Amaia Salamanca “Siempre tengo en cuenta la utilidad de un personaje”

Madrileña de origen vasco, tiene 33 años y es madre de tres hijos. Exmodelo publicitaria, logró enorme repercusión por su emparejamiento con Miguel Ángel Silvestre en 'Sin tetas no hay paraíso'. Series como 'Gran Hotel' o 'Velvet' y filmes como 'Fuga de cerebros' marcan su trayectoria, así como la miniserie en la que encarnó a la reina Letizia. Estrenará 'Prometeo', a las órdenes de José Carlos Plaza en el Festival de Teatro de Mérida.

Para ser una actriz que no tenía vocación no le va mal…
Seguramente estaba ahí y yo no era consciente. Creo que no tenerlo claro desde muy joven me ha hecho muy currante. Ahora me apasiona y me gusta esforzarme. Empecé siendo una niña y me dieron una oportunidad, pero la suerte no es para siempre. He madurado mucho aunque los valores que recibí de mis padres perduran.

Siempre aconsejo a mis colegas que si quieren ser madres no lo retrasen por un proyecto, porque quedarse embarazada no te paraliza la vida, salvo excepciones”

¿Cuáles son sus prioridades? 
El pilar para mí es la familia y después mi profesión y defiendo ambas de todo elemento externo que me desenfoque, porque hay que trabajar mucho para conseguirlas. Tengo tres niños y no es lo habitual; mucho menos si eres actriz. Lo he elegido así y si no tuviera ayuda en casa no podría dedicarme a esto porque no hacemos horarios de oficina y estamos temporadas lejos de casa. Son muy pequeños aún pero intentamos que lo vayan comprendiendo.

¿Habla de la maternidad con sus colegas?
Sí. Te ven mucho más mayor. Siempre les digo que si quieren ser madres no lo retrasen por un proyecto porque quedarse embarazada no te paraliza la vida, salvo excepciones.  Y si te pierdes un proyecto pues ya vendrá otro. Si no tomas la decisión nunca encontrarás el momento. Yo tiré hacia adelante y tuve la suerte de poder trabajar durante mis tres embarazos.

En A pesar de todo encarna por primera vez a una mujer bisexual. ¿Fue un aliciente?
Sí, porque hay que mostrar cómo es el ser humano en su totalidad y darle visibilidad a lo que no lo tiene. Ya no hay que contar lo de salir del armario; ahora hay que reflejar  el día a día con cada opción sexual asumida. Pero también fue un aliciente que todos los papeles protagonistas fueran femeninos. Ya está bien de ser “la chica de”. Todas queremos que se cuenten nuestras historias. Y que los hombres las vean, no sólo nosotras. 

Ha sido un aliciente que las protagonistas del filme seamos mujeres. Ya está bien ser ‘la chica de’. Queremos que se cuenten nuestras historias. Y que los hombres las vean”

¿No haría un personaje de “mujer florero”?
Lo haría porque esas mujeres tienen un referente real pero no me los han ofrecido hasta ahora y no son mis favoritos. Prefiero otros como el de mujer maltratada en No estás sola, Sara. Tengo en cuenta la utilidad de un personaje. Y lo de la violencia machista es una pesadilla. Es como si hubiera un efecto dominó…

¿Cómo se ve dentro de 30 años?
Espero haber aprovechado el tiempo y seguir trabajando en esta profesión.  Pero si no igual resulta que he acabado la doble licenciatura  que empecé, Derecho y Administración de empresas, y estoy en otra cosa completamente distinta…