Neymar "Los fracasos me han aportado tranquilidad"

Todo lo que hace dentro y fuera del campo de fútbol es noticia, aunque hable poco. Con cerca de 250 millones de seguidores en las redes sociales, Neymar jr. está en el top ten mundial de famosos. Ahora vuelca su optimismo vital en Spirit of the Brave (Diesel), una fragancia que habla de atrevimiento, valentía y retos

Una imagen promocional de Spirit of the Brave, la fragancia de Neymar para Diesel

Se le escapó el dedo y subió a Instagram un enigmático mensaje que decía: “Nuevo proyecto”, dos días antes de lo previsto. Lo borró en seguida, pero las redes y la prensa ya eran un hervidero de rumores que lo situaban –otra vez– lejos del Paris Saint-Germain (PSG), su actual equipo rumbo a… (cualquiera se mete a especular con el destino tal como está y estará el voluble mercado de fichajes). Todo se aclaró cuando el futbolista volvió a subir el post cuando tocaba para desvelar que el “nuevo proyecto”, del que se declara “muy orgulloso”, era su primera fragancia, en colaboración con Diesel. Más de un millón de likes en unas horas y, de momento, paz y tranquilidad en el parisino Parque de los Príncipes.

Neymar da Silva Santos Júnior es un tipo optimista, ya sea cuando intenta un regate imaginativo casi a ritmo de samba o cuando vive la vida con la sonrisa casi permanentemente puesta. Muchos dirán que cómo no ser feliz con un sueldo como el suyo, pero la alegría de vivir es otra cosa, que tiene más que ver con saber divertirse, dis­frutar del momento –y de los carnavales, las bromas y los famosos cumpleaños de su hermana– que con el poco desdeñable hecho de ser millonario. Aunque sí, a veces con la adrenalina por las nubes y después de perder una final de Copa el humor se tuerza y Neymar se acabe encarando –¿se le escapó también la mano?– con un aficionado que lo increpaba.

El brasileño es un atleta de altas metas que ha vivido un año cargado de lesiones y que, a sus 27 años, confiesa haber aprendido más de los fracasos que de las victorias y ser incapaz de rendirse. Firmó su primer contrato con 10 años y el sueño del niño de barriada que quería triunfar con el balón se ha hecho realidad. Pero Neymar es más que consciente de los retos que le quedan por superar, como ganar un mundial con Brasil o sumar más Champions a su historial. No da muchas entrevistas, así que sorprende oírle hablar más allá del estereotipado lenguaje futbolístico para reflexionar sobre el coraje y la osadía, dos de los hilos conductores de su fragancia, o de liderazgo. Gesticula, se ríe, se perfuma, disfruta. Es Neymar.

¿Qué significa la palabra valentía para usted, como atleta y como persona?

Me considero una persona con coraje. Cada día me despierto pensando en ganar, en luchar lo mejor que pueda. A veces hay muchos contratiempos, porque la vida de un atleta profesional a mi nivel está plagada de obstáculos. Pero no me rindo: soy consciente de lo que puedo lograr y la ayuda que puedo prestar a mis compañeros de equipo. En el plano personal es lo mismo. No puedo rendirme porque hay mucha gente que me apoya y eso me anima a seguir.

¿Cómo lidia con sus miedos? ¿Y con la negatividad o el estrés?

Solía tener más miedo y estar más nervioso pero la experiencia, las victorias y los fracasos (en realidad aprendemos mucho más de los segundos), me han aportado tranquilidad. En cuanto a la negatividad, sé que Dios está siempre conmigo.

¿Cuándo se dio cuenta por primera vez de que se convertiría en un campeón? ¿Cómo descubrió que lo había logrado?

No me considero un campeón. He ganado muchas cosas pero todavía me queda mucho camino por recorrer. No estoy satisfecho con lo que he logrado profesionalmente. En mi vida personal sí me considero un ganador. Gracias a mi trabajo he podido darle una vida mejor a mi familia, ayudar a mis amigos y conseguir lo que hasta ahora ha sido mi mayor logro: mi hijo.

En el tobillo lleva un tatuaje donde se puede leer “osadía”. ¿Es un sinónimo de valentía?

Si deseas alcanzar grandes metas, has de ser valiente en la vida, y eso vale para todas las profesiones. Y creo que la osadía es una característica de la valentía, de tener coraje. No conozco a nadie valiente que carezca de osadía.

Sus tatuajes desempeñan un papel importante en la historia de Spirit of the Brave. ¿Cuál fue el primero? ¿Hay alguno que destaque?

En realidad hay dos primeros; me tatué los nombres de mi madre y de mi hermana en los brazos para rendirles homenaje. Es difícil destacar un tatuaje sobre otro porque todos me hablan, todos están relacionados con momentos de mi vida. Pero si tuviera que elegir me quedaría con el de la cara de mi hijo.

“Si deseas alcanzar grandes metas, has de ser valiente en la vida, y eso vale para todas las profesiones”

¿Cuántos tatuajes tiene?

He perdido la cuenta... [risas]

El tatuaje de león que tiene en su mano se utilizó como modelo para el diseño del frasco de la fragancia. ¿Cuál es su historia?

El león es un animal que representa fuerza y liderazgo, aspectos con los que me siento, en cierto modo, muy identificado; además de ser un animal que me parece espectacular. Me encanta ese tatuaje, es uno de mis favoritos.

Parece que se ha implicado en el proyecto, que no se ha limitado a poner la cara…

Ya desde la primera toma de contacto con el equipo de Diesel me sentí muy ilusionado. He podido participar en las decisiones más importantes, principalmente aquellas relacionadas con la fragancia en sí, ya que debía estar en sintonía con mis propios gustos. Y todo resultó perfecto. Estoy muy contento y espero que la gente se sienta igual de feliz que yo con el producto final.

¿Tenía claro lo que quería?

No sabía exactamente qué quería, pero sí que tenía que ser algo con lo que yo me sintiera plenamente identificado. Quería una fragancia osada... [risas] Que resultase fresca y elegante al mismo tiempo, que me diese energía y confianza en todos los momentos de mi vida.

La confianza es imprescindible para un futbolista...

Fundamental. El trabajo que hago exige confianza; sin ella no puedes lograr nada. ¿Te imaginas que en la final de unos Juegos Olímpicos, cuando tienes que lanzar el penalti, careces de confianza?

¿Qué olor le transporta a Brasil en un segundo?

El aroma de un plato de arroz con frijoles, ternera y patatas fritas... [risas] Me trae recuerdos que me emocionan, que me recuerdan a Brasil, a las comidas familiares...

Lo suyo es el fútbol, por supuesto, pero ha coqueteado con la música y el baile...

Yo creo que soy un gran cantante, el problema es que los demás no están de acuerdo conmigo... [risas] Bromas aparte, mi verdadera pasión está en el terreno de juego. Soy un deportista. Lo de cantar lo dejo para mis ratos libres.

¿Cómo se relaja en esos ratos libres?

Con la familia y los amigos. Es mi forma de olvidarme de todo, poner la mente en blanco y prepararme para afrontar nuevos retos.

Le gusta el mundo del estilo y de la moda. ¿También en eso es importante destacar?

Me encanta la moda. Creo que es importante ir siempre bien vestido. Nuestra apariencia dice mucho de quiénes somos. Destacar entre los demás es una consecuencia de ello.

¿Pasa mucho tiempo arreglándose por la mañana?

Nunca cronometro el tiempo que tardo en prepararme... [risas] Todo depende de la ocasión, por supuesto. Pero es cierto que, cada mañana, me dedico un poco de tiempo. Me gusta hacerlo.

¿Sigue algún ritual antes de saltar al campo?

Antes de cada partido, hablo con mi padre y rezamos juntos. Llevamos haciendo esto desde los inicios de mi carrera, desde que estaba en las categorías inferiores. Y me gusta escuchar música.

Le siguen 250 millones de fans en las redes (114 millones en Instagram). ¿Cómo se mantiene en contacto con ellos?

Los fans son muy importantes para mí. Me dan fuerza y me animan a dar siempre lo mejor de mí. La manera de expresarme en las redes sociales es un modo de mantener el contacto con ellos: sienten curiosidad por saber qué hago dentro y fuera del campo. Pero la mejor forma que tengo de comunicarme con ellos es marcando goles o ganando algún título. ¡Es la mayor muestra de energía!

Atrevida y lujosa

La cocreación de Diesel y Neymar jr. –así lo especifica la marca–, toma forma en un fougère verde (la familia olfativa que evoca aromas de bosque) reinventado con un plus de lujo y sofisticación. Bergamota, ciprés, abeto balsámico, haba tonka… Una apuesta con presencia y un punto refrescante.