Jennifer López “Mis mejores años están por llegar”

La mujer latina más poderosa del mundo, según ‘Forbes’, se ve fuerte, firme y ambiciosa, como su personaje en ‘Estafadoras de Wall Street’ , el filme que la acerca a su primera candidatura al Oscar . Tras acabar una exitosa gira musical, Jennifer López explica cómo venció los prejuicios que limitaban su futuro y encara sus 50 años segura de que “lo mejor está por llegar” y de que la lucha feminista es imparable.

E s la protagonista del resurgimiento del año. Jennifer López, tras una gira internacional tan espectacular como multitudinaria, titulada Es mi fiesta, con la que ha celebrado su 50 cumpleaños y la salud de su carrera discográfica, ha visto cómo las buenas noticias continuaban. Estafadoras de Wall Street, que protagoniza y produce, se ha convertido, casi de tapadillo, en uno de los títulos del momento, situándola por primera vez en casilla de salida de los grandes premios. Basada en una historia real, narra cómo varias strippers a las que la crisis del 2008 amenaza con llevarse por delante deciden estafar a sus clientes, en su mayoría magnates de Wall Street. La actriz y cantante neoyorquina de origen portorriqueño, la primera estrella latina que ganó un millón de dólares en Hollywood, deja así muy atrás aquellos días en los que en el Bronx la apodaban Supernova, por su ambición, o La guitarra por la perfección de sus curvas. Apelativo que aventó años después, cuando aseguró el respingón final de su espalda en 5 millones de euros. Habitual de las páginas rosa e incluso de alguna de sucesos, subraya la importancia del esfuerzo personal por encima de cualquier publicidad, por más que su alcance en ese sentido sea tal que fue la causante de que se inventara Google Imágenes, cuando el mundo entero buscó en la red la foto del increíble traje verde que vistió en los Grammy del 2001 sin hallarla. El buscador tomó nota y abrió la división. La realidad es que, según Forbes, es la mujer latina más poderosa del mundo con una fortuna estimada en unos 350 millones de euros.

¿Su personaje de stripper encandila porque se venga de los que causaron la crisis?
En el guion de la película está muy bien descrito: cuando conocemos a los personajes de estas mujeres todo iba bien, todo el mundo ganaba dinero y se estaban divirtiendo como si no hubiera un mañana. Y al día siguiente se colapsa el mercado de valores. Creo que es lógico que se admire a un personaje que no se anda con tonterías y sabe exactamente lo que quiere y cómo conseguirlo; que ha descubierto las claves del juego y lo que hay detrás de él y que sabe utilizarlo a su favor. Me parece que es muy fácil identificarse con ella.

“Al rodar el baile en la barra me sentí como desnuda. Y sin embargo, también, en cierto modo, empoderada y liberada física, emocional y psicológicamente”.

¿Qué cree que tiene en común con usted?
Es un personaje muy humano y con muchos matices. Es firme, tiene carácter, es ambiciosa y fuerte y a la vez cariñosa y protectora. En eso nos parecemos, pero no me imagino haciendo determinadas cosas. Vive la vida sin complejos y entiende que si no juega sus cartas se aprovecharán de ella. Ese es un punto de vista un poco más radical que el mío: en fin ella lo que hace es drogar a los hombres y les roba. Eso es objetivamente delictivo. Pero, cuando mostró a los mafiosos de Uno de los nuestros, Scorsese no estaba proclamando “haceos de la mafia”, ni cuando se estrenó Boogie nights se estaba haciendo buena la industria del porno. Hay personas de carne y hueso debajo de todo eso que se mueven en entornos desconocidos para la mayoría del público y es muy importante y muy interesante que se les vea como tales. Es enriquecedor para todos comprobar que no todo el mundo vive igual.

¿No le hizo dudar que fuera un personaje con una carga sexual tan marcada?
La verdad es que al principio no lo vi desde ese punto de vista, pero cuando subí al escenario para bailar en la barra en los días en que se rodó ese número con lo que llevaba puesto, que no era nada, y el club estaba lleno de extras gritando y silbando le aseguro que pensé que era una locura. “¿Qué demonios estoy haciendo con mi vida en este momento?”, me pregunté. A ver; salgo a actuar en un concierto con vestuario sexy, pero llevo tres capas de mallas y un vestido, en cambio allí me sentí como desnuda. Y sin embargo, en cierto modo, también empoderada, fortalecida y liberada física, emocional y psicológicamente. La verdad es que fue muy estimulante.

El baile de la barra lo preparó en dos meses, con lo difícil que parece.
Y lo es. Pero soy atlética. Hago ejercicio, levanto pesas, soy bailarina, aunque nunca había imaginado que esas acrobacias fueran tan complicadas. Gracias al empeño de la coreógrafa Johanna Sapakie, que trabajó años en el Cirque Du Soleil, logramos sacar adelante el número. Viéndola trabajar boca abajo con las piernas abiertas y agarrada a la barra recuerdo que le dije: “Quiero hacerlo tan elegantemente como tú, pero en modo stripper y me contestó que aprendiera la técnica del pole, que ya llegaríamos a lo de la interpretación. Y Cardi B. que antes de dedicarse a la música trabajó un tiempo como tal, me dijo que le había llevado años hacerlo bien y creo que me agobié un poco, la verdad.

Se dice que podría obtener su primera candidatura al Oscar…
Estoy muy contenta con todas las expectativas que han surgido en torno a esta película. La verdad es que he trabajado muy duro toda la vida y siempre me he preguntado si alguien se daba cuenta de verdad.

“¿Algún día seremos realmente iguales? Hay que seguir apretando sin miedo. Que quede claro que ya no vamos a quedarnos quietas ni permitir que nos marginen más”

Su personaje es una mujer que se hace valer en un mundo dominado por hombres. ¿Cree que ustedes todavía lo siguen teniendo tan difícil como siempre o algo está cambiando realmente en la sociedad?
Siento que algo lleva moviéndose positivamente de un tiempo a esta parte. Pero, en serio: ¿Cuándo vamos a llegar allí? ¿Alguna vez ocurrirá de verdad? ¿Seremos realmente iguales? Lo único que sé es que es necesario que todo continúe desarrollándose en esa dirección. Hay que seguir apretando y no debemos tener miedo. De hecho, tenemos mucho que aportar a este mundo, a esta vida, a este o a cualquier país. Que quede claro que ya no vamos a quedarnos quietas y no vamos a permitir que nos marginen nunca más de ninguna manera.

Ha trabajado con directores como Coppola, Oliver Stone o Steven Soderbergh y le ha llegado su gran revelación cinematográfica a través de una directora casi desconocida. ¿No le resulta curioso?
Bueno es que Lorene Scafaria es alguien realmente especial que hará en al mundo del cine lo que se le ponga por delante. Sabía lo que quería pero no necesitaba imponerlo a voces. Todos vinimos con nuestras ideas y ella las tuvo en cuenta, nos dejó hacer nuestro trabajo y jugar. Me gustó el guion desde el momento en que lo leí y decidí producirlo con otras dos mujeres profesionales, la montadora también lo es y todos los papeles importantes son para actrices; no hay roles masculinos de gran relevancia. Es probable que más del 80 % del equipo sea femenino. Pero no es una película esponjosa y suavecita. Es real y arenosa. Y se oscurece. Lo que se dice está bien escrito; bien contado.

¿Lo que estaba buscando?
Pues sí. Mire, cuando llevas un tiempo sin entregarte a un personaje realmente especial, quieres hincarle el diente a algo que merezca la pena y te vuelves egoísta en ese sentido. Claro que me pregunté si este era un buen papel para mí. Y tengo claro que lo ha sido. Acerté.

¿Cómo es Jennifer López como jefa?
Siempre que trabajo con alguien, especialmente con mujeres, me gusta asegurarme de que todo el mundo se siente cómodo y bien, que se va a crear un espacio creativo enriquecedor y muy a menudo se forjan lazos reales que traspasan con facilidad la pantalla. Cuando te avala tu trayectoria no tienes por qué andar dando gritos y reafirmando tu poder porque la gente respeta tus opiniones y sabe que tienes una ética laboral que demuestras cada día. Desde el respeto es muy fácil trabajar.
Lo latino está ahora sobre el tapete en su país. ¿Le gusta pensar que ha ayudado a que no sean ciudadanos de segunda clase?
Los hispanos siempre hemos tenido que empujar ese carro con todas nuestras fuerzas. Cuando empecé hubo mucha gente que me dijo que, siendo latina y mujer, no haría más que papeles de criada en Hollywood. Como para convencer hay que estar convencida, no permití que mataran mis sueños y luché por hallar mi camino. He estado haciendo comedias románticas desde los 20 años, que están bien, pero los papeles de otro tipo han sido muy pocos. Espero que eso cambie porque hay un cierto tipo de actriz que tradicionalmente desempeña esos roles y yo ya no quiero estar sólo ahí. Los latinos debemos seguir avanzando en todos los campos. Y las circunstancias crean un clima que nos obliga a empujar por nuestra cuenta, defendernos y decir lo que pensamos sin miedo.

“Cuando empecé hubo mucha gente que me dijo que, siendo latina y mujer, no haría más que papeles de criada en Hollywood. No permití que mataran mis sueños; luché por hallar mi camino”

¿Qué disfruta, además de su trabajo?
La familia, la familia y la familia. Lo cierto es que trato de acabar el día bien, volver a casa y hacer tacos con mis hijos. Mi prioridad es vivir el momento y disfrutar cada minuto. Tampoco ando planeando las cosas demasiado. La experiencia me demuestra que eso no te permite concentrarte en el presente que es lo importante.

¿Le costó decir en la película la frase: “La maternidad es una enfermedad mental”?
Está muy lejos de lo que yo pienso, pero en el contexto de la película es muy importante, porque desencadena el final. Y me identifico con ese otro personaje que es capaz de hacer cualquier cosa por sus hijos; por amor, por compromiso. También defendería al resto de mi gente. Me considero una persona muy leal.

¿Sus hijos entienden todo lo que ocurre a su alrededor?
Saben que mamá es famosa, pero su vida es lo más normal posible. Los artistas somos lo que somos porque le gustamos a la gente y a veces terminamos rodeados de fans y la verdad es que odio no poder estar con ellos, firmar autógrafos, hacerme fotos, saludarles. Se lo merecen. Son parte de mí y los quiero pero, si me pusiera a ello, no haría otra cosa.

Le han demostrado su aprecio con esa gira espectacular con la que ha celebrado su 50 cumpleaños. ¿La ha disfrutado?
Amo mi carrera que me ha brindado cosas maravillosas. Cantar, bailar, interpretar los números que he preparado sobre el escenario y conectar con la audiencia noche tras noche es algo realmente increíble y cada vez que ocurre sientes que creces como persona y como artista. Pero, al final del día, estoy deseando llegar a casa para estar con los míos.

¿Prefiere disfrutar de un gran éxito más o menos puntual o le preocupa dejar un legado que merezca ser recordado?
Creo que, en circunstancias normales, tenemos el poder de hacer de nuestras vidas lo que queremos que sean. Descubrí que afrontar riesgos, ser fiel a mí misma y tomar decisiones con buenas intenciones puede superar incluso mis propias expectativas. No estoy aquí para ser perfecta. Estoy aquí para esforzarme. Tus errores no te definen. Lo que te define es lo que haces después de cometerlos y cómo aprendes de ellos.

“Ser artista no empieza a los 16 años y acaba a los 50. Eres quien eres hasta el día de tu muerte. Pero la industria tiene poder para quitar de enmedio a mujeres de cierta edad”

Hablábamos de su reciente cumpleaños… ¿Qué es lo mejor y lo peor de cierta edad?
Ser artista no es algo que comienza a los 16 años y termina a los 50. Eres quien eres hasta el día de tu muerte. La industria tiene el poder y está preparada para quitar de en medio a esas “mujeres de cierta edad” porque esa ha sido la costumbre durante décadas. Pero yo siento que mis mejores años están por llegar y cuanto más aprendo y más vivo, cuanto más abierta estoy al crecimiento, mejor está siendo mi trabajo. Siento que como cantante, como actriz, como productora, puedo aportar algo nuevo y mejor cada día. Es muy importante estar en este punto de mi vida y mi carrera y poder decir eso, porque, hasta hace poco, era algo imposible. ¿Pensé que estaría diciendo esto a los 50? No, porque también hasta hace poco nosotras mismas estábamos condicionadas a creer que esto ya se habría acabado a estas alturas o estaría en caída libre. Comprobar que no es cierto es emocionante.

¿Y cómo aguanta este ritmo endiablado?
Físicamente porque estoy en buena forma. Empecé a bailar a los nueve años y me ha ayudado mucho, me ha hecho disciplinada, me ha enseñado a dosificar la energía y a centrarme cuando hay que trabajar duro. Y mentalmente porque mi entusiasmo y curiosidad siguen en el mismo nivel que cuando tenía 20 años. 

una filmografía irregular

Más allá de algunas apariciones en vídeos musicales formando parte del cuerpo de baile de Janet Jackson, el debut de la actriz ante las cámaras tuvo lugar en 1995 en el filme Mi familia, sobre un clan de inmigrantes mexicanos. Representar a la Madonna latina, la cantante Selena, asesinada por una fan, le dio el espaldarazo definitivo.

Un taquillazo de acción de serie B, Anaconda (1997) coincidió con sus trabajos a las órdenes de los directores más interesantes: Oliver Stone la dirigió en Giro al infierno, Coppola en la fallida Jack y Soderbergh la emparejó con George Clooney en Un romance muy peligroso.

En el 2001 coronó la taquilla con la comedia romántica Planes de boda. Desde entonces es habitual en el género con títulos tan destacados como Sucedió en Manhattan, en la que encarnó a una limpiadora hispana, o tan olvidables como El plan B.

La más desafortunada la filmó con su pareja en el 2003, el actor Ben Affleck, y con Al Pacino. Una relación peligrosa figura en la lista de las 100 peores de la historia, según la prestigiosa web IMDB.

En la última década, aparte de algunos títulos de suspense o acción poco lustrosos, ha debutado en televisión como una policía con problemas familiares en la serie Shades of Blue, que ha producido.