Fabiola Gianotti "Humanidades: igual valor que la física"

La física italiana Fabiola Gianotti, que lideraba uno de los dos experimentos que descubrieron el bosón de Higgs en el 2012, asumirá en enero la dirección general del CERN, el mayor laboratorio de física del mundo. Si no lo era ya, será una de las científicas con una mayor visibilidad.

Gianotti fotografiada durante su última visita a España, para participar en un ciclo de conferencias de la Fundación BBVA

"¡Mire al lado, no mire a la cámara!", le pide la fotógrafa, pero a Fabiola Gianotti le cuesta. Queda claro que le gusta mirar al frente y con determinación. Qué otra cosa se podía esperar de quien dirigirá la mayor institución científica europea y una de las más importantes del mundo, el Consejo Europeo de Investigación Nuclear (CERN), ubicado en Ginebra (Suiza), pero en el que colaboran una veintena de países. La elección como directora general, la primera en los 61 años de historia del CERN, de esta física nacida hace 53 años en Milán no sorprendió a muchos, porque quienes la conocen ya sabían de su valía desde que empezó a investigar en el laboratorio de partículas hace 21 años. Además, Gianotti lideró el Atlas, uno de los dos experimentos del CERN que descubrieron el bosón de Higgs en el 2012 mediante el acelerador de partículas LHC –el anillo de 27 kilómetros en el que se aceleran protones y se hacen chocar entre sí para que se desintegren en las partículas que conforman la materia–.

El bosón había sido definido teóricamente por el físico británico Peter Higgs hace más de 50 años, pero no se había podido probar su existencia. Hacerlo –aunque su aparición es efímera– supuso corroborar el llamado modelo estándar de la física, la teoría formulada para explicar el universo visible. Por eso también se le llamó partícula de Dios. La confirmación de que el bosón existe abre también la puerta a futuras investigaciones más allá del modelo estándar, como la materia oscura, que conforma la mayor parte del universo, pero cuya composición se desconoce. Se cree que cada partícula conocida podría tener una simétrica en la materia oscura.

Tras el gran descubrimiento, las revistas Time y Forbes han incluido a Gianotti en sus listas de las 100 mujeres más influyentes, y Foreign Policy, en la de pensadores globales, se integró en el comité científico asesor del secretario general de la ONU... Y eso que hasta el próximo 1 de enero no empieza su mandato de cinco años al frente del CERN –fue elegida hace un año, pero es tradición del laboratorio esta larga transición, aunque al ser de la casa, ella no ha necesitado preparación–.

La física, elegante y afable, no parece dejarse llevar por los relumbrones. Se centra en explicar la importancia de la ciencia básica, que lo que se gasta en ella revierte en avances para la sociedad –del CERN salió la www de internet– y que los gobiernos deben dedicarle la inversión que requiere. Paciente, lo repite una y otra vez, como hizo en su última visita a España, para participar en un ciclo de conferencias organizado por la Fundación BBVA en Madrid.

¿Qué sintió cuando comprendió que habían cazado el bosón de Higgs?
Una gran emoción. Para un investigador, para un físico, descubrir una partícula es algo absolutamente sorprendente. Lo más importante que le puede suceder. Fue un gran momento, y además lo compartimos con miles de científicos de todo el mundo, que contribuyeron a esta increíble aventura. Fue un gran logro científico y a la vez de colaboración humana; fue muy intenso.

Pero no fue un ¡eureka!, un descubrimiento repentino…
No, no fue en un segundo, llevó tiempo. Desde que vimos los primeros signos hasta que los datos fueron significativos pasaron semanas. Los años previos ya empezamos a ver algo en los datos, pero no era concluyente; sin embargo, pensamos que podríamos avanzar, y llevó tiempo hasta poder anunciarlo.

“Para un investigador, lo mejor es algo sorprendente, descubrir algo que no esperabas. Como cuando Colon viajó a las Indias, que no esperaba encontrarse América”

Y desde entonces, ¿han aprendido algo más sobre el bosón de Higgs?
¡Y tanto! Hemos estado midiendo sus propiedades, analizando con mayor precisión los resultados de los estudios en que lo detectamos. Conocemos mejor esta partícula que hace tres años, pero aún queda mucho por hacer, y habrá un importante grupo de trabajo dedicado a ello en estos próximos años.

No hay duda de que es el bosón de Higgs.
No, no hay duda de que es una partícula con las características del bosón, ahora, ¿sólo es la partícula descrita en el modelo estándar, el que indica las partículas elementales y sus interacciones, o forma parte de una nueva teoría general? Eso es lo que debemos seguir estudiando.

Si pudiera elegir qué otro descubrimiento hacer, ¿cuál sería?
Para un investigador, lo mejor es algo sorprendente, descubrir algo que no esperabas. Como les ocurría a los grandes exploradores o cuando Colon viajó a las Indias, que no esperaba encontrarse América… este tipo de hallazgo. Pero algo que sería muy interesante sería entender la composición de la materia oscura, sus partículas.

A usted le concederán seguro algún premio Nobel...
¿Por? El Nobel por el bosón ya se lo dieron a Peter Higgs y François Englert, por desarrollar la teoría en 1964. Para nosotros, los experimentos en que lo descubrimos ya fueron una gran satisfacción, y les estamos muy agradecidos a ambos por habernos motivado a realizar estos trabajos en el LHC.

Cuando asuma la dirección general del CERN, ¿podrá seguir investigando o deberá dedicarse a otras tareas?
Creo que no tendré tiempo para hacer investigación personalmente, pero intentaré seguir contribuyendo, tener un papel de liderazgo en el futuro científico del CERN. Haré ciencia a otro nivel, en otro contexto, espero que igual de interesante.

Podrá decidir los programas científicos...
Como directora tienes influencia, claro, un papel muy importante en la estrategia científica, pero el CERN está gobernado por un consejo.

Ser directora general del CERN supondrá un puesto de gran influencia en el mundo científico, quizás incluso sobre los políticos. ¿Para qué le gustaría aprovechar esa influencia?
Algo importante de esta posición es que puedes contribuir, junto a otras personas, a mostrar que pueden colaborar de una manera pacífica personas de todo el mundo, inspiradas por valores comunes. Es un mensaje muy potente que puede transmitir la ciencia, porque los valores del conocimiento son universales, no dependen de un país ni del interés de un solo individuo. El CERN representa esto, de hecho.

“No creo que represente a todas las mujeres científicas; sí es cierto que llegar a la dirección general puede ser una inspiración, algo que anime a las jóvenes que quieren dedicarse a la ciencia”

También será la primera mujer que ocupe el cargo. Usted ha dicho que espera no ser la única, porque ya hay muchas en lugares de responsabilidad –el consejo, órgano de tutela del CERN, lo ha presidido desde el 2013 una mujer–, pero, dentro y fuera del CERN, ¿se siente de algún modo representante de las mujeres científicas?
No creo que represente a todas las mujeres científicas. Cada mujer y cada hombre contribuyen a la ciencia en el mismo sentido, desde su personalidad y trabajo. Sí es cierto que el hecho de que una mujer llegue a la dirección general puede ser una inspiración, algo que anime a las jóvenes que quieren dedicarse a la ciencia básica, y me siento orgullosa si puedo ayudarlas en ese sentido. Creo que cualquiera, independientemente de su género, etnia, pasaporte o cultura, debe tener las mismas oportunidades.

La física, como la ciencia en general, es un mundo muy masculino aún. ¿Le ha condicionado en algún aspecto?
No, para nada. Es más, cuando empezaba a estudiar en la universidad, en Italia, en Física éramos tantas chicas como chicos. Debo decir que en mi actividad científica y carrera profesional nunca he sentido o experimentado discriminación. Sin embargo, conozco a otras colegas que sí han sufrido estas experiencias. Hay que estar vigilantes para que se respete la diversidad en todos los aspectos, género, orígenes... como decía.

Coordinó varios años el programa Atlas, en que trabajaban 3.000 personas. ¿Es difícil mandar a científicos? Ya sabe que tienen fama de andar metidos cada uno en sus cosas…
No, es una experiencia maravillosa. Ha sido estupendo, no sólo por la diversidad de personas originarias de diferentes países –por ejemplo, algunos españoles, muchos de ellos, jóvenes brillantes–, sino porque a los científicos nos guía la pasión por el conocimiento y compartimos esa pasión y unos mismos valores. Además, la ciencia está basada en la creatividad, no es una colaboración cualquiera ni un liderazgo dictatorial, es más un intercambio de opiniones entre colegas. Lo más importante en un equipo científico es mantener esa creatividad, que surjan ideas. Y, si la organización es demasiado rígida, no puede brotar la inspiración.

¿Podrá trasladar esta filosofía a todo el CERN?
No lo sé. Desde luego, ser directora general del CERN será distinto a liderar un experimento, pero la gente comparte objetivos similares, pasiones y esto crea un fuerte vínculo.

¿Consigue tener vida privada o la ciencia devora su tiempo?
Desde luego investigar consume mucho de tu tiempo, incluido cuando estás fuera del trabajo. Sigues dándole vueltas a si algo es buena idea o no, a si una solución es acertada o no cuando estás haciendo la compra en el supermercado... Pero yo creo que es muy importante mantener un equilibrio en tu vida con otros asuntos de interés. A mí me gusta la música –toca muy bien el piano, pero dice que no tan a menudo como le gustaría–, hago deporte, me gusta quedar con mis amigos... Para un científico es muy importante tener una mente abierta y creativa y si estás demasiado focalizado en algo no lo logras. Y luego, debes ser muy disciplinado.

Quería estudiar Filosofía y acabó en Física. ¿Le preocupaban las cuestiones esenciales de la existencia y creyó que encontraría mejor la respuesta por esa vía?
Estudié humanidades (filosofía, historia, latín, griego) en el instituto y música en el conservatorio. Y sí, era muy curiosa y estaba muy intrigada por las cuestiones esenciales y pensé que la ciencia, la física en particular, podía permitirme saber, contribuir a responder a estas cuestiones o participar en el debate de las respuestas.

“Investigar consume mucho de tu tiempo, incluido cuando estás fuera del trabajo. Pero creo que es muy importante mantener un equilibrio en tu vida con otros asuntos de interés” 

A menudo hay debate entre ciencia y creencias religiosas. ¿Pensar que hay un Dios creador puede ser compatible con la física, con buscar los orígenes del universo?
La física y la religión no son incompatibles, en el sentido de que la física no va a demostrar que Dios existe ni tampoco va a demostrar que Dios no existe. La religión pertenece a la esfera individual, no se trata de si un físico debe ser creyente o no.

¿Tiene algún principio físico preferido o algún científico de cabecera?
Bueno, admiro a Enrico Fermi (físico nuclear y de partículas que recibió el Nobel en 1938), que también era italiano y es un referente científico porque pertenece a una generación en que los científicos eran a la vez teóricos y experimentales, lo que hoy es difícil de combinar.

¿Y usted es más teórica o le gusta trabajar sobre el terreno?
Me gusta la teoría, pero decidí hacerme experimental porque soy muy de trabajar con las manos, de manejar instrumentos…

¿Cuáles son los retos del CERN para los próximos años?
Tenemos retos científicos muy amplios, como los experimentos con el LHC. También, retos presupuestarios... En una gran organización como el CERN siempre hay margen para mejorar. Continuaré los grandes programas en marcha de mi antecesor, pero cada persona tiene su estilo, y supongo que el mío también se notará.

¿Dará prioridad a algún proyecto en concreto, por ejemplo, a saber más sobre la materia oscura?
Nuestros experimentos no funcionan en una única línea, exploran un amplio espectro de posibilidades, investigamos eso junto a otras cosas… Aunque hemos de establecer, está claro, estrategias de investigación futuras, junto a otras instituciones.

¿Está previsto cuándo tocará techo el LHC (este año casi ha duplicado la velocidad de aceleración de las partículas)?
Sí, en 15 o 20 años. Por eso, en paralelo a nuestros experimentos, ya está previsto que se vaya pensando en el futuro.

¿Le preocupa la educación de los jóvenes? ¿Cree que en los institutos, por ejemplo, se debería poner más énfasis en asignaturas de ciencias…?
Sí me interesa: la educación es muy importante, todos sus niveles, y es una cuestión que siento muy próxima. Y también el CERN es muy activo en programas educativos. Recibimos 100.000 visitas al año y más del 60% son estudiantes. Es importante que los estudiantes puedan conocer qué se hace en ciencia y qué significa lo que se hace.

Se da prioridad a estudiar idiomas, tecnología…, pero las humanidades han perdido peso.
Soy ferviente partidaria de una amplia educación y de una amplia cultura. Yo soy física, pero fui educada en humanidades y lo aprecio muchísimo. No cambiaría mi educación; si volviera atrás, estudiaría lo mismo (que tampoco fue mérito mío, sino que mis padres me animaron a tener esa educación). Aunque después decidiera estudiar Física, valoro en la misma medida los estudios de música o humanidades, que me dieron cultura y contribuyeron tanto como la física a lo que soy hoy. Es muy importante una educación cuánto más amplia mejor y no especializarse demasiado pronto, porque ya habrá tiempo. Mejor que los estudiantes adquieran primero unos amplios fundamentos.

Defiende que se debe invertir en ciencia porque equivale a progreso, de la misma manera que se debe dedicar dinero a la cultura.
Sí, la historia ha demostrado que la ciencia es progreso. Y el conocimiento y las artes son las características que nos distinguen a los seres humanos de los animales. Somos creativos, tenemos ideas...

¿Qué más le gustaría recomendar a los jóvenes?
Quien quiera estudiar Física o cualquier otra disciplina tiene que sentir entusiasmo, motivación y no rendirse. Seguramente encontrarán dificultades a lo largo de sus carreras, pero se superan con valentía y motivación. Hay que perseguir los sueños.