Poner el acento en la diferencia

De corte deportivo, desestructuradas o con un tailoring de vanguardia, las nuevas formas han tomado las pasarelas de manera definitiva. Es lo que va a verse este verano en la calles, pero también durante el próximo otoño-invierno.

Prêt-à-porter Razones para destacar
El punto, la piel, el crochet, el plástico, las sedas naturales y las licras conviven en esta nueva etapa en que la rareza se convierte en norma. Se ha institucionalizado definitivamente la vuelta de las hombreras y ese chic desaliñado que pasa tanto por las formas ajustadas como por las hechuras sobredimensionadas, los largos muy largos, los cortos cortísimos y las superposiciones. También las transparencias y el color y hasta los calcetines blancos arremangados adquieren una importante cuota de protagonismo. Igual que el clásico, y parece que imperecedero, chic que aporta el binomio perfecto, el del blanco y negro.

Alta costura Palabras mayores
La alta costura como demostración de poder y de saber hacer. Es lo que impulsa a Armani Privé a abundar en brillos y metalizados entremezclados con telas de tul; a Chanel, a inspirarse en la fuerza del ballet (y el recogimiento del convento donde creció su fundadora), y a Maison Margiela, a provocar con locas perforaciones y asimetrías con sello de la casa. Dior, por su parte, se atreve con una enésima versión de la belleza griega, con un desfile protagonizado por supuestas diosas envueltas en tejidos vaporosos. Y Givenchy se enreda en las formas más rebuscadas, inspiradas en las cartas de amor entre Vita y Virginia Woolf.