ALFA ROMEO STELVIO Puro placer de conducción

El motor turbodiésel 2.2 combina altas prestaciones y moderados consumos

Pese a la altura de la carrocería, no se ha logrado disponer de buena visión trasera

Alfa Romeo lleva más de cien años defendiendo la deportividad como uno de los valores fundamentales del automóvil. Por ello, no es de extrañar que el primer vehículo de la categoría SUV que luce su logotipo en el frontal destaque precisamente por su excepcional comportamiento dinámico. El flamante Stelvio adopta el nombre de uno de los puertos de montaña más míticos del mundo, pero con el paso del tiempo será recordado asimismo por las altas dosis de placer de conducción que proporciona.

A simple vista, el innovador modelo creado por Alfa Romeo se distingue por su diseño respecto a cualquiera de los teóricos rivales comerciales que militan en el segmento SUV premium de talla media. Su origen italiano se pone de relieve al primer vistazo, por una carrocería que adopta un estilo inconfundible y que realza la vocación deportiva del vehículo con sus volúmenes musculosos.

Pero lo mejor del coche sale a relucir cuando se tiene la oportunidad de conducirlo por una carretera serpenteante, un entorno que suele ser bastante hostil para la mayoría de sus contrincantes, que prefieren las vías rápidas y más bien rectas. El Stelvio sorprende por su magnífica agilidad en curvas, un factor que lo convierte en el SUV ideal para los conductores amantes de los automóviles deportivos.

ALFA ROMEO STELVIO

Motor
Cuatro cilindros. Turbodiésel

Potencia
210 CV

Emisiones de CO2
127 g/km

Consumo medio 
4,8 l

Velocidad máxima
215 km/h

Largo/ancho/alto
468/190/167 cm

Maletero
525 l

Precio
48.300 €