15/07/2012
El jubileo de los Stones
Texto de Eva Millet
Un julio de 1962, una banda de jóvenes músicos de blues debutó en Londres. Se hacían llamar The Rollin’ Stones y estaban liderados por Mick Jagger, un estudiante de Económicas. Medio siglo después, el grupo es un mito en la historia del rock. Un libro, editado por los propios Stones, recoge imágenes de esta carrera, elegidas y comentadas por ellos

Junio de 1969. "Dimos una conferencia de prensa en Hyde Park, Londres, para presentar a Mick Taylor, el sustituto de Brian Jones, y anunciar un concierto gratuito en el parque el mes siguiente", escriben los Stones de esta foto
Ubicado en la muy londinense Oxford Street, The Marquee Club era un local de moda que tuvo un papel clave en el boom de la cultura musical de la capital británica de los 60. Allí actuaban grupos consolidados y músicos prometedores, como aquellos jóvenes quienes, bajo el nombre de The Rollin’ Stones (en esos inicios, escrito así) debutaron un 12 de julio de 1962. El Marquee “tenía una atmósfera opresiva”, recuerda Keith Richards, pero ello no impidió que ese primer concierto fuera un éxito. El inicio de una carrera de una formación que, 50 años después, sigue siendo considerada la banda de rock and roll más importante del mundo.
De entre las distintas iniciativas para celebrar esta efeméride, destaca el libro oficial, The Rolling Stones: 50, de la editorial Thames & Hudson, para el cual los actuales Stones: Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts y Ronnie Wood, han escogido las imágenes que mejor ilustran su medio siglo de carrera y las acompañan con sus comentarios. “Esta es nuestra historia de estos 50 fantásticos años –escriben en el prólogo–, empezamos como una banda de blues que tocaba en pequeños clubs y hemos acabado llenando los estadios más grandes del mundo, con un tipo de espectáculo que ninguno podría haberse imaginado”.
De entre las distintas iniciativas para celebrar esta efeméride, destaca el libro oficial, The Rolling Stones: 50, de la editorial Thames & Hudson, para el cual los actuales Stones: Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts y Ronnie Wood, han escogido las imágenes que mejor ilustran su medio siglo de carrera y las acompañan con sus comentarios. “Esta es nuestra historia de estos 50 fantásticos años –escriben en el prólogo–, empezamos como una banda de blues que tocaba en pequeños clubs y hemos acabado llenando los estadios más grandes del mundo, con un tipo de espectáculo que ninguno podría haberse imaginado”.

Londres, junio de 1964. Unos jóvenes Rolling Stones participan en un programa sobre música de la BBC: Juke Box Jury. "Detesté estar en aquel show", escribe Charlie Watts
El libro reúne 1.100 imágenes, muchas inéditas, procedentes de los archivos de fotógrafos, discográficas y coleccionistas, además de periódicos como el Daily Mirror, que los siguió prácticamente desde sus inicios. Las fotografías y los textos narran la trayectoria de esta banda mítica, que empezó a forjarse en 1961, cuando Mick Jagger y Keith Richards coincidieron, el 17 de octubre, en la estación de trenes de Dartford. Jagger tenía 18 años y estudiaba en la prestigiosa London School of Economics. Él y Richards habían perdido contacto desde que se conocieron en la escuela primaria pero, como relata Jagger: “Supe inmediatamente que los dos compartíamos el gusto por la buena música”. Jagger también descubrió que los dos querían hacer algo más que escucharla: “Queríamos tocarla”, dice. De todos modos, para el líder de los Stones, en aquellos inicios, él y Richards, perseguían un sueño que todavía no estaba demasiado claro: “No fue hasta que Bill y, poco después, Charlie se unieron al grupo, cuando empezamos a pensar seriamente en la posibilidad de ser una banda que cobraba por interpretar un tipo de música que a muy poca otra gente en Inglaterra les gustaba tocar”.
Cuando habla de Bill y Charlie, se refiere a Bill Wyman y a Charlie Watts, quienes se integraron en los Stones en 1963. Mientras que el dúo Jagger-Richards se ha mantenido incólume desde el primer día, los otros integrantes de la banda han ido variando. En su debut, en 1962, estaban Jagger (voz) y Richards (voz y guitarra), Brian Jones (guitarra), Ian Stewart (teclados), Dick Taylor (bajo) y Tony Chapman en la batería. Tras la salida, apenas un año después, de Taylor y Chapman, ingresaron el bajista Bill Wyman y Charlie Watts como baterista. Stewart se retiró del escenario en 1963, aunque siguió colaborando en las sesiones de estudio y como road manager. Brian Jones dejó el grupo, por sus problemas con las drogas, en 1969. Falleció poco después. En 1975, tras el paso del guitarrista Mick Taylor, le reemplazó Ron Wood. Bill Wyman se retiró en 1993.
Cuando habla de Bill y Charlie, se refiere a Bill Wyman y a Charlie Watts, quienes se integraron en los Stones en 1963. Mientras que el dúo Jagger-Richards se ha mantenido incólume desde el primer día, los otros integrantes de la banda han ido variando. En su debut, en 1962, estaban Jagger (voz) y Richards (voz y guitarra), Brian Jones (guitarra), Ian Stewart (teclados), Dick Taylor (bajo) y Tony Chapman en la batería. Tras la salida, apenas un año después, de Taylor y Chapman, ingresaron el bajista Bill Wyman y Charlie Watts como baterista. Stewart se retiró del escenario en 1963, aunque siguió colaborando en las sesiones de estudio y como road manager. Brian Jones dejó el grupo, por sus problemas con las drogas, en 1969. Falleció poco después. En 1975, tras el paso del guitarrista Mick Taylor, le reemplazó Ron Wood. Bill Wyman se retiró en 1993.

Redlands, West Sussex , julio de 1973. "Dos o tres de mis casas se han quemado", escribe Keith Richards. "Redlans, una vez: se desplomó el techo y, con él, todo el primer piso. Fue terrible que pasara una cosa así a un sitio tan hermoso".
Jagger y Richards se conocen desde la escuela primaria. En esta imagen de 1967, conversan en un pub de Fleet Street, cercano al despacho de su abogado, adonde habían ido tras verse envueltos en un asunto de drogas
En The Rolling Stones: 50 se recogen todas estas transiciones, como también se comentan muchos otros momentos.
A pesar de tantos años de “sexo, drogas y rock and roll”, la memoria de los Stones es más que aceptable, incluso cuando rememoran acontecimientos de varias décadas atrás. Jagger, por ejemplo, no ha olvidado cómo tuvo lugar una de sus primeras grandes oportunidades, en 1963, en el Crawdaddy Club de Richmond. “Un domingo los Beatles nos vinieron a ver y nos invitaron a participar en su actuación en el Royal Albert Hall de la semana siguiente. Fue allí donde Andrew Oldham nos vio por primera vez y nos ofreció un contrato como mánager una semana después”, escribe.
Oldham, quien había trabajado con los Beatles, fue quien les instó a cambiar su vestuario, algo con lo que Mick Jagger no estaba del todo de acuerdo: “Una de las cosas que nos diferenciaba de otros grupos era nuestra forma de vestir. Nosotros no íbamos conjuntados ni esas cosas (…) Vestíamos de forma distinta porque éramos personas distintas”, afirma.
Durante esos primeros años, la fama de los Stones crecía en paralelo a sus fans, un fenómeno que también rememoran: “Las chicas que chillaban se convertían, demasiado a menudo, en chicas que se desmayaban. Solamente mantenerlas fuera del escenario era todo un reto para los empleados de seguridad”, escriben. “Para nosotros, entrar y salir de los conciertos se estaba convirtiendo en una pesadilla”. Su vida se desarrollaba en la carretera, “entre cafés, tazas de té y cigarrillos”, describe Keith Richards. Pero en 1964 saltaron a Estados Unidos, la primera de las decenas de giras internacionales que han realizado y que los han convertido en el grupo que más veces y ante más gente ha actuado en directo.
Los 60 pasaron rápido y, como Jagger señala: “Nos habíamos convertido en algo más grande de lo que ninguno de nosotros podía imaginarse”. Empezando por él. Como prueba, cita entrevistas de esa época en las que aseguraba que no se veía dedicándose a eso durante mucho más tiempo… “¿Se podía estar más equivocado?”, se pregunta.
A pesar de tantos años de “sexo, drogas y rock and roll”, la memoria de los Stones es más que aceptable, incluso cuando rememoran acontecimientos de varias décadas atrás. Jagger, por ejemplo, no ha olvidado cómo tuvo lugar una de sus primeras grandes oportunidades, en 1963, en el Crawdaddy Club de Richmond. “Un domingo los Beatles nos vinieron a ver y nos invitaron a participar en su actuación en el Royal Albert Hall de la semana siguiente. Fue allí donde Andrew Oldham nos vio por primera vez y nos ofreció un contrato como mánager una semana después”, escribe.
Oldham, quien había trabajado con los Beatles, fue quien les instó a cambiar su vestuario, algo con lo que Mick Jagger no estaba del todo de acuerdo: “Una de las cosas que nos diferenciaba de otros grupos era nuestra forma de vestir. Nosotros no íbamos conjuntados ni esas cosas (…) Vestíamos de forma distinta porque éramos personas distintas”, afirma.
Durante esos primeros años, la fama de los Stones crecía en paralelo a sus fans, un fenómeno que también rememoran: “Las chicas que chillaban se convertían, demasiado a menudo, en chicas que se desmayaban. Solamente mantenerlas fuera del escenario era todo un reto para los empleados de seguridad”, escriben. “Para nosotros, entrar y salir de los conciertos se estaba convirtiendo en una pesadilla”. Su vida se desarrollaba en la carretera, “entre cafés, tazas de té y cigarrillos”, describe Keith Richards. Pero en 1964 saltaron a Estados Unidos, la primera de las decenas de giras internacionales que han realizado y que los han convertido en el grupo que más veces y ante más gente ha actuado en directo.
Los 60 pasaron rápido y, como Jagger señala: “Nos habíamos convertido en algo más grande de lo que ninguno de nosotros podía imaginarse”. Empezando por él. Como prueba, cita entrevistas de esa época en las que aseguraba que no se veía dedicándose a eso durante mucho más tiempo… “¿Se podía estar más equivocado?”, se pregunta.
Le invitamos a que sea el primero en comentar esta información.







