El último día de mi vida. Max Hastings "Sólo temo a vivir solo"

Ha vivido una vida inmerso en la guerra. Primero como corresponsal de guerra de la BBC y el diario Evening Standard durante los años más convulsos de la guerra fría. A menudo, explica a El último día de mi vida, tuvo miedo en los campos de batalla de Vietnam, Oriente Medio o la guerra de las Malvinas. Sir Max Hastings (Londres, 1945) creyó varias veces que iba a morir. “Haber sobrevivido me ha hecho ser más agradecido con la vida. Tengo 73 años y pienso constantemente en la injusticia que supone que yo esté todavía aquí y una gran cantidad de jóvenes sobre los que yo he escrito mis libros murieran antes de experimentar la vida, el amor, la paternidad”. Para escribir La guerra de Vietnam, historia de una tragedia épica 1945-1975 (Crítica) pasó tres años entrevistando a decenas de contendientes de ambos bandos y revela no sólo las acciones brutales de los soldados estadounidenses contra la población civil, sino también las cometidas por los campesinos del norte con sus compatriotas. Retrata la ofensiva del Tet, el ataque aéreo de Vietnam del Norte o el baño de sangre en Daido...

–Muchos occidentales que sabiamente se opusieron a la guerra cometieron el error de suponer que, como el nuestro era el lado malo, el de los comunistas del Norte debía de ser el bueno. La crueldad y la ideología de Ho Chi Minh y el politburó de Hanói fueron responsables de tanta miseria, especialmente una vez concluyó la guerra en 1975, como lo fue el esfuerzo de guerra de Estados Unidos.

Ha escrito sobre la Segunda Guerra Mundial y el nazismo. Considera que Hitler era un personaje poco interesante, que lo extraordinario y lo que merece una investigación mucho más profunda es averiguar cómo personas educadas y supuestamente civilizadas son persuadidas y siguen a personajes como el Führer. “Alemania, a principios del siglo XX estuvo entre las sociedades más educadas y sofisticadas que ha habido. Todavía fascina y horroriza a investigadores como yo, cómo un pueblo así pudo hacer lo que hizo con los judíos y ver virtud en los nazis”, explica. Vietnam, las guerras mundiales... Uno se pregunta cómo puede sobrevivir una civilización a semejantes cataclismos. Sir Max Hastings no duda:

–Todas las civilizaciones muestran una extraordinaria resistencia ante la destrucción, la muerte masiva y el sufrimiento. Es extraordinario ver, a lo largo de la historia, cómo, una y otra vez, las sociedades resucitan y reconstruyen después de terribles conflictos.

Dice que ha tenido una vida tan afortunada y feliz que le parecería “monstruoso” quejarse cuando le llegue la muerte. Sólo pide que lo haga antes que a su mujer y sus hijos. Daría su vida por su país, por una buena causa o por sus seres queridos. “Espero arriesgarlo todo sin dudarlo”, aventura. Cree que hay algo más allá, un lugar donde volver a estar con Penny, su esposa. 

–¿Un consejo para ser feliz?
–Vivir cada día a tope y reconocer que la obra de los asuntos humanos es siempre una comedia: todos nos vemos igualmente ridículos en el baño.

La comedia de la vida.


1. Si supiera que mañana es el último día de su vida, ¿qué haría? ¿Cómo lo pasaría?
En el jardín con mi esposa, hijos y nietos. No hay lugar como el hogar, y especialmente ningún lugar como el propio jardín en verano.
 
2. ¿Qué le hubiera gustado hacer y ya no podrá porque no tendrá tiempo?
Aprender a tocar el piano.
 
3. ¿Qué aconsejaría a los que se quedan?
Asegúrese de aprender cómo ser feliz, el mejor regalo, que a menudo no es poseído por las personas más ricas y aparentemente más exitosas. Si no tienes la suerte de poder escribir, asegúrate de leer.

4. ¿Cómo diría que fue su vida?
Perfecta en todos los sen­tidos, excepto por el desamor del espectáculo del pueblo británico, aparentemente determinado por el suicidio político, reflejado en el Brexit.
 
5. ¿De qué está más orgulloso?
De escribir libros que un número asombroso de personas quieren leer.
 
6. ¿Se arrepiente de algo?
De haber encontrado a mi esposa en 1992 en lugar de 1972, pero todos los arrepentimientos son tontos. Uno simplemente debería estar tremendamente agradecido si la historia sale bien en el último rollo.
 
7. ¿El mejor recuerdo de su vida?
Tengo muchos, pero todos ellos con familia. A lo único que temo es a vivir solo.
 
8. ¿Cuál sería el menú de su última cena?
Foie gras caliente, cordero asado con patatas nuevas, camembert y fresas de mi propio jardín.
 
9. ¿Se iría a dormir?
Algunas de mis horas más felices las paso dormido.
 
10. ¿Cuál sería su epitafio?
Sabía leer y escribir, aprendió a amar.