilla Girls), a la ética y ecología. T-Shirt: Cult-Culture-Subversion hace especial hincapié en la preocupación medioambiental a través de la producción de jóvenes diseñadores como People Tree, que defienden los enfoques de fabricación más sostenible. Ya no es una prenda nueva. En absoluto. Pero la camiseta sigue siendo poderosa y transformadora. Capaz de seguir desviándose de formas y usos tradicionales.