02/12/2007
Lolitas, la leyenda continúa
Texto de Juan Ignacio Francia
Fotos de Motserrat Velando
Cinco jóvenes actrices protagonizan la última película de Vicente Aranda, Canciones de amor en Lolita’s Club. Yohana Cobo, Andrea Gara, Irene Escolar y Lara de Miguel son las lolitas que, en el local del título, ejercen el oficio más viejo del mundo. Ellas y Carla Sánchez, en la piel de una policía, dan una dimensión nueva a sus carreras con este filme

Las lolitas de Vicente Aranda: de izquierda a derecha, Carla Sánchez, Andrea Gara, Irene Escolar, Lara de Miguel y Yohana Cobo
Canciones de amor en Lolita’s Club es el cuarto argumento de Juan Marsé llevado a la gran pantalla por el director Vicente Aranda, después de La muchacha de las bragas de oro, Si te dicen que caí y El amante bilingüe. Aranda escribió el guión de su último filme sin haber leído la novela homónima de Marsé. El productor Andrés Vicente Gómez le explicó el argumento, y Aranda construyó la historia. El cineasta reivindica, pues, su independencia respecto del escritor. De hecho, entre Marsé y Aranda siempre han existido sus más y sus menos sobre la adaptación de las historias al cine.
La historia se ha llevado al cine en un escenario auténtico. El prostíbulo donde se rodó, situado en la provincia de Alicante, es uno de los más grandes y lujosos de España. Allí han hallado su inspiración las protagonistas, un manojo de cerebrales lolitas con pocas similitudes con aquel personaje literario de Vladimir Nabokov, la famosa adolescente prendada de un hombre mayor que creó el gran escritor ruso.
El Lolita’s Club del filme de Vicente Aranda acoge a unas jóvenes hetairas bulliciosas y sensibles: la rumana Bárbara (Lara de Miguel), la colombiana Rebeca (Andrea Gara), la española Jennifer (Irene Escolar) y la magrebí Yasmina (Yohana Cobo). En torno al burdel de lujo, Raúl, un atormentado y violento ex policía en el punto de mira del terrorismo; su hermano gemelo retrasado, Valentín (Eduardo Noriega, en un bien resuelto personaje doble), y una prostituta magnética, Milena (Flora Martínez).
“He visto películas de prostitutas y traté de ir a un puticlub, pero no me dejaron entrar. Como rodábamos en uno de verdad, el ambiente y el vestuario te zambullían en el personaje y no fue difícil prepararlo”, cuenta Irene Escolar, que llegó a la película por un casting. De poco le valió pertenecer a la quinta generación de una de las familias más ilustres de la escena española, los Gutiérrez-Caba-Alba. Cierto que el talento se le escapa a raudales a esta joven de apenas 19 años, que no recuerda haber querido dedicarse a otra cosa y es una brillante estudiante de Humanidades, bilingüe en inglés y correcto francés. Su abuela Irene le dio el mejor consejo: “Lee siempre”. Ella, lista y aplicada, lo sigue a rajatabla. Acaba de protagonizar Los girasoles ciegos, de José Luis Cuerda, junto a Martín Rivas, en la que interpreta a una adolescente embarazada.
La historia se ha llevado al cine en un escenario auténtico. El prostíbulo donde se rodó, situado en la provincia de Alicante, es uno de los más grandes y lujosos de España. Allí han hallado su inspiración las protagonistas, un manojo de cerebrales lolitas con pocas similitudes con aquel personaje literario de Vladimir Nabokov, la famosa adolescente prendada de un hombre mayor que creó el gran escritor ruso.
El Lolita’s Club del filme de Vicente Aranda acoge a unas jóvenes hetairas bulliciosas y sensibles: la rumana Bárbara (Lara de Miguel), la colombiana Rebeca (Andrea Gara), la española Jennifer (Irene Escolar) y la magrebí Yasmina (Yohana Cobo). En torno al burdel de lujo, Raúl, un atormentado y violento ex policía en el punto de mira del terrorismo; su hermano gemelo retrasado, Valentín (Eduardo Noriega, en un bien resuelto personaje doble), y una prostituta magnética, Milena (Flora Martínez).
“He visto películas de prostitutas y traté de ir a un puticlub, pero no me dejaron entrar. Como rodábamos en uno de verdad, el ambiente y el vestuario te zambullían en el personaje y no fue difícil prepararlo”, cuenta Irene Escolar, que llegó a la película por un casting. De poco le valió pertenecer a la quinta generación de una de las familias más ilustres de la escena española, los Gutiérrez-Caba-Alba. Cierto que el talento se le escapa a raudales a esta joven de apenas 19 años, que no recuerda haber querido dedicarse a otra cosa y es una brillante estudiante de Humanidades, bilingüe en inglés y correcto francés. Su abuela Irene le dio el mejor consejo: “Lee siempre”. Ella, lista y aplicada, lo sigue a rajatabla. Acaba de protagonizar Los girasoles ciegos, de José Luis Cuerda, junto a Martín Rivas, en la que interpreta a una adolescente embarazada.
de: Sofía Cohen | 23/03/2008
REBE: SOY UNA CHAVA COMO TU QUIERO QUE ME ESCRIBAS, YA QUE TE ADMIRO MUCHO Y REALMENTE NECESITO UN SUPER CONSEJO QUE ES TRANSCENDENTAL EN MI VIDA, YA QUE NO SE SI SEGUIR ADELANTE, TE PIDO AYUDA NO ME ABANDONES. PLEASE HELP ME, DIOS TE BENDIGA, SE QUE SABES QUIEN SOY, PERO POR ALGO ME ATREVO A ESCRIBIRTE. AYUDAME, MUJER. POR FAVOR, SOFÍA. NO TIENES IDEA DE LO MUCHO QUE TE VOY A AGRADECER.







